A nosotros, niños de la posguerra, nos enseñaron a aprovechar todo. Era casi un pecado dejar algo en el plato y, si no se comía lo del caldero, nuestras madres tenían recetas riquísimas para aprovechar los restos. La ropa vieja, los pudines, los salpicones de pescado, las croquetas, las empanadas... todo eso surgió de la rica imaginación de las cocineras que tenían que aprovechar hasta la última miguita de pan. Hasta Gila contaba de una tasca donde aprovechaban todo lo que se quedaba en las mesas y que él una vez volvió y encontró en una croqueta un retrato de su tía Enriqueta que se le había caído la última vez que fue.
Y de esos tiempos nos han quedado los "porsiacaso". Los porsiacaso van desde ropa de cuando pesábamos 57 kilos (allá por la primera comunión) "por si acaso" se nos ocurría adelgazar algún día, hasta trajes de novia "por si acaso" se aprovechaban para una 2ª (o 3ª) oportunidad, que nunca se sabe las vueltas de la vida. Así que ahora, que me ha dado por ordenar (poco, no se crean), también yo encuentro que mis armarios están llenos de porsiacasos.
Por ejemplo, retales. Retales que sobraron de aquella vez que mandamos a hacer cortinas o manteles, retales de vueltos de pantalones que hubo que subir... ¿Por qué tengo una caja llena de retales? ¿Por si acaso qué? ¡Si no sé coser ni voy a hacer en la vida una colcha de patchwork!
O botones, cajitas multicolores llenas de botones de todos los tamaños que se suponían que reemplazarían a los que se cayeran. ¿Y saben qué? Nunca lo hicieron.
O papeles de regalo. ¿Cómo tirarlos con lo monos que son? Claro que a la hora de aprovecharlos en otro regalo, no están tan lisitos y el regalo puede quedar un poco cutre ¿no?
Y más porsiacaso llenando gavetas, estanterías, armarios, baúles, sitio en nuestra vida... El objetivo principal de ordenar la casa, se lo digo a ustedes como lo siento, es eliminar los porsiacaso. Aunque hay una cosa que nunca tiraré y son los sobres de las elecciones. Todo ese material que encontramos en nuestro buzón en tiempos de elecciones, producto de deforestar bosques enteros y del que muchos protestan, puede servirnos por si acaso necesitamos guardar recibos o recetas o dinero para pagar al fontanero, al pintor o a cualquiera que no tenga datáfono. Estoy convencida de que mucha gente los guarda como si fueran las joyas de la corona y que, cuando algunos piden adelanto de las elecciones, seguro que no es por un motivo ideológico, sino porque se les van acabando los sobres de elecciones anteriores.
Así que propuesta para este verano si les ha dado por ordenar: fuera todos los porsiacaso que llevan años cogiendo polvo y nostalgia de otros tiempos. O casi todos. Por si acaso.

¡Hola Jane!
ResponderEliminarNo puedo estar más de acuerdo contigo, si yo supiera escribir así, habría puesto punto por punto lo que dices, hasta los ejemplos.: botones, retales. sobres-.. añado uno, etiquetas, con las que quiero hacer un cojín. Ya me compré un pegamento de telas para pegarlas en vez de coserlas, porque como tú soy "alérgica" a la costura. Si consigo hacerlo, ya te lo enseñaré ;))
En cuanto a los sobres de las elecciones encontré la solución: en la oficina que está en la plaza del Cristo puedes solicitar que no te manden propaganda electoral, y funciona. Para mí ha sido un alivio.
Un abrazo.
Si consigues hacer un cojín con etiquetas pegadas, subes a la categoría de supermanitas creativa. En la vida haría algo así (y si lo hago, me queda un churro). Ya me contarás.
EliminarY gracias por el consejo sobre la propaganda electoral, pero si no la recibo, a ver si voy a tener que usar sobres de verdad. :-D
Un abrazo.
Hola Isa, hablas del PORSIACASO, y me pregunto para qué se guardan colchones de lanas, usando desde hace montón de años los que tenemos? Tiré el año pasado cinco colchones de lana, cinco, guardados en el piso de arriba, que no habitamos. Ahora sí, guardé las fundas de telas que tanto me gustan. PORSIACASO.
EliminarBuenos días!!
ResponderEliminarME ENCANTA EL PORSIACASO.
Yo no sé aún eliminarlo !!! Pues con mi trauma de Cuba, siempre guardo para los que llegan puedan aprovecharlo, también para la ONG o institucione que ayudan a emigrantes y personas necesitadas...etc aunque no les conozca hay alguien que me llama me informa y organizo cosas, pero siempre queda UN PORSIACASO y como bien dices se acumula todo.
Muchas gracias mi querida Isa, que siempre es una placer leer tus escritos.
Un fuerte abrazo.
Tamara, tú si que has encontrado salidas para los porsiacaso. Siempre los guardadores de los porsiacaso sueñan con darles uso, con que alguien aproveche lo que otros consideran sobras. ¿Qué mejor que instituciones o ONGs que sepan que medio mundo necesita lo que el otro medio tira? Ya los sofistas hablaban de eso hace 25 siglos.
EliminarGracias por tus palabras y por tu comentario. Un abrazo grande, Tamara.
Cada día me parezco más a mí profesora, o es que estoy más cerca de su generación que, obviamente, de la de las de mis hijas, jóvenes y lozanas, las muy cabronas. Y es que, por casualidad, he estado también de limpia en mi casa y por aquello del por si acaso ha salido ropa de la florida transición. Ojo que parecemos los abuelos cebolletas con la batalla del Ebro. La transición, la concordia, la tolerancia. Eso qué es te dirían ahora .
ResponderEliminarPues sí, yo también guardo sobres y hasta un acta de cuando me tocó ser presidente de mesa en Tejina, y siempre me tocaba hasta que me enteré que era por la zona de los pocos con carrera y claro me endilgaban formar parte de la mesa elección tras elección. Pues nada Isa, sigue recordándome cada lunes las tonterías que también yo hago.
Cuando nos ponemos en plan de limpieza de verano, encontramos las cosas más insospechadas. Y si nos ponemos en plan abuelo cebolleta, no te digo. Y claro que nos parecemos, solo te llevo unos 8 años (calculo). Podemos mirar juntos a las generaciones de nuestros hijos con condescendencia y todo.
EliminarA mí solo me tocó ser presidenta de mesa en las primeras elecciones y fue una experiencia emocionante. De las demás me libré, menos mal.
Por si acaso o diógenes, como lo quieras ver, yo también tengo un poco
ResponderEliminarGuardo cada gilipollez…
Eso mismo me digo yo a mí misma cada vez que encuentro hasta papelitos con las conversaciones que nos escribíamos mis amigas y yo en el salón de estudio del colegio. O regalos del amigo invisible que no sirven para nada.
EliminarAy Isa! Cómo me he identificado con todo lo de tu blog de hoy, “los porsiacaso”. Me reía sola porque has ido dando en el clavo, qué bueno! Jajaja…Aunque no me causa tanta risa a la hora de la verdad, es decir, las veces que tomo conciencia , quiero eliminar y me puede el ¿y si…? Somos de la época en la que todo se aprovechaba y eso imprimió carácter .
ResponderEliminarComo decía una prima mía, más vale un porsiacaso que quién lo hubiera sabido.
Que tengas buena tarde y gracias una vez más. Un abrazo enorme.
Jajaja, yo había oído: "más vale un por si acaso que un lo pensaré". La verdad es que este blog lo escribí para ver si lo pienso bien y me conciencio de que tengo que tirar cosas. El garaje está lleno de cajas, (con letreros, eso sí, que yo soy ordenadita), pero que no he visto qué contienen desde hace siglos. A ver si nos animamos.
EliminarUn abrazo grande, Conchi.
Que hartura los porsiacaso. Cuando termines con los tuyos y quieres ayudarme, llámame, te voy a buscar y nos ponemos a desechar los míos... Si eso, no dudes en llamarme. Jjjjj.
ResponderEliminarLa que es estupenda para eso es mi hija Ana que lo tira todo antes de decir jesús. Yo le he dicho que me regale unos días para que se ponga en plan dictatorial en casa y haga una buena limpia, pero hasta ahora nada. Si alguna vez decide ser generosa, te la presto un par de días a ver.
EliminarMi vida está llena de porsiacasos!!!🤷♀️
ResponderEliminarY la mía, y la mía. Si alguna vez he sido fuerte y me olvido de ellos, hay que ver el alivio que se siente al encontrar espacios libres en los armarios. Lo malo es que vuelven a llenarse de porsiacaso con rapidez. Qué hacer o qué no hacer, esa es la cuestión.
EliminarQué asquito lo de la croqueta.
ResponderEliminarY si tienes botones chulos dame que siempre estoy cambiando los de mis chaquetas, pero ya no me quedan muchos de colores bonitos.
De resto muy bonito, Abita, como siempre.
Yo tengo una amiga que no come por ahí ni croquetas, ni ensaladilla, ni cosas de esas mezcladas porque dice que nunca se sabe lo que le ponen dentro.
EliminarLos botones pa ti, como parte de mi herencia. Nadie los va a apreciar tanto (no tengo otros descendientes tan originales como tú).
Un beso y gracias, mi Evita querida.
¡Hola!
ResponderEliminarYo también he reunido a lo largo de mi vida infinidad de “porsiacasos” de todo tipo, para los que en la amplísima generalidad de los casos no les ha llegado su “acaso”. Así tengo los trasteros y el Garage, llenos de chismes inútiles que por pereza no acabo tirando
Pero veo que no soy el único