lunes, 11 de febrero de 2013

Los cochitos locos





La primera vez que me subí a los cochitos locos (para los de fuera, autos de choque)  tendría unos 10 años y fui como copiloto de mi prima Mª Elena. Yo admiraba y envidiaba con toda mi alma a mi prima Mª Elena que, un año mayor que yo, se desenvolvía en la pista con la soltura de un Fittipaldi, esquivando a un cochito por aquí y embistiendo a otro por allá. Pero, sin embargo,  mi prima Mª Elena, de mayor, nunca aprendió a conducir. Y ahí descubrí que conducir un cochito loco no implica saber conducir.

lunes, 4 de febrero de 2013

Si a tu ventana llega una paloma...





Mi amigo Álvaro es de esa casta de hombres de la que han salido los Edison, los Benjamín Franklin y todos los demás inventores que en el mundo han sido. Álvaro, además, pinta –el cuadro de la foto es de él-, esculpe, hace coplas… Pero también resuelve complicados juegos matemáticos e inventa artilugios con los que, por ejemplo, medir amaneceres y atardeceres. Y ama a los animales. Por su huerta lagunera han pasado pavos reales, patos, hermosas palomas colipavas con ojos brillantes y colas orgullosamente desplegadas como abanicos de doncella; y también mensajeras, que él no quiere para verlas participar en concursos, sino que las tiene por el placer de cuidarlas, cruzarlas y verlas volar desde distancias cortas de regreso al palomar. Álvaro es un espíritu curioso que mira el mundo de otra manera.

lunes, 28 de enero de 2013

La importancia de tu nombre




El nombre que uno tiene, junto con el lugar en que se nace, es una de esas circunstancias no elegidas libremente y que, sin embargo, marcarán tu vida para siempre.

lunes, 21 de enero de 2013

Joé, qué cachondeo




He estado esta semana en Gerona, en Lloret de Mar, aprobando una asignatura que toda jubilada que se precie debe hacer al menos una vez: viajar con el Imserso.

domingo, 13 de enero de 2013

Los boliches




Hace 4 años escribí este post rememorando los juegos de mi infancia. Lo traigo hoy, en este mes de juegos infantiles. 

Tengo en el repecho de la ventana un cuenco lleno de boliches de cristal. Hoy los nietitos lo han cogido y han desparramado los boliches por el patio haciendo un mosaico con destellos de color y luz.

lunes, 7 de enero de 2013

Brindis por los comienzos




8,30 de la noche del día 31 de diciembre, pocas horas antes de empezar el año y media hora antes de recibir a los amigos que vienen a cenar. Yo, de punta en dorado, en plan maquillaje “Rutilante Fin de Año Glamuroso”. Últimos retoques a la mesa, engalanada con el mantel blanco de mi madre (bordado en La Palma), los candelabros dorados, las copas brillando, los regalitos para los amigos al lado del plato… Falta añadir vino y caldo al cordero, que lleva rato chuf, chuf,  al calor de las brasas. Y en ese momento llama mi hijo para decirme que él y Myriam, mi nuera,  se acaban de enterar de que van a ser padres.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Ella Habla Sola




Llego al fin de año con una ronquera tal que parezco Darth Vader. A más de uno he asustado, no crean, cuando contesto con un “diga” cavernoso y asfixiante al teléfono.
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