A Adán seguro que no le gustaban las manzanas y también que le fastidiaba enormemente desobedecer a Dios que había mandado no comer las frutas de aquel árbol, pero se la comió porque se lo pidió Eva. Esa fue la primera vez en la historia (de los mitos) en que se dijo "te quiero" sin decirlo. Y a partir de ahí, "te quiero" ha sido la frase más sentida y repetida en la vida de los hombres.
Igual que Adán, se ha dicho millones de veces "te quiero" sin que aparezca para nada el verbo querer. Lo hace Westley en el principio de la película La princesa prometida: "Nada proporcionaba tanto placer a Buttercup como dar órdenes a Westley a todas horas. "Muchacho, abrillanta mi silla de montar" "Como desees". Como desees era lo que siempre contestaba. "Muchacho, llena los cubos de agua" "Como desees". Aquel día descubrió con asombro que cuando él decía como desees en realidad significaba te amo".
¿Quién no ha dicho ese te quiero no dicho con la persona querida? Lo ha hecho toda la vida mi marido cuando me pelaba las papas arrugadas porque a mí me daba dentera hacerlo. Lo he hecho yo cuando le leía una y otra vez a mi nieta el cuento de la zorra y la cigüeña, que era su preferido o cuando accedo a ver con ella la película Tú a Boston y yo a California, que nos sabemos de memoria de tantas veces que la hemos visto.
Pero también se dice te quiero explayándose uno en todas las explicaciones, como hace Billy Cristal a Meg Ryan en Cuando Harry encontró a Sally: "Déjame probar de esta manera: te quiero cuando tienes frío estando a 21 grados, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se forma aquí, cuando me miras como si estuviera loco, te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume, y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme, y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea Nochevieja. He venido aquí esta noche porque, cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible".
O también se ha dicho por escrito, como hace el capitán Wentworth a Anne Elliot en Persuasión de Jane Austen: "Le ofrezco mi ser otra vez con el corazón más rendido que cuando casi lo destrozó hace ocho años y medio. (...) Solo usted es el motivo de que yo haya venido a Bath. Solo por usted pienso y hago proyectos ¿Acaso no lo ve?".
Y también dices te quiero cuando dejas marchar a esa persona amada de tu lado porque piensas que estará más cuidado en otro sitio. Aunque te parta el alma y te mueras de pena.

Que duro es dejar ir a la persona que quieres porque sabes que será más feliz. Eso si. En algunas ocasiones y gracias a las nuevas tecnologías, la situación es menos drástica. Me pregunto lo mal que pudieron pasarse mis padres cuando con 27 años me fui a estudiar fuera. Hablaba con ellos por teléfono una vez a la semana y solo volvía a casa en verano y Navidad
ResponderEliminarYo me fui a los 19 y lo mismo que tú, una vez a la semana por teléfono y cartas van, cartas vienen. Ahora lo tienen más fácil, por lo menos pueden hablarse y verse todos los días.
EliminarPero es muy duro y doloroso, sobre todo cuando has pasado toda la vida con un ser querido.
Qué bonitoooo!❤️❤️❤️❤️
ResponderEliminarGraciaaaassss. :-)
EliminarPrecioso lo escrito hoy, sabes llegar al corazón y al alma, mi querida prima. Eres especial.
ResponderEliminarLos sentimientos son universales y los compartimos todos. Gracias, primita, por tu cariño.
EliminarQué bonito Mari! Un besazo!
ResponderEliminarGracias, otro para ti.
EliminarLo siento Mari !! Ha sido muy duro pero ahora hay que ser fuerte para apoyarle en todo ! Te quiero mucho hermanita !
ResponderEliminarY yo a ti. Y no queda otra que sacar fuerzas de donde se pueda. El cariño recibido hace mucho. Un abrazo grande.
EliminarQue valiente y qué fuerza para no dejar de escribir el post con la que te está cayendo. 👏👏💪
ResponderEliminarNo pude escribirlo la semana pasada que fue muy dolorosa. Pero realmente escribir es para mí una terapia que me ayuda en los momentos tristes de la vida. Y recibir el apoyo de mis amigos también.
EliminarGracias por ser uno de ellos. Y de los mejores.
Frase grandiosa, esa del "Te quiero", Jane. Y, a veces, demasiado manida y choteada.
ResponderEliminarYo cambio mis "tequiero", por estar pendiente, por echarle una mano, por acompañar en momentos necesarios, por llevar y/o traer, por un postre casero, por unas palabras de ánimo para... todos a los que no se lo digo con la fórmula más habitual y extendida. Y, además, espero que los depositarios no tengan dudas y me entiendan a la primera.
Ánimo, querida amiga, y a seguir en la lucha y la esperanza de que un mundo mejor es posible, aunque no digamos ese "Te quiero".
A eso me refería, Chari, y tú eres de las que lo saben bien. No basta decir "te quiero", sino que hay que saber lo que significa y cómo se puede traducir. Tú ya sabes hacerlo desde siempre.
EliminarGracias por tus bizcochos, por las veces que me has llevado a casa, por la ayuda prestada, por estar pendiente... Por tus "te quiero".
Qué sentimientos te afloran, Isa! Toni sigue ahí al lado, muy cerca de ti. Él no lo sabe, pero tú sí, y eso te ayudará a superar la tristeza de esta primera fase del proceso del distanciamiento físico. Hasta que aceptes el hecho de que está mejor cuidado allí y que lo puedes ver cada vez que quieras. Ánimo. Un beso
ResponderEliminarGracias, Carmen, por los ánimos y el cariño. Lo veo cada día y cada día acepto lo que la vida me traiga.
EliminarUn beso.
AMOR
ResponderEliminarQué es eso?
Dónde está?
Crees verlo pero se evanece
Lo persigues en vano
Se lo levanto el viento
Y anda por las nubes
Lo necesitas, o eso crees
Persistes en su encuentro
En vano
Y sigues jugando a vivir sin él
A quererte
A mitigar su ausencia
Y casi lo consigues
Pero a veces lo piensas.
Dichosa tú que lo disfrutas.
Besos
Muy bonito y sensible el poema, Floren. Cada vez me dejas más asombrada: matemática, pintora, poeta, buena lectora y sobre todo, buena amiga. Y ya sé que soy dichosa y afortunada por haber disfrutado tanto tiempo de un gran amor.
EliminarGracias, mi amiga.
Qué bonito, Isa. Me has emocionado
ResponderEliminarGracias. Qué pena que salga anónimo.
EliminarSoy Eu 😊
EliminarCuando las palabras se traducen en acciones. Que lectura tan fascinante.
ResponderEliminarUna frase tan repetida y tan obvia que no necesita decirse cuando se demuestra de forma cotidiana en nuestra vida. Si bien yo no soy de mucha demostración de afecto, creo que me manifiesto con una mañana cocinando,buscando un objeto de interés para el otro por todos los comercios que existan o cuando quito la culpa a los míos con frases que sentencian.
El amor romántico se demuestra en señales de saludo desde lo lejos, cartas para hacernos partícipes de lugares en los que no podemos estar, miradas con códigos o el simple acompañamiento en el dolor, para compartir su peso.
Lo hacemos por los demás y éso basta.
Es decir te quiero, sin abrir la boca.
Tú, Cande, que eres una de las personas más cariñosas que conozco, lo sabes bien. El cuidado que pones en todas las relaciones es ese amor no dicho que vale más que el oro. Eso basta, sí, señor.
EliminarUn beso.
Muy bonito el post, como siempre. Un saludo muy cariñoso y mucho ánimo Isabel. Conchi G.V.
ResponderEliminarGracias, Conchi. Por los ánimos y el cariño. Por estar cerquita.
EliminarUn abrazo.
Buenas noches, Isa😘😘
ResponderEliminarBuenas noches. Qué pena que salga anónimo.
EliminarBuenas tardes Isabel: Intuía que en esta ocasión tu ausencia del lunes por la tarde no era por un viaje. Me confundí. Habéis comenzado los dos, mejor dicho, todos los que le queréis, otro viaje casi a otra dimensión. Gracias por seguir escribiendo los lunes. Un abrazo.
ResponderEliminarSí, Rosa María, un cambio de dimensión, de vida, de objetivos... Espero seguir cerquita y escribiendo, que es algo que me ayuda. Como también lo hace hablar contigo y con tantas personas que ya forman parte de mi vida. Gracias.
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