martes, 27 de marzo de 2012

El GPS




Yo tengo con los aparatos una relación de amor-odio, sobre todo porque no me leo las instrucciones de ninguno. Ah, no. Yo, una buena novela, un libro de poemas, incluso un ensayo de filosofía. Pero la literatura de las instrucciones, los catálogos, los prospectos, como que no me engancha. Y claro, entre el aparato y yo, desde que nos conocemos hasta que le pongo nombre (en casa, el lavaplatos es Evaristo y la lavadora, Basilisa), se producen momentos de verdadera tensión en los que lo más suave que le digo es “maldito trasto de las narices”.

martes, 20 de marzo de 2012

Cumpleaños de fuego




La fascinación por el fuego es tan antigua como Heráclito, aquel filósofo al que llamaban nada menos que “El Oscuro” y que hace 27 siglos dijo que el mundo es como un fuego: tan cambiante y, sin embargo, tan permanente. Y los humanos seguimos en eso, reunidos alrededor del fuego, desde que, en las cuevas prehistóricas y, después, en los hogares de nuestros abuelos, éste alejaba la oscuridad y el frío.

martes, 13 de marzo de 2012

Peter Pan y la madre de Wendy




Anda mi nieto preocupado últimamente porque, a sus 6 años, es el único de su clase que conserva todavía todos sus dientes de leche, tal como si fuera un Peter Pan cualquiera. “¡Hasta a Diego –su primo de 5 años- se le han caído dos!”, me dice, casi ofendido. Y no es para menos porque la caída del primer diente es algo serio. Es el primer adiós a la infancia o, como diría también James M. Barrie, el creador de Peter Pan, es “el principio del fin”.

martes, 6 de marzo de 2012

Extrategueste




Llevo 30 años viviendo en mi pueblo, Tegueste, y nací a sólo 5 km., en La Laguna. Y, sin embargo, para las gentes de aquí, soy de fuera. Soy “extrategueste”.

martes, 28 de febrero de 2012

Libros como armas




Para los amantes de la lectura, ver una manifestación de estudiantes, como la del pasado lunes 21 de febrero en Valencia, armados con libros en la mano, es una gozada. Ahí es nada, “el enemigo” blandiendo El Lazarillo de Tormes y Siddharta. Muchas guerras se habrían evitado si se hubiera empezado por ahí y por pasar más tiempo en las bibliotecas.

martes, 21 de febrero de 2012

Escribo, luego existo




Me van a permitir que hoy me ponga filosófica y cartesiana, que una vez al año no hace daño. Lo hago con el permiso del mismísimo Descartes que segura estoy de que me lo está dando desde los celajes. No en vano, en cuanto he visto por esos mundos (concretamente, en París y en Amsterdam) un cartelito en una puerta donde diga “Aquí vivió Descartes en el año 1600 y pico”, me he apresurado a posar delante de él con cara de intelectual, tal cual si fuera el Tajmahal; no en vano les conté su vida, costumbres y pensamientos a mis sufridos alumnos durante varios años; no en vano hasta les ponía una película de una de mis series favoritas, “Doctor en Alaska”, en la que el tal doctor hablaba de Descartes como el genio que se dio cuenta por primera vez de que la mente era una cosa y el cuerpo otra.

martes, 14 de febrero de 2012

La estatua




La Estatua era el lugar de citas cuando éramos jóvenes. “Quedamos en la estatua” era la frase para reunirnos con las pandillas para ir después al cine, o con algún amor temprano, o con los compañeros a la salida del cercano Instituto.
google-site-verification: google27490d9e5d7a33cd.html