lunes, 28 de diciembre de 2015

Los mayordomos que conocí

Néstor, el mayordomo del Capitán Haddock, es también un perfecto mayordomo, capaz de sortear cualquier dificultad.

Aunque por el título podría parecer poco menos que me eduqué en Buckingham Palace codeándome con toda clase de mayordomos, debo decir en honor a la verdad que no he conocido a ninguno en mi vida. Lo más cerca que estuve de uno fue cuando una de mis alumnas, el primer año que di clase en un colegio de niñas aristócratas de Madrid, me habló en una redacción de su mayordomo, dejándome patidifusa.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Solsticio de invierno


Mi hermana y yo, de adolescentes, haciéndonos fotos "artísticas" (que siempre salían mal) en la azotea de mi casa.
"Los dioses del solsticio de invierno son duros y fríos”, decía Joanne Harris. Y Octavio Paz se mostraba más truculento todavía en sus versos: “Solsticio de invierno, / sol parado, / mundo errante. / Sol desterrado. / (…) Ánima en pena / el mundo, / peña de pena / el alma.”. Tienen mala fama estos días de invierno “de lunas anchas y pequeños días”, como también dijo Ángel González. Pero, para mí, el 21 de diciembre, el día más corto del año, fue el día en el que recibí el mejor regalo del mundo, el nacimiento de mi hermana hace 63 años. Todavía me acuerdo de discutir, días antes de que naciera (yo tenía 4 años), con mi prima Mª Elena sobre el nombre que iba a tener y de decirle que se iba a llamar Chari, “que es nombre de flor”, decía yo convencida.

lunes, 14 de diciembre de 2015

El ombligo del mundo


El Templo de Apolo en Delfos, uno de los ombligos y uno de los lugares más impresionantes del mundo antiguo. Tomado del Blog de Bernardo Souviron.

He leído en las redes que Chábeli Iglesias, la hija de Julio Iglesias e Isabel Preysler, dijo que no había leído a Vargas Llosa porque ella solo lee en inglés. Semejante bobería solo se le puede ocurrir a una persona que cree vivir en el ombligo del mundo. Cosa que, por otra parte, les ocurre a muchos norteamericanos. Yo, por ejemplo, tuve una amiga americana que se asombraba de que yo no supiese que los Estados Unidos fueron primeramente 13 estados ¿Y tú sabes cuántas provincias hay en España?, le decía yo.

lunes, 7 de diciembre de 2015

¡Yo también leí a Kant!


Kant se ha colado, con su humildad habitual y casi sin pretenderlo, en esta campaña electoral tan animada que estamos viviendo. Pablo Iglesias y Albert Rivera hace días lo mencionaron en un coloquio con estudiantes en la Universidad Carlos III, un poco trabucándose, la verdad. Pablo Iglesias recomendó encarecidamente que todos se pusiesen a leer como locos la "Ética de la razón pura", libro que no existe (es la "Crítica de la razón pura", la CRP, para abreviar), y Albert Rivera no dejó de considerarla un referente fundamental, aunque él no la había mirado ni por el forro.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Ritmo de claqué




Esta semana ha empezado a llover. No mucho, la verdad, pero sí lo suficiente como para que mi hija Ana publicara en Glup-Glup "10 pelis ñoñis para un día de lluvia" (me las pido para Reyes); como para que mi ex-alumno Pompeyo, hoy profesor de música de la universidad, despertara con el ruido de la lluvia y lo celebrara publicando en Facebook la canción "And we Run" de John&Jehn; como para que mi amiga Zazou -la escritora Aránzazu Mantilla- dijera una de las frases más bonitas que he oído últimamente: "El sueño de la lluvia tiene ritmo de claqué".

lunes, 23 de noviembre de 2015

La librería a la vuelta de la esquina




Todos los que amamos los libros hemos tenido alguna vez una librería a la vuelta de la esquina, un sitio al que ir a hojear y a ojear, a revolver, a leer contraportadas, a admirarnos ante una nueva edición de un libro favorito, a comentar novedades con libreros amigos... Recuerdo hasta el primer día en que fui a uno de estos lugares fascinantes, cuando vivía en la Cruz del Señor. Estaba. como siempre, mariposeando entre libros, preguntándome si llevarme ese que tenía tan buena pinta o ese otro del que había leído buenas críticas, o directamente los dos, cuando se me acercó la librera, una señora de pelo gris y ojos brillantes, que me preguntó: "¿Eres profesora?". Cuando le contesté que sí, me dijo que es que los profesores tenemos una manera de acercarnos a los libros, "una mezcla de amor, respeto y familiaridad", que ella por lo menos distinguía, de tal manera que siempre acertaba. A partir de ese día, nos hicimos amigas y, cuando me hice cargo de la Biblioteca de mi centro, sus consejos, su creatividad y su sabiduría, me ayudaron en muchas ocasiones.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mundo, demonio y carne


(Detalle de "El Jardín de las Delicias", El Bosco)

Cuando estábamos en el colegio, en aquellos ejercicios espirituales en los que, de los sustos que nos daban, no nos llegaba la camisa al cuerpo, se nos hablaba muchísimo de los tres enemigos del alma: el mundo, el demonio y la carne. Concretamente, de los peligros del mundo, de las acechanzas del demonio y de las tentaciones de la carne. Y, aunque la reacción lógica hubiera sido encerrarnos en casa o en un convento por siempre jamás, todos después nos lanzábamos alegremente al mundo, sin parar mientes en peligros y estrategias diabólicas. Qué es la vida sin unas cuantas tentaciones, nos decíamos.

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