lunes, 26 de febrero de 2018

La solita




Yo tenía una compañera que se regodeaba en la soledad. La llamábamos "la solita" porque su frase "como soy solita..." le servía de pretexto para viajes y escaqueos varios. Además, empleaba el verbo "ser" y no el "estar", más provisional, como si la soledad formara parte de su esencia. El colmo fue una vez que me dijo que ella comía mucho pan porque "como soy solita...". Todavía me estoy preguntando por la relación entre la ingesta de pan y la soledad.

Pero, independientemente de este caso, sí es verdad que hay en este mundo muchas personas más solas que la una, hasta tal punto que en el Reino Unido se ha creado una Secretaría de Estado para la soledad, algo que dicen que puede ser tan grave para la salud como fumarse 15 cigarrillos al día. Tengo una conocida que hizo una carrera pero que nunca ejerció y se quedó en casa cuidando a sus padres. Ahora sus padres han muerto. No se casó, no tiene hermanos ni amigos. Solo algunos vecinos con los que habla cuando se cruzan por la escalera. No sé cómo se siente pero me lo puedo imaginar.

Las circunstancias y nuestras propias elecciones nos pueden llevar a esta situación. Pero, aunque hay cosas que escapan a nuestro cuidado y no podemos manejar, sí que podemos controlar nuestra reacción ante lo que nos pasa. A esta conocida yo le hablaría de mis amigas, muchas de las cuales viven solas, porque son viudas, o separadas, o solteras. Pero mis amigas se apuntan a un bombardeo si este les surge. Van a natación, a manualidades, a clubs de lectura, a guitarra, a cursos para mayores en la Universidad, a cerámica, a pilates, a academias de idiomas, a caminatas... Hacen viajes siempre que pueden, cuidan nietos, ayudan a personas más desfavorecidas, van a exposiciones y conferencias, al cine y al teatro, oyen conciertos, se manifiestan cuando hay que hacerlo (la última vez, por ejemplo, la semana pasada para protestar por ese espléndido 0,25 % que nos han subido en las pensiones) y, por supuesto, cuentan con amigas con las que se reúnen siempre que pueden. Hay miles de soluciones para desterrar la soledad, algunas tan originales como la que me contaba mi amiga Suzi, sobre el dueño de la casa donde ella vive en Viena, un señor también solo en la vida. Este señor se dedica muchas tardes a visitar casonas antiguas en venta, no para comprarlas , sino solo por el placer de ver un edificio bello y hablar con los dueños de la casa, con los que muchas veces termina tomando el té.

Aristóteles dijo que el hombre es un ser social por naturaleza. No está mal tener ratos de soledad, ser soberanos de nosotros mismos. El refranero español, tan sabio, recoge lo de "Más vale solo que mal acompañado". Pero necesitamos a los demás: hablar, discutir, compartir, contar con ellos. No hacerlo así sería hasta antinatural. Hagamos caso a nuestro ser social para no acabar como la solita y como aquella protagonista (siempre me pareció una guanaja) de una canción que mi madrina me cantaba con mucho sentimiento cuando yo era pequeña:

"A la orilla de un palmar 
yo vi de una joven bella
su boquita de coral, 
sus ojitos, dos estrellas.
Al pasar le pregunté
que quién estaba con ella
y me respondió llorando:
"Sola vivo en el palmar.
Soy huerfanita,
no tengo padre ni madre,
ni un amigo 
que me venga a consolar.
Solita paso los días
a la orilla de un palmar
y solita voy y vengo
como las olas del mar".

. .

36 comentarios:

  1. Buenos días Jane: Yo soy una de las personas a la que las circunstancias me han llegado a vivir sola. Soy viuda hace treinta años.
    Vivo sola, pero no solitaria. Esta mi familia, nueras, hijos y nietos, los cuales saben que pueden contar conmigo cuando me necesiten y cuando a ellos les apetezca y que conste que es recíproco. De momento, gracias a Dios, son ellos los que más usan de la casa de ama.
    En algunas ocasiones mantener las amistades implica ceder, preocuparte, acompañar en la tristeza, pero también reír juntas.
    Un abrazo muy cariñoso.

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    1. Ese es el espíritu, Rosa María, y lo que quería transmitir. Admiro a esas mujeres y hombres que, como tú, a pesar de que las circunstancias de la vida los han llevado a vivir solos, no se quedan rumiando enclaustrados sino que llevan una vida bastante activa. Incluso el manejar redes sociales es una forma de estar en el mundo.
      Y me gusta lo que dices de la casa de la ama como centro de reunión (en mi familia también es así) y de la amistad. En eso creo yo también que consiste.
      Un abrazo.

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  2. Agueda Caballero Ruano26 de febrero de 2018, 11:58

    Cuantas verdades.

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    1. Es que Aristóteles era un sabio, Águeda ¿Para qué, si no, tenemos la palabra? Si la naturaleza hubiera querido que no socializáramos, nos habría hechos mudos como una piedra. Pero ahí nos ves, alegando sin parar...

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    2. Agueda Caballero Ruano26 de febrero de 2018, 12:13

      A medida que leia tu escrito estaba viendo a mi consuegra: se apunta a un bombardeo. La verdad es que no se de donde saca tanto tiempo: clases a inmigrantes, visitas a sus amigas viejecitas, opera, cine, merendolas y un largo etc.

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    3. Javier Marías tiene un artículo titulado "Las mujeres son más jóvenes" (El País, 4-1-2015) en el que manifiesta su admiración por las mujeres que se quedan solas y saben sobreponerse mejor a la pérdida que los hombres: "Por mucho que les duela, suelen disponer de mayores recursos vitales, mayor resistencia, mayor capacidad para sobreponerse y encontrarle alicientes nuevos a la existencia (...) De todos es sabido que las mujeres leen más, desde hace muchos años; pero también van más al cine, a los teatros, a los conciertos y exposiciones, y las conferencias están llenas de ellas. Salen a pasear, a curiosear, quedan con sus amigas y viajan con ellas". Él recuerda a nuestra María Rosa Alonso, que con 100 años se quejaba de que le faltaba tiempo para todo lo que quería hacer... Así se hace, como ella y como tu consuegra ¡A vivir!

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  3. Esther Casañas Morales26 de febrero de 2018, 13:09

    Muchas veces, pasa que tienes un círculo pequeños de amistades y cuándo empiezan a ponerse malos y no salen, ese círculo se va haciendo más y más estrecho. Hay que fomentar ls amistad y hablar con todo el que se ponga a tiro. No sabemos las vueltas de la vida. Yo soy de las personas que le gusta salir y encontrarme con gente conocida pero no contar vida y milagros. Hay personas,qué sin apenas conocerte, te cuentan toda su vida .
    Me ha encantado tu escrito e igual el libro de tu hija, de tal palo, tal astilla. Lo estoy terminando y me recuerda las narraciones y anécdotas de su madre. Felicidades a las dos. Las animo a seguir con esta tarea tan gratificante.

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    1. Dedicarse a darle la brasa a los amigos contando solo tu vida y milagros no es socializar, tienes razón. Es seguir solo dándole al coco con tus batallitas. Encontrarse con los otros es también interesarse por su vidas y por el mundo que todos compartimos, estar al día, mantener el entusiasmo por aprender y la curiosidad y el sentido del humor igual que cuando se es joven. La madre de un amigo mío, ciega y con 80 y largos años, siempre decía que ella se veía como cuando tenía 18 años, y es que su espíritu era así, joven y despierto.
      Gracias por tus palabras para Ana y para mí. Ella está terminando 2 libros más y en proceso de otros dos. Y yo, ya ves, sigo con mis rollos de cada lunes, contentísima de dialogar con ustedes.
      Un abrazo, Esther.

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  4. Ya estamos... Tanta polémica y a su vez tanto cachondeo con el masculino y femenino (hablo de la "miembra" del Parlamento), para que me vengas ahora con LA SOLITA. ¿Y porqué no EL SOLITO? ¿Es que no hay hombres solos? Los conozco y son muy felices, ya ves. Aunque, en estas vueltas de la vida, me he dado cuenta que lo ideal es pluralizar hasta dos solitos, dos solitas, o un solito y una solita. En este último caso me he encontrado y te aseguro que la experiencia es estupenda. Nuestros hijos y nietos en sus casas, los vemos de vez en cuando y nosotros a lo nuestro. Lo digo en pasado, porque ahora tenemos una familiar lejana y su hijo argentinos que se autoinvitaron, que llevan unos meses en casa y nosotros subiéndonos por las paredes. He ahí porque valoro el plural con diminutivo de SOLO, nos habíamos acostumbrado a ello o ella.

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    1. Jajaja Lo de "la solita" es por mi compañera (que por cierto era palmera). De hecho verás que en la introducción al post pongo que "hoy hablo de solitos y de acompañaditos". También yo tengo amigos solos que no se arredran ante nada (de uno de ellos hablé una vez porque hace parapente a esta edad, qué necesidad) y que tienen una vida bastante activa. Pero no sé por qué, es mayoría el número de amigas solas.
      Y, ay, sí, nos acostumbramos rápidamente a estar solos cuando los hijos se van. De síndrome de nido vacío, nada. Es una gozada poder entrar y salir y no estar pendientes de nada, y aunque me encanta que a cada rato se nos llene la casa de gente, también agradezco cuando se van y volvemos a la tranquilidad. Entiendo perfectamente tu subida por las paredes. Te deseo suerte (¿y si probaras con zotal?).
      Un abrazo grande.

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  5. Marilu Díaz Estrada26 de febrero de 2018, 14:33

    Me encantó.....La soledad, es no ser esclavo de los demás, se es libre, no te ata a ningún horario. Me gusta compartir un buen rato con amigos. Con la familia es lo que más llena. Con tu permiso lo comparto. Un beso.

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    1. Por supuesto, Marilu, que la soledad es positiva también. Y hay personas en esta vida que la eligen voluntariamente. Hay un libro autobiográfico, "Un año en los bosques" de Sue Hubbell en la que la protagonista y autora se va a criar abejas a una cabaña en medio del bosque durante un año, y la experiencia fue muy positiva para ella. Como dices, un trago de libertad sin estar sujeto a nada. Pero de vez en cuando baja al pueblo y está hasta la noche hablando con todos alrededor de un asado, compartiendo noticias y opiniones. La soledad está bien para un rato.
      Un beso y gracias.

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  6. Todos los lunes espero tu post. Me encanta, Isa, porque qué verdad. Yo le doy gracias a Dios de tener ese don, de no sentirme nunca sola, nunca he estado sola, gracias a Dios, pero eso hay que saberlo. Yo pienso que es un don de Dios y le doy gracias a Dios por mis amigas porque veo lo que tú dices, están dispuestas a todo, les gusta compartir y eso es la esencia de la vida.
    Me encanta esta reflexión de hoy porque lo había pensado muchas veces, cuando me dicen mis amigas. "Estoy sola". Estás sola porque quieres ¿No te llama nadie? Llama ¿No te quiere nadie? Quiere.
    Puedes plasmar la alegría y el entusiasmo que me da este escrito, porque, ay, Isa, eres única para muchas cosas y para todo, porque plasmas las vivencias que estamos pasando, los encuentros tan generosos que tenemos todas las amigas. Te lo agradezco muchísimo porque me anima, me conforta y me das ánimos para decir: "Nunca estás sola". Yo siempre lo he pensado.
    Un besito, cariño. Te quiero mucho.

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    1. Qué bonito lo que dices, Nievitas. Te lo agradezco de todo corazón.
      Me gusta mucho lo que dices sobre cuando alguien se siente sola y piensa que no la llaman o no la quieren. ¡Me parece tan acertado tu consejo...!: Llama tú, quiere tú, sé generosa con tu amistad y con tus afectos. Y si alguien no te quiere, él o ella se lo pierden, pero tú ve la vida como un lugar de encuentro con el otro. Efectivamente, es un don el que tienes, Nievitas, siempre te he visto rodeada de amigos porque sobre todo no exiges nada a nadie y ahí está la raíz del cariño y de la amistad.
      Un beso muy grande. Sabes que el cariño es mutuo.

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  7. Francisco Guerra de Paz26 de febrero de 2018, 22:05

    Conozco la canción desde que era un niño pequeño. Se la escuchaba cantar a mi tío, que nació en cuba. Al regresar a La Palma se casó con mi tía, la hermana de mi abuela. Ellos, mis tíos, mi madre y hasta yo mismo nunca nos sentimos solos, hay un refrán que dice: "buey solo bien se lame". La verdad es que como me gusta el mundo del arte, leer viajar... Siempre tengo poco tiempo para sentirme solo. Un abrazo.

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    1. Es una habanera muy bonita (independiente de que a mí la susodicha joven bella me parezca una pasmarota, ahí viendo pasar la vida a la orilla de un palmar) y hay muchos que la cantan: Pedro Infante, Ana Gabriel, Alfredo Kraus, María Dolores Pradera, Sergio y Estíbaliz... Mi madrina, la que me la cantaba a mí, perdió totalmente la memoria con los años (murió de 97) pero nunca olvidó esa canción ni la de "Lo divino". El poder de la música.
      En tu caso hay pocos motivos para sentirte solo. Los genes te han encaminado bien.
      Un abrazo, Francisco.

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  8. A mí me encanta la compañía! Me gusta hablar con la gente y expresarme libremente.Lo más difícil ,encontrarte con buenos conversadores...y no digo conversadoras porque soy defensora de la economía en el lenguaje...

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    1. Es uno de los grandes placeres de la vida: estar cómodos entre gentes que sepan conversar y que hablen de temas interesantes. En esos casos el tiempo vuela.
      PD: ¿Te imaginas? Decir " me encanta la compañía y el compañío" :-D Quita, quita...

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  9. Clara Delgado Martín27 de febrero de 2018, 10:01

    Me gusta mucho los que has escrito, quizás porque me siento muy identificada, no me gusta sentirme sola y ahora que no he pasado por mi mejor momento he encontrado este bendito " patio" que se merece un homenaje por el bien que nos ha hecho, creo que a todas, y a mí particularmente me acompaña siempre que lo necesito, gracias ������

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    1. Tener un "colchón" de amigas es el regalo más grande que puede darte la vida. El "compañera, usted sabe que puede contar conmigo" de Benedetti, las palabras más dulces. Algo habrás hecho tú para merecerlas ¿no, Clari?
      Un abrazo grande.

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  10. Seres sociales en busca del grupo por naturaleza, así es. Eso no quita que muchas veces deseamos estar solas en casa, escuchando nuestro programa favorito con el monopolio de la supertele o cocinando sin un pinche preguntón. Estar a ratos con una misma también puede ser ventajoso y placentero, hasta para llorar a pleno rendimiento. Si me dan a elegir, y a pesar de ser muy independiente, adoro estar rodeada de mi familia y de mis amigos, porque así puedo compartir y aprender de los demás.
    Lo triste son los ancianos que visitan los comercios para poder gastar saliva con alguien porque se sienten olvidados. Eso sí es soledad dura y obligada. Doy gracias porque aun ni estando sola me he sentido así. Tal vez siempre siento cerca a mi Dios.

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    1. La soledad elegida es la buena, el momento para encontrarte contigo misma y conocerte un poco más, algo cercano a la paz interior. Ya Machado decía: "Converso con el hombre que siempre va conmigo -quien habla solo espera hablar con Dios un día-"...
      Pero la soledad impuesta por las circunstancias, esa es la mala, la píldora amarga que muchos tienen que tragar y a la que tienen que adaptarse. En la noticia de esa Secretaría de Estado para la soledad de Inglaterra decían que la "epidemia" de soledad tiene que ver con el debilitamiento de instituciones que tradicionalmente tejían conexiones entre las personas: la Iglesia, la familia, los pubs, los centros de trabajo, hasta los cajeros de los supermercados. A mi peluquería iba una señora que, sin conocerme de nada, me hablaba de su difunto marido y de su vida con él. El sustituir a las personas por máquinas automáticas o esta vida centrada en comunicaciones virtuales y no reales tiene la culpa de que cada vez haya más personas solas.
      Un abrazo, Cande. Como siempre, interesante tu aportación.

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  11. Ay, la soledad, esa plaga. De tu amiga la solita mejor no diga nada, que todo me saldría políticamente incorrecto, porque menudo morro (como con lo del pan). :D En cuanto a lo demás, admiro a toda esa gente que, aparentemente, están solos porque viven solos, pero hacen cosas para socializar y para seguir sintiéndose realizados después de la jubilación. Así quiero ser yo, intento serlo de hecho. Soy bastante solitaria y procuro hacer cosas precisamente para obligarme a socializar porque si no, buscaría la soledad más de lo recomendado, que aunque sea querida, tampoco es saludable.

    Feliz semana, Jane. Me ha encantado.

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    1. Yo también los admiro. Me gustó mucho una definición de un filósofo, George Steiner, sobre nuestra condición humana. Dice que somos "invitados de la vida" y ¿qué debe hacer un buen invitado? Vivir entre los hombres allá donde esté y dejar el lugar en el que ha sido hospedado (este mundo) algo más limpio, más bonito, más interesante que como lo encontramos. Se me antoja una buena misión para cada uno de nosotros. E implica contar con los demás.
      Muchas gracias, Dorotea. Feliz semana para ti también.

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  12. Creo que ser solita, es una opción, que yo no escogería. Será que hasta en los momentos más duros que me ha deparado la vida, he sabido defenderme. Sí, es una cuestión de defensa natural consustancial con el ser humano. Si la vida me ataca, me defiendo. Como?. Pues apoyándome en mis amigos, que los tengo a montones, en la familia, en hacer cosas que me gustan: pasear por la playa, salir por la mañana y sentarme en una terraza a tomar un aperitivo, visitar a un familiar que esté sólo o enfermo, viajar, bailar, cocinar, disfrutar de mi nieto y, sobre todo, vivir con la sensación de que he hecho los deberes, sin renunciar a vivir mi vida. Este fin de semana pasado, no salí a la calle por la tormenta. Estuve sola en casa. En ningún momento me sentí sola. Estuve con mi grupo del colegio, conectada a través del wsap, hablando de la tormenta, contándonos chistes, viendo los vídeos, etc. Qué bueno tener amigas qué desde la infancia, nos seguimos queriendo, ayudándonos y divirtiendonos.
    Un abrazo, Isa, tu eres una de mis más queridas amigas. Gracias y, sigue escribiendo. Eres genial.

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    1. Ya me emocionaste, Ani. Formar parte de un grupo de amigas que se conocen desde hace tanto tiempo (60 años ya) es una gran ventaja para no sentirnos nunca solas. Porque sentirse sola puede pasar también en medio de una multitud sin necesidad de vivir sola. Lo que importa es la conexión con los demás, y eso lo tenemos, gracias al cielo. Y si además, eres una gran luchadora, como lo eres tú, no hay cuidado de que la vida te tumbe.
      A mí me encanta cuando nos ponemos a ver algo en comandita (un partido, la Gala de los Goya, una película, un temporal, el telediario...) y vamos comentándolo como si estuviéramos en aquellos lejanos tiempos del patio del colegio. Me encanta cuando nos entristecemos y nos alegramos con lo que les pasa a las demás. Me encanta cuando hacemos planes...
      Que sigamos contando con nuestro grupo y que nunca nos sintamos solas. Aquí estamos para lo que necesites y cuando lo necesites.
      Un abrazo muy grande.

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  13. Qué lindo haber encontrado tu blog. Tus posts son el reflejo de lo que pienso.... El estar "solito/a" es una decisión ...y también tiene solución cuando se cambia de idea! Creo q pasaré más seguido a leerte. A mis blogs los dejé hace tiempo por Facebook y luego x Instagram ....pero quizás este sea el momento de ponerlo en marcha nuevamente . Gracias @juliachicdigital

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    1. Muchas gracias.
      También un blog es un interés colectivo ("interés" viene de "inter esse", estar entre otros, todo interés pasa por los demás). Anímate a ponerlo en marcha y a divertirte con él. Y sé bienvenido en esta tu casa virtual.
      Un abrazo.

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  14. Hola Jane. Es cierto que muchas veces te gustaría estar "solito" por cansancio o por poder disfrutar de la soledad. Lo malo es cuando la soledad es impuesta por otros o por la vida.
    Ocurre que ves personas que no tienen con quien hablar.Por ejemplo esas que van al médico de cabecera para poder contar sus problemas y que les quiten un poco la ansiedad (mi médico del seguro se le forman colas porque no sabe decir que no). También es triste cuando son jóvenes.Esta sociedad que es tan competitiva los lleva a la individualidad y se pierden tantas cosas por el camino.
    Hace tiempo conocí a unos chicos "extranjeros" que estudiaban en casa y no en el colegio: Pulcros, educados, pero con la mirada triste....
    Así que: A pasear, a coger sol, a sentarse en un banco y a conversar con nuestros vecinos...eso ayuda a vivir. Un beso Jane. Juan

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    1. Cuánta razón tienes, Juan. El barrio o el pueblo en el que muchos de nosotros nos criamos predisponía a la amistad, todo el mundo se conocía, hablábamos con la del carrito, con los venteros, con los chicos de la calle. En los pueblos de mis vacaciones todo el mundo sacaba las sillas a la calle en las noches de verano y nos poníamos a alegar... (¿Sabes que vi lo mismo este año en el pueblito de Delfos en Grecia?) Pero la televisión, los grandes edificios, el modo de vida actual nos aísla de los demás y cada vez hay más gente que no sabe ni quiénes son sus vecinos.
      Tengo una amiga que vive sola y cada mañana llama a 3 o 4 amigas que también viven solas para lo que ella llama "prueba de vida", saber que están vivas y bien. Ella y yo nos reímos cuando me lo cuenta, pero realmente es triste.
      Así que me parece un estupendo consejo el tuyo. A seguirlo.
      Un beso, Juan.

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  15. Me he pasado un rato muy agradable leyéndote y conozco varios casos del que hablas. Encantada de pasar por aquí, pues también soy jubilada. Saludos.

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    1. Pues aquí estamos, Mara, para comentar lo que quieras, que para eso estamos en la mejor situación del mundo (no nos suben sino 1 euro de pensión pero nos podemos despertar a la hora que queramos). Una vez que hablé de vocaciones llegué a la conclusión de que yo nací para ser jubilada.
      Un abrazo.

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  16. Sentirse sola es una cosa muy triste. Tengo un familiar en un Centro de Mayores. Me tomo como una obligación ir cada semana a estar un ratito con ella. Se siente tan sola!!! Es desolador ver todos esos mayores cada uno en su mundo. Yo aunque vivo sola tengo tantas ocupaciones, me meto en muchas cosas, mis nietos, mis hijas y mis queridas amigas que tengo siempre conmigo, me siento muy afortunada. Nunca me siento sola.

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    1. Y sin embargo, Carmen, leí hace poco un artículo titulado "Vivir a los 90" (en España hay 465.000 nonagenarios) en el que muchos afirmaban sentirse felices en la Residencia de mayores. La clave, decían, estar a gusto con lo que te toca, adaptarse, hacer el esfuerzo por mantener actividad física, mental y social. Supongo que cada caso es único.

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  17. Esa canción la cantaba siempre mi suegra con mucho sentimiento. Su madre murió cuando era muy pequeña.

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    1. Y a mi madrina le pasaba igual. A nosotros de adolescentes nos hacía gracia lo del sentimiento en esa canción y en la de "Oh, qué triste es andar por la vida por sendas perdidas, lejos del hogar, sin oír una voz cariñosa que diga amorosa: "Llegó navidad"...", así que siempre las cantábamos con acento desgarrador y lágrimas de cocodrilo. La juventud no entiende ;-D

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