lunes, 8 de julio de 2013

Pues ya usted ve...




Mi amiga Conchi es la amiga más antigua que tengo, la que venía a mis cumpleaños desde antes de empezar el colegio y una de las pocas que guarda memoria de los merengues de mi abuela. Por eso de tener 6 meses más que yo y nacer en distinto año, le tocó un curso superior al mío, pero eso no fue obstáculo para seguir juntas yendo y viniendo en el camino desde el colegio a casa, mientras me contaba con pelos y señales (siempre fue una excelente narradora) la última película, novela o cuento que había visto o leído.


Mi amiga Conchi es catedrática de Geografía e Historia jubilada, pero también pinta estupendamente, restaura muebles y objetos pequeños, está terminando de escribir un libro y hace obras de arte con los maravillosos platos que cocina. Aparte de todo eso, le sigo envidiando unas pestañas largas y tupidas que ya quisieran muchas. O, por lo menos, que ya quisiera yo.

A mi amiga Conchi le tocó hace poco renovar el Carnet de Identidad. Se tuvo que levantar temprano porque estas cosas, no se sabe por qué, te hacen perder toda la mañana: guaguas van y guaguas vienen para ir a sacar una partida de nacimiento porque se le habían equivocado en la fecha en el anterior carnet, hacerse las fotos, ir a otra oficina donde la admitieran sin cita previa, ir al ayuntamiento a sacar certificado de empadronamiento porque su calle había cambiado de nombre… Al final de la mañana, se vio en una ventanilla ante un joven al que le pidió, con vistas al carnet digital, un pin con su firma electrónica.
- ¿¿¿Un pin??? – dijo él, mirándola asombrado- ¿Y para qué quiere usted un pin?
Conchi, que no ha perdido nunca su sentido del humor, le contestó:
- Pues ya usted ve…
Y ahí fue cuando el chico la miró y le dijo, despacito y silabeando:
- A ver, se-ño-ra. Un pin só-lo ha-ce fal-ta si us-ted tie-ne un co-rre-o e-lec-tró-ni-co ¿Sa-be us-ted lo que es e-so?
- Sí.
- ¿Ah, sí? – dijo el chico, como no creyéndoselo- ¿Y cuál es su e-mail?
- Tengo dos...
- ¿Dos? –le interrumpió- ¿Y para qué quiere usted dos e-mails?
- Pues ya usted ve… –siguió diciendo Conchi, a  la que ante estas cosas le da la risa.

La cosa terminó con Conchi sacando su móvil de última generación y dictándole los datos al chico que, medio abochornado, le pedía que fuera más despacio, cosa que ella hizo, silabeando también y diciéndole, de postre, que no estaría mal que abriera otra ventana en la pantalla del ordenador. 

Por eso hoy este escrito va dedicado –aparte de a Conchi por su paciencia y su humor- a los administrativos que, en vez de facilitar, parece como si se regodearan en poner pegas (aquel día Conchi no pudo, al final, renovar el carnet de Identidad); a todos aquellos enterados que no saben calibrar a las personas, prejuzgando, etiquetando y juzgando sin ton ni son; a los que piensan que un servicio público permite tratar con displicencia y superioridad a los que acuden a él; a los que creen que una persona de más de 60 años pertenece a una época prehistórica en la que uno se comunicaba por tam-tam; a los que nos tratan, a estas alturas, como menores en sabiduría y entendimiento, sin enterarse de que las abuelas hoy le sabemos dar al punto cruz y al punto.com.

En resumen, a los que no saben ver, por más que se les diga: “Pues ya usted ve…”.




(Las fotos que acompañan el escrito de hoy son un dibujo de Ventanillas del siempre ingenioso Forges  y la foto del artístico y riquísimo pudín de atún que Conchi nos hizo en la última reunión)


33 comentarios:

  1. Elena Villavicencio8 de julio de 2013, 12:21

    ¡Magnífico! ¡Olé por tu amiga Conchi! :-)

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  2. Eso mismo le dije yo, Elena. Y olé por todos los jubilados que nos resistimos a ser ninguneados o mirados por encima del hombro. Faltaría más.

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  3. Si, si, mas de 60=incompetente mental. Que lejos estan esas culturas en q se respetaba la vejez y se les consideraba sabios. Jovenzuelos q no se piensan q llegaran a estas edades…

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  4. Y eso que saben, Belén, que la experiencia es un grado.
    Tampoco es que ahora seamos las sabias mayores del reino. Normalitas. Pero aprendemos y, como dice Soledad Puértolas, "las cosas tardías son las mejores. Te dices: qué maravilla, por fin descubro algo por mi cuenta". Pero es que ellos, los jovencitos impertinentes, tampoco son grandes sabios, la verdad.

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  5. Isa, me encantó el escrito sobre Conchi. Estoy en la calle del Castillo en una terraza tomando una caña y leyéndolo. No pude dejar de soltar una carcajada y provocar la mirada de la gente. Aunque soy funcionaria (jubilada) no puedo menos que darte la razón, yo no me doy por aludida. Si de algo me enorgullezco es de haber tratado bien al ciudadano. No quiero pecar de inmodesta pero, siendo alcalde José Emilio García Gómez, me hizo llegar una carta de un ciudadano felicitándole por el trato que una servidora le había dispensado. Pero volviendo a Conchi, podemos estar orgullosas de tener en este grupo a tamaña amiga. Qué orgullosa me siento cuando hablo de mis niñas del colegio.

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  6. Ani, en todos los colectivos hay gente poco profesional y metepatas. No hablo de los funcionarios sino de ese funcionario y de algunos como él. Bueno, y de los papeleos que te exige cada vez más esta Administración pública, que un día vamos a amanecer entullados en papeles.
    Yo también me siento orgullosa de nuestro grupo de las niñas del colegio, personas con las que estamos tan cómodas como sólo `pueden estarlo quienes se conocen desde siempre ¡Y lo que nos reímos...! Hasta de nosotras mismas.

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  7. Muy bueno Isa. Imagino a Conchita deshaciendo errores, yendo de un organismo a otro, para encontrarse al final con ese tipo y el desplante de superioridad, al que dejó a la altura de sus zapatos.
    Yo sigo usando una expresión que aprendí con vosotras, las niñas del colegio, y que define a ese individuo: SEMEJANTE MACHANGO!.

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  8. Esta anécdota, Esperanza, nos la contó en la última comida que hicimos en casa en abril (una comida que no falla, siempre en torno al Día del Libro) y ya te puedes imaginar las carcajadas. Muy bien expresado, además, lo de "semejante machango". Parece que te enseñamos bien en los años del colegio, eh?
    Un beso.

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  9. Isa,esta Conchi es Conchitina? La verdad es que la reacción de ella fue buenísima. Ah y por cierto , el plato que preparo precioso y me imagino que sabrosísimo. Si es la que yo pienso ,muchos saludos con un abrazo desde Bajamar...

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  10. Sí, sí lo es, Pili. No te puedes imaginar los platos ricos que hace: unos bombones deliciosos, una carne agridulce de chuparte los dedos, este pudín... No es extraño que, cuando nos reunimos, una parte del tiempo estemos hablando de recetas suculentas. Y, claro, dan más ganas de comerlos porque todos los platos los presenta así, como si fueran a ponerse en una exposición (así y todo le hincamos bien el diente :-D)

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  11. Doy fe de lo que dice nuestra guapa funcionaria jubilada Ani. En un par de ocasiones la molesté para consultarle unas gestiones y fui muy bien atendida., independientemente de haber sido antiguas compañeras de cole y buenas amigas. Conozco, además, personas a las que atendió y hablaban maravillas de esta joven veterana.
    También, como a ti, se me llena la boca cuando hablo de este grupazo. Y soy la envidia de quienes me oyen.

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  12. No hay nada como un buen profesional, haga lo que haga. Y las personas que están ante el público (tú y yo lo hemos estado) saben que el respeto es uno de los valores fundamentales de su trabajo. Por muy sabios que se crean o sean. Una de las personas más humildes que conozco es mi profesor Emilio Lledó, que es Académico, y, sin embargo, siempre quiere aprender de los demás.
    Y tienes razón, afortunado aquel que tiene amigos de verdad.

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  13. Chicas, parecemos personajes de Marcela Serrano ("Nosotras que nos queremos tanto") ¡Qué grupo más chachi! Gracias por los comentarios positivos sobre los buenos funcionarios de la Administración ¡Tenemos gracias a dios un ejemplo entre nosotras (nuestra guapa oficial)! Buenos y malos profesionales los hay en todos los campos.
    Me encantó el escrito. Todavía me estoy riendo ¡Qué bien cuentas las cosas!

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  14. Gracias, Conchi, pero es casi una copia de lo que nos contaste. Tengo suerte en haber tenido siempre cerca a alguien que me ha contado historias, con lo que a mí me gusta que lo hagan.

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  15. Los prejuicios son la razón de los tontos, sin que importe su edad.

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  16. Tienes razón, Luigi. Por lo menos es el principal obstáculo para empezar a conocer y a razonar.
    Habría que empezar, antes de tener cualquier trabajo que nos obligue a tratar con personas, con poner entre paréntesis (como ha dicho algún filósofo) todo lo que creemos sobre determinados colectivos: mayores, pero también extranjeros, o mujeres, o pobres, o determinadas profesiones... Una vez conseguido esto (¡fuera toda idea preconcebida!) tal vez se empiece a tratarlos simplemente como personas.

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  17. Isa, me reí mucho con el blog, sobre todo recordando la cara de Conchi cuando lo contaba y la entonación de su respuesta al "joven".

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  18. Yo también me reí al escribirlo por lo mismo. Es que hay personas que cuentan el suceso más apasionante del mundo y tú te quedas con cara de palo porque no tienen pajolera gracia. Y hay otras, como Conchi, que sea lo que sea lo bordan. Siempre fue una gran narradora.

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  19. Hola, Isabel:
    Antes ese tipo de cretinos en la administración era gente "mayor" y no un "joven", ergo lo que significa que nos estamos, indefectiblemente, haciendo viejos. Como corolario hay que añadir que el cretinismo es una enfermedad muy antigua, casi como la humanidad.

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  20. Y, además, no depende de la edad, Santi. Hay gente que, si le das cualquier carguillo, se creen marajás y se permiten tratar a la gente como si se hubieran criado en altas cunas. No se dan cuenta de que las cunas, la sangre azul, los títulos, los cargos... no son sino majaderías y que sólo importa que el trabajo que haces en sociedad esté bien hecho y que trates a la gente con respeto. Tienes toda la razón, el cretinismo es tan antiguo como la humanidad.

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  21. Jane,el relato de tu amiga Conchi me suena conocido y que se repite por desgracia en muchas ocasiones. Yo me he visto en circunstancias parecidas y como soy como soy, hasta ahora he salido airosa, sin dejar de pasar por distintas mesas de funcionarios y que ninguno de ellos me de una solución, termino buscándole la solución pero siempre habiendo pasado por esas distintas mesas y enviándome al funcionario mas especializado del tema concreto. En muchos casos y creo casi que en todos, tienes que ir con seguridad y que dándoles a entender a bien que no te tomen el pelo. Pero sales muchas veces diciéndote .¿ Pero es que tengo que saber de leyes, de administración de gestión, y un sin fin de cosas ?...si soy una persona normal, que solo necesito arreglar papeles que ellos me dicen y encima no saben ni como arreglarlos, terminamos trabajando y haciéndoles el trabajo uuuufffffff......llevo tiempo diciendo que hay que reciclar a muchos funcionarios. Y salgo diciéndome, ¡ Dios mío ! Si yo que he estudiado un poquito, parece que me hablan en chino, ¡ Imagino las personas mayores sobre todo que no han tenido los medios, como deben de salir de un ente público para poder arreglar algo....¡ Cogiendo grillos !..es decir que tenemos que saber de todo un poco y hacerles el trabajo......y me asombra que hoy en día sea peor todavía,en fin seguiremos aprendiendo...
    Un abrazo Jane


    ..

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  22. A mí lo que me pasa es lo del chiste de Forges: no entiendo el lenguaje (para mí, que lo ponen así, adrede). Ahora mismo estaba viendo la factura del agua y, si quisiera ir a protestar, no sé por dónde empezar. O sea, que yo soy una de esas que cogen grillos. Por eso es bueno encontrar buenos profesionales que te expliquen bien las cosas, sin silabear (como el joven de mi amiga Conchi) y sin pitorrearse, claro.

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  23. Qué joya esta Conchi, el puding tiene una pinta estupenda. Lo del pin reconozco que no lo he entendido, triste es decirlo.

    Tienes toda la razón respecto a que la gente si ve a una persona mayor (y no te digo yo nada si es mujer) ya te pone una cruz encima.

    Yo me he dado cuenta (y eso que soy hasta cierto punto joven) que cuando en el médico me llaman "señora" a continuación me tratan como si fuera idiota.

    Como ves, acabo de volver de vacas, qué dura es la realidad.

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  24. ¿Tan pronto? Oh, no, lo siento un montón. Un abrazo de esos de consolación, tap, tap, palmaditas en el hombro.
    Y lo de los médicos es otra. No hablo mucho porque tengo el enemigo en casa, pero me pone de los nervios que me traten tan paternales. Una vez pregunté a uno que me dijo "¿Y para qué se lo voy a explicar si usted no lo va a entender?".
    ¡Ánimo, Loque!

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  25. Ah, Loque, y lo del pin parece ser que, si quieres tener carnet digital, te dan en el Ayuntamiento una firma electrónica con la que puedes... La verdad es que no sé para qué la quieres porque hasta ahora para lo único que me lo han pedido es para pedir las recetas de Muface (y eso como una opción)
    Pero ¿y lo que farda decir que tienes un carnet digital?

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  26. Viva!!!! alguien que ha puesto en su sitio a ciertos especimenes existentes que se piensan que lo saben todo en esta vida.

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  27. Y buena es Conchi para ello. Sin enfadarse, con una sonrisa, pero muy segura de sí misma. esa es la actitud.
    Un beso.

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  28. Conchi, es una niña(?), completa ,desde que tengo nociones de ella, mis padres eran amigos de los suyos, nosotros fuimos compañeras en el cole, nuestros maridos amigos y luego nuestros hijos. De siempre estudiosisima, cuidadosa,contadora de historias , costurera,bordadora,cocinera,pintora y no se cuantas cosas mas. Una gran hija, esposa, madre y ahora abuela

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  29. Lo suscribo todo, Marta. Somos afortunadas por tenerla como amiga.

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  30. Más Conchis tenía que haber, para que, con su zocarronería cariñosa, pongan a ese y otros... listillos en su sitio.
    Con este post nos llevas a los tiempos aquellos en que, el que estaba detrás de la ventanilla, luego de escrutar mil papeles, te pedía una poliza de 25 o de 50 pesetillas, la cuál, ¡oh cielos! tú, no tenías.
    Al final oías aquella temida frase de:
    ¡¡¡vueeeelvaaa usteeeeddd mañaaanaaa!!! y con ella se iba tu día perdido.
    ¡Bien por ella!
    Saludos.

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  31. Esto me recuerda a un anuncio publicitario de hace unos años en el que unos jóvenes intentaban tomar el pelo a una persona, que ya peinaba canas, acerca de lo que era un teléfono móvil; hasta que el señor les enseña un último modelo que tenía en el bolsillo.
    Me alegro de que sigáis en la onda, considero que es una labor harto difícil y cara, teniendo en cuenta la cantidad de cosas que salen nuevas y/o cambian cada año al mercado. Al menos a mí no me resulta nada fácil.

    Carletto

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  32. José Gerardo:
    ¡Qué bien supo decir Larra el "vuelva usted mañana", una de las lacras de nuestro país! Yo creo que no existe ningún españolito que alguna vez no haya pasado por esto. Pólizas que te faltan, certificados inútiles, papeleos interminables... A veces, de tanto verlos, te haces amigo del de la ventanilla. Y otras no te explicas cómo funciona la cosa. A ver, ¿por qué nos pidieron el título de bachiller cuando nos matriculamos de 3º de carrera? ¿No se supone que para estar en ese curso, no sólo tienes que haber hecho bachiller, sino también Preu y la Prueba de selectividad, y 1º y 2º de carrera? O cuando ahora, en la época de la informática, te piden para cualquier diligencia miles de datos a rellenar cuando, con poner el DNI, ya sale hasta cuándo te salieron las muelas del juicio. Ganas de fastidiar, estoy convencida.

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  33. Carletto:
    Aunque parezca mentira conozco jóvenes que tampoco están en la onda. Yo creo que la cosa no es jóvenes superinformatizados frente a viejos analfabetos digitales, sino personas de edades distintas con intereses a veces comunes y a veces distintos. Lo que me sulfura, en el caso de Conchi, es la suposición gratuita de un joven de que, por pasar de los 60, ya te tienen que hablar despacito para que entiendas las cosas.
    A mí me gusta este invento que es Internet y que nos permite, entre otras cosas, esto que estamos haciendo. Aprendo lo que me resulta fácil y paso de lo que me resulta difícil. Pero, por supuesto, no soy una experta, no estoy al día en aparatos último modelo y sigo escribiendo en papel antes que nada. Sobre todo, porque me gusta más.

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