lunes, 27 de julio de 2015

Descubriendo la pólvora: los frikis




Según la RAE, la Wikipedia y las definiciones que ellos mismos se dan, un friki es:
a) una persona pintoresca y extravagante,
b) apasionada por un tema en particular, ya sean los alienígenas, el fútbol, los zombies o el planeta Plutón.
c) que tiene a gala llevar de vez en cuando indumentarias un tanto extrañas relacionadas con su afición (con lo cual carece por completo del sentido del ridículo),
d) por lo que mucha gente de la llamada "de provecho" no los ve con muy buena cara, que digamos.

A pesar, entonces, de que pueda parecer que un friki es más raro que un perro verde, lo cierto ahora (parodiando a Joan Cusack en "In&Out") ¡es que todo el mundo es friki! Lo es mi hija, metida de lleno en el mundo escrito de la fantasía; mi sobrino, que adora los soldaditos de plomo y los juegos de rol; Antonio, un amigo catalán, que me habló por primera vez del Triángulo Friki de Barcelona, la zona, punteada por las librerías Gigamesh, Norma y Freaks, en la que se concentran una quincena de tiendas dedicadas a ese mundo. Hay reuniones, clubs, festivales (Metrópoli de Gijón, por ejemplo), en los que te puedes encontrar gente disfrazada de Capitán América o tipos que pagarían tropecientos euros por una consola antigua.

Cuando me jubilé, en el acto de despedida de los alumnos de 2º de Bachillerato, la representante de los alumnos apuntó como característica esencial de su generación el ser frikis: "... todos somos algo "raritos", únicos, diferentes y extraños a nuestra manera. podemos resultar desconcertantes y extravagantes. Pero no nos juzguen, nos gusta ser así, alegres ahora e histéricos cuando salgamos a la calle, somos imprevisibles y fuera de lo común". Lo friki prolifera y se impone y hay mucho candidato por ahí suelto que aspira a serlo, tal vez viéndolo como el signo de nuestro tiempo.

Pero no se engañen. Frikis ha habido siempre. Javier Cercas, en un artículo del año 2010, Teoría del friki, nombra a miembros ilustres del frikismo de todos los tiempos: el Arcipreste de Hita con el Libro de Buen Amor, "el más libre, el más gamberro y el más subversivo"; el Cervantes de El Quijote y de El Licenciado Vidriera; Unamuno, Baroja, Kafka, Millás, Mendoza... Todos, según Cercas, por compartir la idea de que la normalidad no existe, son dignos de figurar en el universo friki.

Igual que, sin subir hasta esas alturas literarias, somos dignas de figurar en él mis amigas de la infancia y yo, que hace 60 años fuimos, ataviadas con velos de encaje, rosarios y misales, a la Iglesia de San José a bautizar a Fernandito, el muñeco de mi amiga Conchi que también llevaba su traje de cristianar, Cuando ya estábamos con Fernandito medio metido en la pila de agua bendita y todas alrededor echándole agua entusiasmadas, nos descubrió Don Jesús Cabrera, el párroco, que nos persiguió por toda la iglesia, mientras nosotras corríamos a toda pastilla.

No me digan que ahí no estaban ya todos los ingredientes de la cultura friki: personas pintorescas (nosotras), apasionadas por un tema (los muñecos y su salvación eterna), ataviadas con ropajes extraños (no sé incluso si alguna llevaba los tacones de la madre), sin sentido del ridículo (a los 7 años no sabíamos qué era eso) y perseguidas por la gente de provecho (Don Jesús, que en gloria esté).

¡Si eso no es ser friki, que baje Harry Potter y lo vea!

(En la imagen, un graffiti friki dedicado a "La guerra de las galaxias")

36 comentarios:

  1. Carmen María Duque Hernández27 de julio de 2015, 10:05

    Gracias, encantador.

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    1. Gracias a ti por estar tan temprano ahí.
      Un beso.

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  2. Jubilada, gracias por hacer de mí una "rara" que no se siente sola en este extraño mundo, del que me iré sin entender, afortunadamente, casi nada de todo.

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    1. No, no, raros hay un montón (ya ves a la alumna que se definía como tal en el discurso de fin de curso). Y eso no es nada negativo. Javier Cercas (un aspirante al frikismo) en el artículo que comento también dice que lo que más le gusta del friki es que, además de ser un tipo naturalmente alegre, es un aspirante a hombre libre, porque todo friki es un solitario, un pandillero sin pandilla, un individualista. Lo cual no quiere decir que no le guste compartir sus ideas y no se reconozca en sus pares (ahí ves lo del Triángulo Friki y los sitios de reunión).
      Ahora, eso sí, entender el mundo, ni un friki ni nadie.

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  3. La Candidaeréndira27 de julio de 2015, 14:47

    Querida Jane:
    Siempre acertando con tus escritos.
    ¡Qué tierno el recuerdo! ¿Dónde andará mi "Fernandito"? ¡El pobre!, a quien llegué a pintarle los ojos con bolígrafo (porque de lavarlo se le fueron desgastando) y después tenía una mirada que daba miedo...(él si era un friki)
    Gracias a no tener tele, ni tablet ni wsp, ni nada de lo que entretiene hoy a los niños, nosotras usábamos nuestra inventiva para divertirnos (Lo de "La imaginación al poder", el mayo del 68 y lo que coleó después, de niñas, ya lo habíamos inventado, éramos unas Daniel Cohn-Bendit, "El rojo" en potencia)
    Los veranos de entonces duraban muchiiiiísimo, y daban para todo, los baños, leer, jugar a la pelota, a guirgo, a la soga, ¡qué se yo!... Éramos las dueñas de la calle (sin peligros de coches) Tanto inventábamos que hasta nos daba por bautizar muñecos con agua bendita ("de la de verdad") como el que describes, o hacer "conciertos" cantando ¡Ay Tani, Tani, que mi Tani...! o el repertorio Marisol.
    Frikis, ¡a mucha honra! Sin embargo el origen del término no me gusta nada. No nos vemos como los personajes de "Freaks" (en español, "La parada de los monstruos"), la película de Tod Browning de 1932 de donde ha derivado "friki" (¿o friqui?). La película, interpretada por personas con deformidades físicas e incluso con problemas mentales, hoy sería "políticamente" incorrecta. Todos aquellos seres deformes a quienes exhibían, sin pudor, en un circo ¡qué horror!
    Estuvo prohibida entonces en muchos países y hoy sin embargo es objeto de culto para algunos cinéfilos.
    ¡Nada de eso! Nosotras, gracias a ser esas frikis de niñas, somos las espléndidas (y curtidas)mujeres de ahora.

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    1. Según lo que pone en la Wikipedia y en "Muy Interesante", friki,, como dices, "procede del inglés freak, que significa extraño, extravagante, estrafalario. Originalmente se usaba para nombrar a personas que tenían alguna anomalía física, como mujeres barbudas, hombres elefante, enanos... Hoy podemos decir que, desde una perspectiva sociológica, friki es aquella persona inusual, fuera de lo corriente, normalmente interesada u obsesionada con un tema, afición o hobby. Friki es también alguien que destaca por sus gustos o aficiones poco comunes, y que generalmente se desentiende de los gustos y aficiones de la mayoría.".
      Así que es de esas palabras que tuvieron un significado muy restrictivo y negativo, y han evolucionado para designar un grupo más alegre, libre y loco. Hay hasta un "Día del Orgullo Friki": el 25 de mayo, que fue cuando, en 1977, se estrenó "La guerra de las galaxias", otra película de culto. En algunas ciudades se montan desfiles donde todo el que quiera se disfraza (unos carnavales a mitad de año para que no se nos haga tan largo).
      Aquellos veranos largos y anchos tuvieron la dosis justa de imaginación para permitirnos ser lo que quisiéramos. El bautizo de Fernandito, mi espléndida y curtida Candidaeréndira, fue uno de los tantos hitos de nuestro frikismo. Y no te digo nada de los conciertos con "Ay, Tani, Tani, que mi Tani..."...

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  4. Cierto, mi querida jane. Frikis se llaman ahora, pero hemos existido siempre. Inventiva no nos faltó y menos cuando no había televisión en las casas. Es más, pienso que todavía, de vez en cuando nos sale el rejo de la extravagancia y nos convertimos en friki. ¡A nuestra edad!.

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    1. La televisión, o mejor, la falta de ella potenció la imaginación y la creatividad de los niños, nos sacó a la calle, nos llevó a revolver en baúles antiguos, nos hizo conocer el entorno, nos hizo inventar juegos, disfraces, historias en las que éramos protagonistas (¡Cuántas veces fui Crispín, el amigo del Capitán Trueno, con espada y todo!).
      Pero también es verdad que, cuando vino la televisión, se nos abrió el mundo. Y al hacerlo, hubo más posibilidades de apasionarnos por otras realidades más lejanas.
      Cualquier edad es buena para permitirnos un rato de frikismo.

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  5. Pues fíjate yo que me dedico a los liquenes!!!
    Besos

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    1. Eres una friki total, Anita. Cuando hace 40 y pico años te acompañaba a recogerlos, no me lo podía ni imaginar. Debes ser la persona que más sabe de líquenes del mundo (ya sabes que yo me quedé con la "parmelia perlata" y la "umbilicaria postulata").
      Besos.

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  6. Genial, como siempre!! Un beso

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    1. Muchísimas gracias, Loreto. Eso anima mucho.

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  7. ¡Hola Jane! ¡Qué casualidad! El otro día oí por la radio una entrevista que le hacían a una chica que acababa de publicar su tesis doctoral sobre el frikismo.
    En todo lo que recuerdo estaba de acuerdo contigo, menos en una cosa, en que una afición, para poder ser considerada friki, no puede ser como el fútbol, tan extendida. No sé.
    Yo tengo en la familia cercana algún friki que otro. ¡¡¡Que no falten!!! :):):) Claro, que con una familia tan grande, lo normal es eso.
    Seguimos siempre aquÏ. Un beso

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    1. Sí, en las definiciones que he leído sobre el frikismo pone también, como le contesté a la Candidaeréndira, que "friki es también alguien que destaca por sus gustos o aficiones poco comunes, y que generalmente se desentiende de los gustos y aficiones de la mayoría.". Pero puse el fútbol, porque oí un vídeo ("Friki de mierda", se llamaba) publicado en Youtube por una bloguera friki llamada Martitara, en la que arremetía contra todos los que sienten prejuicios y usan la palabra "friki" en sentido peyorativo. Martitara igualaba su afición a Harry Potter con la del fútbol, diciendo que en ese sentido todos eran frikis.
      Después encontré una viñeta que iba en el mismo sentido. Se veía un tipo vestido de elfo y otro preparándose para un partido y ponía: "¿Qué es más friki? ¿El fan que asiste a UN estreno de "El Señor de los anillos" con su disfraz de elfo, arco y orejas? ¿O el forofo del fútbol que va a TODOS los partidos con la bufanda, la bandera, el gorrito, la trompeta, el puro y un par de copas encima?".
      Por eso me decidí a ponerlo como una pasión más que puede llevar a un comportamiento que haga que alguien no lo entienda.
      Y estoy contigo ¡Que no falten los frikis! El mundo sería muy aburrido sin ellos.
      Un beso.

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  8. ¡Jajajajaja! Ay, que bueno, Jane. Me ha encantado tu aventura friki por la salvación eterna de los muñecos. Es que eso de los frikis ha existido siempre, lo que pasa es que han tenido que ponerse de moda los anglicismos para darle empaque a la palabra, ¿a que sí? Y totalmente de acuerdo, Cervantes con su Quijote fue todo friki de la literatura. Un abrazo.

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    1. Y eso que no viste a Don Jesús Cabrera (todo un personaje, redondo como una queso de bola), con los faldones arremangados y persiguiéndonos por la iglesia.
      Estoy haciendo una serie de vez en cuando con el título que ves, "Descubriendo la pólvora". Ya escribí de memes y de selfies. La bobería humana cree que con decirlo en inglés es el no va más de la modernidad. En Canarias para estos casos tenemos una frase: "¡Mándese una papa!".
      Un abrazo.

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  9. Como soy uno de los nombrados, comentaré alguna cosa:

    Para empezar, yo ya era friki cuando la palabra no se usaba para eso (bueno, no existía, porque la palabra en realidad viene de Freak, y en ingles tenia un sentido bastante peor).

    No estoy de acuerdo con la RAE en lo de "por un tema en particular". De eso nada, lo apasionados por un solo tema suelen tener su propio nombre, como los Trekkies, los Whovianos, los Geeks, etc. Y por supuesto eso de ser friki del fútbol nada de nada, un friki del fútbol (y de otros deportes) de toda la vida se ha llamado aquí "forofo". Y si es de, por decir algo, Julio Iglesias, es un fan (sin nata). Y para cosas más suaves, un simple aficionado a tal o cual.

    Un friki que se precie, es friki de muchas cosas, comics, ciencia ficción, fantasia, juegos de ordenador, de rol, de tablero, manga, miniaturas, cine, series de TV, del mismo o diferentes géneros.

    Los frikis ademas, solemos tener terribles problemas de espacio, porque nuestras numerosas aficiones tienden a ocupar muchos espacios, un buen friki siempre está poseído por la fiebre del Dragón, de dormir cerca de todos sus tesoros, que tanto le han costado reunir.

    Gente que se comportaba de manera extraña, la ha habido siempre, pero los frikis somos más del siglo pasado. A los frikis de antes se les llamaba Excéntricos, si eran ricos o genios aceptados, o Locos, si eran pobres o nadie les consideraba un genio a parte de ellos mismos.

    Y como friki que soy y orgulloso de serlo, me toca un poco las narices lo de "persona pintoresca o extravagante". Porque usando esto, es como nos colaron como frikis a ciertos personajillos telivisivos, empezando por Carlos Jesus, y de ahí en adelante.

    Vamos, que aún hay clases :)

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    1. Gracias, Cainite, es un gran honor para mí y para este rincón recibir la visita de un verdadero friki. Y me encanta que hayas puesto los puntos sobre las íes sobre el tema, que hay mucho desaprensivo suelto con ganas de colocarse la etiqueta sin serlo en absoluto. De todas formas, pienso que la excentricidad no conlleva necesariamente el frikismo, y que para "bautizar" a una persona como friki (igual que íbamos a hacer nosotras con Fernandito) es necesaria también contar con la pasión que pone en sus aficiones (me encantó la fiebre del Dragón, qué figura más expresiva) ¡Si vieras la de tipos raros que había en mi barrio ("El Cartucho", "El tocatodo", "El ciclopedia"...) y a los que nunca se nos hubiera ocurrido calificarlos de frikis!
      Gracias también por dejarnos entrever que el mundo friki es algo más que un disfraz de elfo el Día del Orgullo Friki. Alguna vez intentaré saber más qué es un Whoviano, un Trekkie o un Geek. Cuando estuvimos en Barcelona, me encantó el ambiente de las dos librerías que conocí, Gigamesh y Norma.
      Estoy orgullosa de haberte conocido y encantada de que te hayas pasado por aquí.
      Un abrazo.

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  10. Lo has bordado, Jane. Imaginarme las carreras de D. Jesús, con la falda "arremangá" y su oronda humanidad, detrás de ustedes y Fernandito, me provoca risa constante. Nos dio clase y sabemos de su cara de pocos amigos y de su seriedad, por lo que no me hubiera extrañado nada que, si las llega a coger, las hubiera puesto a rezar el rosario, de rodillas, y recorriendo los pasillos de la iglesia, como penitencia por tamaña osadía "frikiana".
    Y volviendo a tan peculiar especimen, se me ocurre que también D. Jesús, cabría en esos perfiles que las fuentes de información, por ti consultadas, nos dan de los frikis. Lo recuerdo como alguien pintoresco y extravagante. Sobre todo, en su forma de hablar, arrastrando las frases y casi sin modular las palabras, y de moverse, arrastrando también, el paso, y muy ceremonioso...
    Si lo pienso bien, incluso los que más se esfuerzan por parecer normales, hacen que esa misma búsqueda de la normalidad les convierta en seres que visten, hablan y se mueven de una manera que puede llegar a ser tan llamativa como la de aquellos que van en sentido contrario. Y si lo pienso mejor, supongo que, para estos últimos, los frikis serán los que viven y actúan como los primeros.
    Conclusión: yo, más que decir que la normalidad no existe, diría que todos somos frikis, porque todo depende del lado en que cada uno se sitúe.
    Como ves, una vez más, yo me uno a aquello de que todo, en la vida, es relativo...

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    1. Don Jesús fue todo un personaje en mi barrio. Lo llamaban "Estas sí que son folías", por el andar oscilante como si fuera a arrancarse a bailarlas. Cuando nos dio clase en Preu, nos ponía a leer la lección y él se dormía con las manos entrelazadas sobre la barriga. Fue el cura que me casó y con el tiempo, fuimos compañeros de instituto y yo, su Jefa de Estudios. Se contaban muchas historias de él, pero pienso que tenía sentido del humor y que dejó más buenos recuerdos que malos. Hoy tiene un busto a la entrada de la Iglesia de San José pagado por sus feligreses ¿Era friki? No lo creo.
      Es difícil definir qué es lo normal de un modo absoluto. Por su definición, es lo que sigue la norma establecida, lo que se ha hecho siempre. Pero sabemos que el "siempre" es limitado, que las costumbres cambian y que lo que ayer fue "normal" (por ejemplo, vestir de largo o con miriñaques) hoy no lo es. En ese sentido estoy de acuerdo con Cercas en que la normalidad no existe y creo que son los frikis quienes primero lo asumen.
      Terminaremos diciendo el viejo dicho: "En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira. Todo es según el color del cristal con que se mira".
      Un beso, Cehachebé.

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  11. Muy bueno!!!! me he reído un rato, felicidades y un abrazo

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    1. Gracias, Úrsula, de eso se trata también, de reírnos juntas.
      Otro abrazo para ti.

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  12. El error más habitual en cuánto al término "friki", es debida a que se ha traducido como "friki" al castellano, tanto el término anglosajón "geek" (que se corresponde con la acepción 2ª de la RAE - apasionados en un tema particular) y "freak" que se asemeja más a los extravagantes, por no llamar pirados, que han poblado los late night de la televisión española la última década (Carmen de Mairena, el Pozí, ...) o los bichos raros de cualquier circo de siglos anteriores.

    En cualquier caso los "geeks" existen desde tiempo inmemoriales, o ¿no es una "geek" los mayores que reunen todo lo que tiene que ver con libros, buhos de adorno o teteras?. Es más, hace ya siglos que existen, ¿o no eran Julio Verne o George Wells "geek" de la ciencia ficción? Ciencia Ficción que por cierto, ni existía como tal.

    Soy "geek" del cine, de las series de televisión, de los juegos de mesa, de las miniaturas o de las novelas históricas y de los juegos de rol. Y a mucha honra.

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    1. Yo creo, Nes, que ese error viene sobre todo de los prejuicios de las personas sobre las aficiones de cada cual. No es raro oír decir a alguien: "Ese está como una cabra. Figúrate que colecciona estampitas de santos..." (por poner una afición minoritaria). Si lo que apasiona a alguien, no es habitual, como el fútbol, por ejemplo, se le puede llamar despectivamente "friki". De ahí la unión entre ambos términos.
      Yo también creo (es de lo que hablo en el post) que siempre ha habido frikis (en el sentido de pintorescos y extravagantes) y siempre ha habido geeks (en el sentido de apasionados por un tema). Y tal vez en los frikis de ahora pueden unirse los dos sentidos o no.
      Abogaría de todas maneras por llamarlos en nuestro idioma: raros, extravagantes, adictos a, amantes de... ¡Qué manía la de ponerlo todo en inglés!
      A mí me gustan los marcadores de libro, la poesía, las figuritas de búhos, escribir, los juegos de pensar, cocinar, los libros que me lo hacen pasar bien...

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    2. Fijate que una vez alguien (cuyo nombre omitiré), me dijo si veía normal reunir "muñequitos" de StarWars, a lo que respondí, mucho mas normal es coleccionar en cajas dentro de gavetas relojes de 2000€ que posiblemente nunca vas a usar.O una novia de un amigo que lo criticaba x algo similar, cuando ella reunía teteras, y tenia tantas que muchas las tenía en cajas en un altillo.
      Lo de los términos anglosajones, teniendo ya palabras castellanas al efecto, te da para otro post enterito!

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    3. En el tema de lo que a cada uno le gusta coleccionar soy muy respetuosa. Yo tengo un amigo que colecciona máquinas de fotos (y tiene un montón), con lo que ocupan. Y otros dos que coleccionan coches antiguos (claro que son unos virgueros de la mecánica y arreglan lo que sea). Si pueden permitírselo en su casa ¿quién es uno para calificar una pasión como normal o anormal? ¿O para criticar?
      Y tienes razón, lo de los nombres ingleses (¡qué cool!) es de lo más fashion. Hablaremos otro día, sí.

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    4. Con lo de las colecciones podemos llenar enciclopedias. Como ya dije, los frikis tendemos a la acumulación. Tarde o temprano llega el temido momento de tener que hacer sitio (o el aún más temido de tenerse que mudar). Empiezas a hacer el montón de "esto se tira", el de "me lo pienso" y el de "tesoros". Cuando acabas, ves la triste realidad, y es que el montón de "esto se tira" es ridículamente pequeño. Como vas a tirar aquella hoja de personaje de aquella campaña de rol? Escrita en lápiz, que casi ya ni se distingue la letra, pero que con solo tocarla te vienen a la memoria todas las aventuras de aquel paladín (y ahora que el master nos dejó hace unos años, se hace aún más emocionante recordarlo).

      Y aquel libro? Pues claro que está en la biblioteca, o en edición de bolsillo más pequeña, o incluso en electrónica, que no ocupa lugar, pero es que está edición es la que leí la primera vez, la encontré en aquella librería de viejo (aquí pienso en concreto en la edición que lei por primera vez de Dune)

      O aquel juego de ordenador, que todo el mundo pirateaba, pero que yo disfrute tanto de sus niveles gratuitos que me lo compré, y guardo su caja con sus disketts de 3.5, a pesar de que ahora tengo un Mac, y que ya nadie sabe lo que es una disquetera.

      Como voy a tirarlos, no puedo...son míos, parte de mi historia...mi tesssssooooooroooo.

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    5. En abril del 2009 escribí en el blog "El gen coleccionista" sobre ese gen coleccionista (que después de tu comentario voy a llamar "el síndrome de Gollum"). Te pongo aquí un párrafo de lo que dije entonces:
      "¿En qué lugar del ADN humano se esconde el gen coleccionista, esa afición a coleccionar cosas que nos hace parientes cercanos de las urracas? Toda la gente que conozco lo tiene y, si tuviera que hacer una clasificación, la haría muy sencilla: se coleccionan cosas grandes o cosas chicas.
      Tengo un amigo que colecciona coches antiguos que él mismo repara. Y la mujer de otro amigo colecciona belenes, que es un hobby precioso pero que, en cuanto pasas de cien, ocupan bastante lugar, al contrario que el saber. Están los que reúnen jarras de cerveza o botellas raras o instrumentos musicales o brujitas o diccionarios. Y también tengo un amigo que colecciona copas de chupito, todas distintas, pero que tienen que ser robadas, así que más de una vergüenza hemos pasado al salir de un restaurante y oír el tintineo en sus bolsillos. Después están las colecciones chicas, las que puedes guardar en un rinconcito, y en las que la variedad es enorme: llaveros, monedas, posavasos, sellos o, incluso, estampitas de santos.
      Yo confieso que tengo el gen coleccionista bastante desarrollado pero que, dentro de lo que cabe, me he decantado por una colección de cosas chicas: colecciono marcadores de libros. El único problema es que tengo unos siete mil."
      Así, que ya ves, todos arrastramos el síndrome de Gollum ¿Y tirar mis buhitos, que son el símbolo de la filosofía? ¿Y mis bolas de cristal? Tengo todavía el primer libro "serio" que leí, "La isla del tesoro" en aquella editorial Bruguera ¿Cómo sustituirla? ¡Imposible! Mis libros han ido colonizando la casa desde que se fueron mis hijos. Mi marido me dice que done aquellos que ya no leo ni voy a leer más, pero cuando empiezo a hacer limpieza, me quedo leyendo lo que iba a tirar...
      ¡¡¡Cómo te comprendo!!! Mi tessssssssssoooooro...

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  13. La frikada mayor que he hecho fue aparecer con un minishort (cuando aún ganaba yo en la lucha contra gravedad y celulitis) en la boda de un primo en Icod... Pedazo de críticas levantó mi look... Y resulta que 20 años después es moda!!! Friki exactamente no me llamaron... Pero epítetos como despendolada, cabra loca, provocadora... Lo que hoy es una friki... vaya!!!

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    1. Las frikadas de las que yo me acuerdo son más bien de pequeña: subirme a un tiovivo en marcha o ir a bautizar a un muñeco. Debe ser que pronto me reprimieron el impulso loco, no fuera que...

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  14. ¡Ay, los frikis! Yo creo que no estamos exentos ninguno... Yo confieso que fui una fan o grupi, como las denominan ahora, del Dúo Dinámico y tenía un álbum muy friki de todos sus éxitos... Sigo derritiéndome por Paul Newman aunque me toque conformarme con un plagio mediocre que Dios me envió... ja ja ja.
    Estamos rodeados de seguidores de series, de juegos on line y modas extrañas de cómics chinos. Hace poco vimos un desfile de disfraces en el Recinto ferial... Creo que todas las épocas tiene su fenómeno de masas y esa afiliación a los grupos o tribus urbanas no debe ser mala siempre que las ideas no encierren un carácter nocivo para los demás y se compartan con ilusión... ¿no crees?

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    1. Creo, Cande, que en nuestra época todas éramos seguidoras del Dúo Dinámico. Bueno, y de los Brincos, y los Beatles, y Enrique Guzmán. Paul Newman era un hombre guapísimo y un gran actor, así que se comprende el derrite. Pero ¿plagio mediocre? Que no te oiga.
      Sí, el ser humano necesita admirar a los artistas, necesita jugar, necesita apasionarse por algo, necesita ser lo que ahora llaman friki. Siempre han existido ¡y menos mal!
      Otra cosa son los chiflados que puedan ir contra la sociedad de una manera violenta. ¡Que también siempre han existido! Qué le vamos a hacer...

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  15. Me has recordado a mi niñez, con las abuelas llevando una virgen de casa en casa para rezar.
    Yo desde luego me considero una friki total.
    Enhorabuena por tu blog.
    Un abrazo desde Viena

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    1. ¡¡¡Las cajas de los santos (en la mía era San Antonio) que se llevaban de casa en casa!!! ¡Una frikada total, se me habían olvidado! Hubo una película española (se me ha olvidado el título también) en la que se cometía un robo por parte de unos viejitos y todo el dinero lo metían en una caja de esas.
      ¡Qué bien que estés en Viena! Es una ciudad que me gusta mucho y en la que tengo amigos queridos. La última vez que estuve fue en el último septiembre y escribí un post que titulé; "La casa en la que durmió Mozart". Por tu blog veo que te has adaptado a vivir allí y que en parte te sientes cosmopolita, es decir, ciudadana del mundo. Eres sabia.
      Un abrazo.

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  16. Hola Isa:siempre tenemos que poner etiquetas a todo a las cosas y sobre todo a las personas que por alguna razón "visible"no son idénticas a la mayoría.para mi siempre es interesante encontrar en el montón alguien que de alguna manera llama la atención,se le ponga la etiqueta que se lleve en ese tiempo.

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    1. Sí, Araceli, las etiquetas nos acompañan en la vida y condicionan la percepción que los demás tienen de nosotros. Si, además, van teñidas de cierto menosprecio, se hacen muy injustas.
      Haces bien entonces en fijarte, más que en como se le llame a una persona, en lo que hace. Y hay comportamientos, actitudes, maneras de vivir, que son interesantes y originales. De ellos tendríamos que aprender.
      Un abrazo.

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