lunes, 3 de agosto de 2015

Teoría del chasco




Hace poco leí la historia de un tal Steve Feltham que desde 1991 vive acampado a la orilla del lago Ness en Escocia con la esperanza de ver y capturar a Nessie, el supuesto monstruo prehistórico que, según las leyendas, vive en el fondo legamoso del lago. Steve renunció a su familia y a su trabajo, y se ha pasado ¡24 años! allí pegado día y noche (me lo imagino durmiendo con un ojo cerrado y otro abierto, por si en ese preciso momento a Nessie se le ocurriera asomar la cabeza), persiguiendo "una ilusión, una sombra, una ficción", como en "La vida es sueño". 

En todo este tiempo, el monstruo no se ha dignado ni salir a preguntar cómo le iba a nuestro hombre y este ha terminado por decir "adiós, muy buenas". Si la palabra "chasco" significa, según María Moliner, "impresión que recibe alguien cuando espera una cosa agradable, que va a producirle placer, y resulta que no ocurre o que no es agradable o que, por el contrario, es desagradable", Steve Fultham se ha llevado un chasco monumental: en lugar de la gloria, la rechifla mundial.

El caso es que, después de leer esto, me he ido encontrando con gente chasqueada, pareciéndome que son los chascos, y no las sorpresas e ilusiones, los que jalonan nuestras vidas. 
Por ejemplo, Trescatorce, una bloguera que sigo, contaba hace poco que encontró en el metro, empotrado entre dos asientos, unos folios doblados con el primer capítulo de un libro que su autor había dejado allí como quien tira una botella al mar. Trescatorce los leyó ilusionadísima viéndose ya como la descubridora de un genio de la literatura. "Sí, -le diría a Iñaki Gabilondo- yo fui quien lo dio a conocer, después de aquel hallazgo afortunado...". Pero lo escrito era tan malo que, como ella dice, su "gozo de notoriedad en un pozo".

O también, unos amigos que viajaron a Perú me cuentan el chasco que se llevaron ante el río Rimac en Lima, el río que Chabuca Granda cantó en "La flor de la canela", vecino del puente y la alameda. En lugar de "la vereda que se estremece", "la risa de la brisa del río" y "la gloria del ensueño que evoca la memoria", se encontraron un lugar maloliente y asqueroso, pegado a un mercado y lleno de basuras.

Y para chascos, uno de ultratumba, el que se debe haber llevado el viejito avaro que quería ser enterrado con todo su dinero, cosa que le hizo prometer a su mujer. Cuando esta puso una caja en el ataúd y le preguntaron, dijo que había puesto dentro un cheque por el valor de todo el dinero y que él podría ir a cobrarlo cuando quisiera.

Y hay más: amigos que pensamos que nos quieren y luego resulta que no tanto, libros que tienen una portada maravillosa y que a la página 20 constatamos que no nos atrapan, fiestas que resultan un aburrimiento, viajes en los que te prometen las siete maravillas que luego se diluyen en colas de vehículos y en mal tiempo, suéteres que te compras pensando que estarás divina de la muerte para desecharlos a la primera lavada, dietas milagrosas que sigues para bajar 100 gramos, billetes de lotería terminados en 5 que va a ser el número seguro del gordo y... ¿de dónde salió ese 3?...
¿Nos pasamos la vida en un chasco continuo? ¿Esperamos demasiado de los demás y de las circunstancias? ¿Somos unos ilusos?

Aprendamos de los clásicos. Pandora ya se llevó el chasco de los chascos cuando abrió la caja que le regalaron con la recomendación de que no la abriera. Por supuesto, como habríamos hecho todas, ella la abrió - ¿para qué están las cajas cerradas sino para abrirlas?- y, en lugar de tesoros o dones, salieron todos los males que se desparramaron por el mundo. Pero en el fondo, permaneció Elpis, el pájaro verde de la esperanza.

Ese es el que nos consuela, nos hace rebajar expectativas y nos lleva a pensar que también hay amigos, libros, fiestas, viajes, acontecimientos..., que nos salen bien y nos alegran la vida ¿Para qué queremos, después de todo, descubrir un monstruo prehistórico?


32 comentarios:

  1. He pensado muchas veces eso que dices. Es cierto, la vida está más llena de chascos que de otra cosa, sinsabores en todo caso. Creo que el problema es que pretendemos que las cosas sean como nosotros queremos. Nos exigimos a nosotros y a la vida demasiado. No sabemos encontrar el equilibrio entre controlar nuestra vida y dejarla a ella hacer. También es un problema de humildad.
    La cuestión radica, para mí, en aceptar la vida tal como viene pero sin caer en el conformismo y la pasividad.
    Respecto al friki del Lago Ness. Cualquiera que lo haya visitado cae en la cuenta de que necesitaban un monstruo para atraer turistas. Vaya, uno de los lagos más feos de Escocia.
    Un abrazo

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    1. Creo que la "nessiemanía" proporciona a Escocia unos 25 millones de libras anuales por ingresos turísticos. Así que no me extraña nada que al tal Steve Feltham incluso le pagaran un sueldito para permanecer allí, convirtiéndose en un caso más para "El libro de los récords". Si no, no me explico cómo una persona pueda haber perseverado tanto en una ilusión (¿obsesión?).
      Estoy contigo en que la felicidad, si es que existe, tiene también mucho que ver con la humildad y con la aceptación. Por lo menos, las personas que conozco y que son felices tienen mucho de la uno y de la otra. Nada de perseguir monstruos prehistóricos ¿Qué íbamos a hacer con ellos después?

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  2. Carmen María Duque Hernández3 de agosto de 2015, 10:06

    La vida misma. Gracias, besitos para todos

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    1. Así parece, Carmelita. Chascos e ilusiones. Y que siga así.
      Un beso grande.

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  3. Yo no sé si Elpis se quedó conmigo... Pero sigo buscando San Borondón en la lejanía de los atardeceres, Utopía en el planeta y un "dios" que valga la pena en este mundo... Nací ilusa!!! A ver... eso qué es? Ay!!! mi unicornio azul...!!! Volvió!!! no se fueeeeeeeeee!!!

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    1. Si no fuera por los ilusos del mundo, este se pararía. Ya lo dijo Galeano: "La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.".
      No dejes que se pierda el Unicornio Azul.

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  4. ¿ De dónde salió ese tres ?
    Jeje. Magnifico Isabel. Esperando con ansia tus Relatos .Gracias.

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    1. Hace poco leí una novelita de una autora que me gusta mucho, Sophie Kinsella. La protagonista tiene problemas de dinero y fía todas sus esperanzas en la lotería, segurísima de que le va a tocar. Cuando ni un número coincide no se lo puede creer. Así nos va muchas veces.
      Gracias a ti por estar ahí. Un beso.

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  5. Soledad Villalobos3 de agosto de 2015, 10:31

    Estupendo relato Isabel!!!

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  6. Hola. interesante reflexión. La vida está llena de chascos y de ilusiones y momentos de felicidad... un poco de todo. Seguimos en contacto

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    1. Y menos mal, Marta. Imagínate una vida en la que todos nuestros proyectos se cumplieran. No habría ni incentivos ni emoción ni pasión. En las incógnitas (¿me saldrá bien? ¿me saldrá mal?) está la sal de la vida.

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  7. Y en cambio este artículo no es para nada un chasco, leerte siempre es un placer, querida Jane. Por cierto, hablando de chascos, hace tiempo que intento seguir una sencilla filosofía "Si la vida te da limones, hazte una buena limonada".
    P.D.: Lo de la vida dedicada a la espera de ver a Nessie, ¿es locura o románticismo enfermizo? ¿O las dos cosas?

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    1. Me gusta tu filosofía. Después de todo, si la limonada se endulza un poco, sabe riquísima. Y muchos hemos aprendido del "no las quiero, están verdes" de la fábula de la zorra y las uvas. Quien no se consuela es porque no quiere.
      No me puedo imaginar una razón suficiente para emprender un estilo de vida así. En el artículo donde leí el hecho hablan más bien del motivo por el que ha renunciado. Dicen: "Puede haberse producido por simple fatiga psicológica (¿simple? Una empanada mental, más bien), después de miles de amaneceres y atardeceres de frustración; puede deberse a convencimiento empírico, con el intelecto aplastado por la fuerza de los hechos ("si no se ve es porque no está"); o quizá sean razones metafísicas ("Dios no me ha destinado a transmitir la revelación de Nessie").
      Pues ya podía haberlo pensado hace 24 años, digo yo... En medio hubiera vivido.

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  8. Yo tengo una fórmula mágica para evitar que los chascos oscurezcan mi futuro:No espero gran cosa de la vida ni de la gente por eso cada vez que alguien me ofrece algo, un abrazo, una palabra de aliento, un atardecer (también valdría un brillante como un garbanzo) o un pedazo de pizza me siento la persona más feliz del mundo. Aunque pensándolo bien algunas veces si que me he llevado un chasco... Recuerdo una amiga que me dijo que me había comprado un regalo por mi cumple y me advirtió que no esperara gran cosa. Que era una tontería. Y si. Era una tontería...

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    1. Sí que se lleva una chascos. Hoy mismo en el grupo "Lo que las piedras cuentan" pusieron un reto muy bonito. Empiezo a hacer preguntas y averiguo que es el mecanismo de un reloj, que está en una de las islas orientales y que está en una iglesia. Y justo cuando encuentro que es el reloj de la iglesia de Haría y lo pongo, unos segundos antes se me adelanta otra compañera, pone la misma imagen y me quita el laurel por unos segundos ¡Qué chasco!
      Claro, si no hubiera esperado ganar, no hubiera participado. Pero es una buena fórmula la tuya, sobre todo aplicado a las personas. Así no te llevas desilusiones con nadie. Aunque a veces es un poco difícil de aplicar...

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  9. Todos los años que llevan contándonos tonterías de Nesseso sí que es un chasco! jajaja

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    1. Bastante tiempo, la verdad. Estuve mirando la historia y vi que la primera descripción moderna es del año 1868 en la que se habló de un pez enorme. En 1934 se hizo la primera y más conocida fotografía, de la que su autor, 20 años más tarde, confesó que era una falsificación. A pesar de todo la nessiemanía sigue y hay hasta un "Club de Fans oficial del Monstruo del Lago Ness". Todos los años alguien lo ve. Pero es que ¿cómo van a prescindir de él? La industria y el turismo de la zona dependen del Monstruo, exista o no: hoteles, recuerdos, viajes en bote para verlo, libros y películas hechas sobre él... Me pega que, aunque no crean en él, no se llevan un chasco porque saben lo que hay, pero...

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  10. Con tus escritos, si que no nos llevamos ningún chasco. Un abrazo

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  11. Ni con tu cariño (¡de tantos años!), tampoco. Un abrazo grande.

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  12. Saludos Jane. Tiempo desaparecido. Las cosas mejoran notablemente. He aprendido en estos meses a disfrutar con mayor placer de las pequeñas cosas. Me entiendes, verdad ?. A próposito, chascos he llevado por montones: amigos que no lo son, colegas aprovechados, políticos hijos de su mami y para de contar. Hace poco compré un recetario de cocina y al leer la Introducción, decidí que su lugar era el cubo de la basura. Si, el autor hablaba de magret de salmón con huevas de trucha, melocotonoes glaseados y otras pendejadas por el estilo. A quién se le ocurre, recetas para realizar en un país donde hace falta de todo, un país donde la escasez es el común denominador y para colmos, con el poder adquisitivo por la estratosfera. Eso si es un verdadero chasco, de los gordos, diría. Un gran abrazo y acuidarse, pues.

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    1. Qué alegría me das, Agroteide, con tu comentario, tu presencia y tu optimismo. A seguir así.
      Sí, tienes razón con los chascos. Mucha puñalada trapera hemos conocido. Pero luego la vida nos va enseñando a separar el trigo de la paja y a conocer a los buenos amigos, a los buenos colegas y a los buenos políticos (que también los hay).
      Cada vez que tú o mi amiga Ligia me hablan de Venezuela, de las colas, del tiempo perdido buscando una medicina o simplemente un pollo, me da una tristeza enorme. Eso es vivir en perpetuo chasco y ojalá algún día los venezolanos puedan disfrutar de una vida normal con todos los derechos.
      Te mando un gran abrazo. Y a cuidarse, pues.

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  13. Claro que sí, Isa, todos alguna vez nos hemos llevado chascos cuando las expectativas no se colman. Quien no ha asistido alguna vez a un hotel de lujo y resulta que el atendimiento o cualquier detalle hace que pongamos una cruz. También puede haber una película o un espectáculo con muy buena crítica y no gustarnos en absoluto... También los países pueden frustrar una esperanza de sueño. Pero bueno, ahí solo perdemos el dinero que se esfuma con la ilusión, sin embargo los chascos con las personas, esos sí dejan marca, sobre todo cuando crees conocer a alguien y de repente toda su esencia se derrumba al pronunciar una opinión o al hacer un gesto que será el inicio de su decadencia.

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    1. Bueno, Cande, perdemos el dinero y perdemos el tiempo ¿No te da rabia malgastar una tarde en ver un espectáculo que no te gusta en absoluto? Por lo menos, con los libros, si en la página 50 no me ha atrapado, lo cierro y a otra cosa, mariposa.
      ¡Y cuánta razón tienes! Los chascos con las personas a veces son muy dolorosos, sobre todo con las que quieres. Deberíamos saber que los humanos somos imprevisibles y que tendrías que aceptar al amigo (o al amado) tal como es. Pero ¿y si su "tal como es" te hace daño a ti? Hay miles de novelas basadas en ese tipo de chascos, señal de que abundan en la vida real.
      Un abrazo.

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  14. Marta Isabel Mendoza Contreras8 de agosto de 2015, 17:16

    Bueno, también está lo contrario a los "chascos"..... cuando vas obligada o a la fuerza... (o temiendo lo peor y rezando para que acabe antes de llegar) a algún sitio y/o espectáculo y de repente te encuentras con algo que te sorprende gratamente. En mi caso tardo un ratito en aceptar que me gusta...como si me costara desprenderme de la "autoprofecía" que me hice sobre el asunto antes de ir jeje. Como siempre me ha gustado mucho leerte.

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    1. Eso son los antichascos, Marta, y qué poco buenos que son: una persona que de entrada te cae mal y que luego resulta ser un encanto, una fiesta que no te apetece nada y que luego piensas que no te la hubieras perdido por nada del mundo, un libro con portada fea y que por dentro esconde una maravilla... Una vez, a los 17 años, me invitaron a una excursión que no me apetecía nada. Fui por el empeño de una amiga que me convenció. En esa excursión conocí al que hoy es mi marido y mi compañero en la vida. Es el mejor antichasco que he tenido :-D
      Un abrazo, Marta, y gracias.

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  15. ¿A quién se le ocurre poner en su vida un "monstruo prehistórico" teniendo a mano a Rajoy? Y, pa'teoría del chasco, sus promesas electorales son como el cheque del avaro difunto. Un abrazo

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    1. Jajajaja... Y mira, Javier, que no me he metido con los chascos en política porque esos son para echarlos de comer aparte. Esas promesas que nos hacen y de las que sabemos, de tan chasqueados que estamos, que no se cumplirán, me hacen recordar aquel juego infantil -¿te acuerdas?- del "que pasé misín, que pase misán". Cada niño te ofrecía la comida más maravillosa (virtual, claro) para que engrosaras sus filas y derrocar al otro. Ya aprendían maneras los rajoy del futuro...

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  16. Me uno a lo que te ha dicho Mónica-Serendipia, yo también aprendí que lo mejor es hacer limonada... pero si encima te acostumbras a tomarla sin azúcar ya es la leche!!
    Ahora más en serio, las altas expectativas generan grandes desilusiones pero también han sido lo que ha hecho avanzar a la humanidad (no sé si eso es bueno o malo, depende del caso, claro). Así que soñemos, hagamos limonada si nos toca y sigamos adelante.

    Mil gracias por tus escritos!!

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    1. Yo creo, Carmen, que tendríamos que hacer caso al escritor Santiago Roncagliolo, que para que nadie se quedara frustrado, proponía en un artículo ("Si yo mandara...") la monarquía rotativa: cada ciudadano tendrá derecho a ser rey por un día. "Durante su reinado, el ciudadano en cuestión contará con autorización para inaugurar lo que quiera -infraestructura, curso o premiación- con un discurso y un brindis. A los más ejemplares, se les reservará el mensaje de Navidad". Así, todos contentos. una vez en la vida fui rey, mira qué bien.
      Es divertida, pero tu propuesta es más sensata Y a mí también me gusta la limonada (y con champán, mejor).
      Un abrazo.

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  17. Muchas gracias, Jane, por nombrarme. Sí que fue un chasco, pero me sobrepongo de los chascos enseguida. Sí, fastidian, pero, ¿qué es la vida sin un poco de riesgo? En el riesgo está la emoción, las expectativas. A veces acaban en chasco, y otras (pocas) te ves recompensada con la satisfacción.
    ¡Besotes!

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    1. Tú sí que sabes la verdadera filosofía del chasco. Para eso están, para probar que no nos dejamos abatir a la primera de cambio, que sabemos levantar la cabeza y decir "aquí estoy yo", para arriesgarnos a lo que sea... Y, después de todos,como dices, cuando una expectativa responde a lo esperado ¡es tan placentera!.
      Un besote.

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