lunes, 6 de agosto de 2018

La campana del quinto pino


La campana de Las Vegas

Aunque parezca mentira, hay sitios en la isla que mucha gente de aquí no conoce, sitios fuera de las rutas habituales en los que habita poca gente y se respira silencio y aire puro. El sábado pasado fui a una boda a uno de esos lugares. Está en el sur, cerca de la cumbre, y se llama Las Vegas. Allí hay un puñado de casitas, huertas cercadas por piedras blancas del sur y una ermita con una campana que "sube", amarrada desde hace 2 siglos a un pino que hace de torre. Y la historia de este lugar está unida a la ermita, a la campana que cada vez está más alta, a una danza de varas que no se baila en ningún otro sitio de las islas y a un hombre, venido de fuera, que una vez eligió quedarse a vivir aquí.

¿Por qué vivimos donde vivimos? La mayoría nunca elige sino que se queda allí donde están sus raíces. Hay otros que desgraciadamente lo hacen impulsados por las miserias y la necesidad, buscando un mejor lugar en el que vivir. Y luego están aquellos a los que es la casualidad la que los conduce a un destino que nunca soñaron.

Uno de estos últimos fue Agustín Guimerá i Ramón, un comerciante de El Vendrell (Tarragona) que llegó a Tenerife con su barco en el año 1824. El barco hacía aguas y estaba tan descuajeringado que optó por venderlo con su carga y por quedarse a vivir aquí. Y como era espabilado, pronto prosperó, se trajo a dos sobrinos a trabajar con él, hizo negocios, participó en política... y se compró, aprovechando la desamortización de los bienes eclesiásticos, el terreno de Las Vegas, que entonces pertenecía a las monjas agustinas.

¿Qué lo impulsó a vivir allí? El sitio está en el quinto pino y a él se llegaría entonces tras horas de camino por senderos de cabras. Pero tal vez fueran las vistas hacia el mar infinito o el aire limpio o la paz del lugar. El caso es que de esa decisión quedó una casa que todavía existe (la Casa de los Guimerá), una larga familia (todos los Guimerá de las islas descienden de él, incluido el dramaturgo Ángel Guimerá), una danza que deriva del Baile de Valencianos de El Vendrell y que se baila en las fiestas de Santa Ana en julio, y la campana del barco encallado que él trajo y colgó del pino junto a la ermita y que, desde entonces, anuncia buenas nuevas y convoca en los actos festivos.

Este sitio, escondido en medio de los montes del sur, es el que también eligieron para casarse Alberto y Carmen, los novios de la boda a la que fui el sábado ¿Por qué lo hicieron? No tenían lazos con el lugar (él es de Alicante y ella, de La Laguna); todavía hoy sigue estando en el quinto pino, subiendo y subiendo, más arriba de Chimiche; la carretera es estrecha y en mal estado y los coches que bajan se paran para dejar pasar a los que suben... Alberto me dijo con guasa que eligieron el sitio porque era el más lejano. Pero Carmen me dijo que fue porque los enamoró: las casas son pulcras y cuidadas; la vegetación de pinos, higueras, tabaibas, jaras, tajinastes y escobones son un marco perfecto para ellas; la montaña Guajara se cierne en lo alto y un cielo azul y limpio hace compañía a ese silencio que solo se da en lugares especiales.

Y acertaron. Después de la boda en la ermita, la celebración fue en un viñedo cercano al que fuimos caminando entre las viñas, altas y alineadas como soldados amables. Nos sentamos al anochecer en mesas al aire libre bajo farolillos de colores, tal como si estuviéramos en la Toscana. Y entonces entendí la decisión del comerciante que eligió aquí su hogar, y la de mis novios de casarse en un lugar tan bello. Una noche estrellada, un pueblo sereno, una brisa perfumada por los pinos bajando desde las laderas del Teide y una campana que les anuncia momentos felices son elementos suficientes para elegir este lugar. Aunque esté en el quinto pino.


El pueblito de Las Vegas desde la Ermita

La novia llegando a la Ermita. Sobre ella el pino de la campana




(Los datos históricos sobre Las Vegas están tomados del artículo de Melchor Padilla, "La campana de Las Vegas", en Lo que las piedras cuentan)

28 comentarios:

  1. Hola Jane.Hace más de 10 años conocí ese lugar. Fui con otras dos parejas y nuestros hijos, a pasar un fin de semana. Conocí la ermita se Santa Ana y vi la cuerda amarrada al pino que servía para tocar la campana.Un lugareño me contó que allí siempre hubieron habitantes porque había agua, terreno para cultivar y que sobre todo estaba lejos del mar, y así no llegaban con facilidad los piratas que asolaban las costas canarias. Me explicaron que muchos pueblos (Arico, Fasnia,...) estaban tras una montaña para que los piratas no los viesen desde el mar(creo que no es una leyenda urbana). Años después hice una caminata que partía de las Vegas, subía el camino hacia la montaña, y después de tres horas de caminata nos paramos en una antigua era donde se trillaba el trigo, lentejas y chochos. El guía era un señor de casi 80 años (caminaba más rápido que nosotros) y nos contó que subían con camellos a plantar y recoger porque allí tan alto, llovía y se regaban los cultivos. Fuimos a parar a la Cruz de Tea y al Camino de Chasna. Y pensar todo lo que tuvieron que sufrir para poder alimentarse!!!!. Un beso Jane. Juan

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    1. Yo fui por primera vez hace solo 4 años, imagínate. No sabía ni que existía ese caserío, lo mismo que habrá otros que no conozca. Tiene sentido lo de la lejanía del mar por los piratas y también la fertilidad del sitio, apropiado para vivir (y sobrevivir).
      Hay varios senderos que salen de Las Vegas y los caminantes los conocen bien, pero hace poco en una comida comenté que tendría una boda en Las Vegas y de los 10 que me escucharon, solo una señora conocía el lugar. Los demás ni lo habían oído nombrar ¡Y mira que es bonito!
      Un beso. Juan. Pasa un agosto feliz.

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  2. Esther Coello García6 de agosto de 2018, 15:09

    Para celebrar una boda como esa tienen que ser muy valientes, me gusta la gente arriesgada

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    1. Más bien noveleros. No les gustaba la típica boda y todos los sitios por el norte les parecían iguales. Este les gustó muchísimo y fue como ellos quisieron: los mayores nos sentamos a las mesas pero los jóvenes pululaban de acá para allá, bailaban, se acercaban a la mesa de la barbacoa, hablaban todos con todos... Fue divertida y entrañable. La recordarán.

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  3. Gracias por la cita, Jane. ¡Estoy tan poco acostumbrado!!!

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    1. Jajaja... Melchor me habla de la poca costumbre porque le comenté que, buscando datos para hacer este post, me tropecé con un artículo escrito por un tal José Sacramento Rosa en su blog en La Opinión donde habla de Las Vegas y es copia literal, palabra por palabra, del que Melchor escribió en "Lo que las piedras cuentan". Y por supuesto sin citarlo ni nada, como si él fuera el autor. Hay mucha poca vergüenza por ahí y ningún empacho en robar ideas y escritos ¡Hay que ver!

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    2. Charo Borges Velázquez7 de agosto de 2018, 16:04

      Poca vergüenza, por parte de los que plagian, y poca decisión de denunciar en las instancias oficiales, por parte de los que somos plagiados.
      Entono el "mea culpa", porque yo lo he sufrido también, y no he puesto en marcha ese derecho de defender nuestra autoría.

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    3. No sé muy bien qué se puede hacer, salvo denunciar el tema. Ya ves que esto se da a todos los niveles: políticos y científicos que plagian tesis, cualquier mindundi que te copia un cuento que tú inventaste... Mi hija escribió un poema cuando su hermano se casó, lo recitó en la iglesia y les dio a cada invitado un marcapáginas con el poema ¿Querrás creer que años más tarde lo vi reproducido como si fuera el poema de otra persona? La honestidad y la decencia brillan por su ausencia.

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  4. María del Pino Wood Wood6 de agosto de 2018, 22:38

    Una descripción magnífica del lugar y del ambiente vivido en esta boda, Isa. A pesar de que ,como tú dices, Las Vegas está en el quinto pino, la elección fue muy acertada y lo pasamos muy bien.

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    1. Muchísimas gracias, Pino.
      Todo contribuyó a pasarlo bien. El ambiente, el lugar, la buena compañía, el buen humor de todos (el baile sincronizado estuvo de película), las exquisiteces... Hasta las alpargatas que nos regalaron para cruzar entre viñedos.
      A ver si animamos a los demás hijos de amigos a casarse (y que nos inviten). Si todas son así, me hago firme defensora del matrimonio :-D

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  5. Un bonito lugar para pasarse buenos ratos.Lo conozco hace años por las casas de turismo rural.

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    1. Los novios y sus familias se quedaron en una casa rural antes y después de la boda. Estando donde está, bajar hasta la civilización a las tantas de la madrugada no parecía la medida más aconsejable. Y además, allí se debe dormir de maravilla.
      Un beso, Esther.

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  6. Pues soy una de las que no conocen ese lugar que describes tan magníficamente y que, desde luego, dan ganas de conocer. Todos los lunes me sorprendes, gracias, enhorabuena y un abrazo

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    1. Y eso que eres del sur, Úrsula. Cuando hicieron la autopista, nos olvidamos de los caseríos cercanos a la carretera vieja. La que me sorprendí fui yo. No hace falta viajar lejos para encontrar tesoros como este.
      Otro abrazo grande para ti y muchas gracias.

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  7. Mari Carmen González Zamorano6 de agosto de 2018, 23:06

    Eres atrevida, yo creo que si sé como es el camino por muy bien que lo describes no hubiera ido. No soy tan arriesgada.
    Pero tú sigue explorando esos sitios tan bellos para que después nos cuentes con tanto detalle. Gracias.

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    1. Ir hasta allí no es peligroso, Mari Carmen. No hay barrancos ni nada por el estilo y la gente va despacio. Solo que es "detenoso", tienes que ir a ritmo de camino. Y desde luego, compensa llegar hasta allí.
      Gracias a ti por estar ahí.

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  8. En El Tanque cuando sales "pa fuera" en dirección Tierra del trigo ,pago de los Silos. Pedro Torres construyó una casa en un paraje protejido cerca de la controvertida torre de Gaspar,¡Sierra medico y alcalde que fue de los silos. plantó 5 pinos alredor de la casa de los que quedan ,ahora, 4 y otro a punto de secarse pasando a llamarse la casa de los 3 pinos los terminos "pa dentro, pa fuera pa rriba pa bajo son localismos que tiene diferentes versiones según zonas en el tanque ir pa dentro se refiere pa Ycod e ir pa fuer es de Ycod pa El tanque los terminos pa arriba y pa bajo no siempre tienen que ver con la altura el pa ya y el pa ca es má usado entre la gente joven, si saben otros versiones envienlas a alvarofardoh@gmail.com estoy preparando u articulo que titulo padentro,pafuera parriba,pabajo.
    gracias por tu colaboración.
    saludos tanqueriles y dragontinos
    alrededor

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    1. Son términos relativos que dependen muchas veces del lugar en el que está el emisor. En el caso de Las Vegas estaba claro. Nos paramos ante la única persona que vimos cerca de Chimiche (una señora regando sus plantas) y le preguntamos que si íbamos bien para Las Vegas. Nos contestó: "Muy bien, sigan subiendo pa'arriba, pa'arriba y llegarán". Y llegamos.
      Estupendo que hagas tu artículo. Un apunte solo: la elisión de letras al final de una palabra solo lleva apóstrofo (la coma alta) si la siguiente es una vocal, por ejemplo p'acá y p'allá. Si va seguida de consonante (pa dentro y pa fuera), no lleva apóstrofo. Estoy a cada rato con el Diccionario de dudas a cuestas.
      Saludos teguesteros.

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  9. Entiendo que los novios se hayan enamorado del lugar. Tal como lo describes y con esa historia de fondo, yo también me he enamorado.

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    1. Es que el sitio es precioso, Ani, y se ve que la gente lo cuida y lo quiere. La ermita la abrió una señora (nos dijo que ella también era una Guimerá) y, como le pregunté, me enseñó la sacristía pequeñita y me dijo que esa había sido la primitiva ermita. La de ahora tiene una imagen de Nuestra Señora de la Esperanza y otra de Santa Ana con la Virgen niña. El techo es de tea y, como todas las iglesias, es fresquita por los muros anchísimos. Un sitio ideal para casarse en verano.

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  10. Me gusta lo que publica Alfa sobre padentro, pafuera, parriba, pabajo. A ver si aclara algo. Yo me armo un lío. Por ejemplo en la playa. Yo no sé si cuando nadas te metes pa dentro o sales pa fuera. Mi madre me decía: no salgas pa fuera (quería decir que no me fuera lejos de la orilla). Y yo pensaba: si estoy dentro del mar, será no vayas pa dentro.

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    1. Como le dije a Alfa, los términos son relativos y dependen de quien los pronuncie. Si estamos en el mar, podemos hablar de "mar adentro" cuanto más nos alejamos de la orilla. Pero si estoy en la orilla como tu madre estaba, te vas pa fuera. Acuérdate de aquella copla:
      "Ojos que te vieron ir
      por esos mares pa fuera
      ¿Cuándo te verán venir
      para alivio de mis penas?".

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  11. Ana Maria Maceda Gonzalez9 de agosto de 2018, 1:08

    Tienes razón. Depende de que estés dentro o fuera del agua. Yo también pensé en mar adentro. Pero también, si mi madre está en la orilla y me dice: no salgas p fuera, porque qué me dice: sal p fuera que llevas mucho tiempo dentro. Nada, que los canarios somos especiales en lo que al lenguaje se refiere. Aunque sabes que me gusta.

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    1. Jajaja, pues tienes razón. Un "fuera" y un "dentro" muy ambivalentes, que tanto sirven para un roto como para un descosido.

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  12. Ignacio Luján García San10 de agosto de 2018, 9:51

    Mi abuelo materno y todo su grupo familiar es de las Vegas. Emigraron a Santa Cruz a finales de 1890

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    1. Un bello lugar. Aunque el mito dice que venimos todos del paraíso, más nos vale tener por el camino pequeños paraísos desde los que proceder y a los que volver en ocasiones.

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  13. EL QUINTO PINO. EN BUSCA DE LA SOLEDAD

    He vuelto del quinto pino
    realmente disgustado.
    Me he encontrado con vecinos,
    con ingleses y con chinos
    y gente de todos lados.
    Se ha convertido este pino
    en un lugar de destino,
    por lejos, muy deseado.

    La verdad, estoy desolado.
    Yo que me fui al quinto pino
    creyéndolo despoblado,
    siempre estuve acompañado,
    no de nobles campesinos,
    como me hubiera gustado;
    sí de mortales mezquinos
    que al pobre pino han talado.

    Me han dicho que el sexto pino,
    un poco más alejado,
    y al final de un mal camino,
    está menos frecuentado.
    Y aunque estoy algo cansado,
    espero que en ese pino
    encuentre este peregrino,
    lo que siempre había buscado.

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    1. Cada vez resulta más difícil encontrar un quinto pino (o un sexto) donde uno pueda respirar hondo y explayarse en la soledad. Y decir, como un amigo mío sentado en una roca solitaria frente al mar: "Todo esto es mío".
      Y lo peor es cuando toda esa gente que te encuentras en el quinto pino lleva radio a todo meter o compiten a ver quién grita más.
      Disparate de mundo este. Y un poema redondo el tuyo. Te me estás haciendo un filósofo :-D

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