lunes, 6 de julio de 2026

Basura me volví...


La verdad es que no he sido, ni soy si seré aficionada al fútbol. Y eso que en estos Mundiales juega Pedri, que nació en el pueblo donde vivo hace 45 años, y al que, por empatía de vecinos, debería aplaudir. Pero ni por esas. Sin embargo, el fútbol tiene sus pequeños-grandes gestos que emocionan, incluso a una profana como yo. Me gustan esos goles que parecen casi imposibles, pero que así y todo, no se sabe cómo, entran en la portería. Me gusta la alegría pura de los niños viendo el fútbol, como la de mi nieto más pequeño, Álvaro, que ahora lo acaban de admitir en un equipo y parece como si tocara las puertas del cielo. Me gustan los gestos de compañerismo entre jugadores, una palmada, un abrazo, un darle la mano al que cae al suelo.

Pero en estos Mundiales hay una escena que me ha gustado por encima de todas: la de los hinchas japoneses con sus globos azules. Miles de aficionados llevaron al partido de su equipo grandes bolsas azules infladas que agitaron con entusiasmo animando a los suyos. Pero al sonar el silbato final, lo que dejó a todos asombrados y dio la vuelta al mundo fue que usaron esas bolsas para recoger la basura que tenían alrededor: botellas, vasos, papeles, latas... Todo lo que en cualquier evento multitudinario se deja normalmente en el suelo. 

¡Qué gran lección nos han dado a los cochinos occidentales! Muchos de los amigos que han viajado a Japón, cuando les he preguntado por qué fue lo que más les llamó la atención, me dijeron que fue eso precisamente, la limpieza extrema que se ve por todos lados. No hay papeleras públicas y, sin embargo, no hay un papel en el suelo. Es parte de su cultura dejar los lugares igual o mejor que como los  encontramos, pero también tiene que ver con la religión mayoritaria, el sintoísmo, para la cual los dioses forman parte de la naturaleza, y tener limpio el entorno es una manera de respetarlos. Si alguien genera basura, por ejemplo, se come un bocadillo en la calle, el papel que lo contenía se guarda para tirarlo en casa en el contenedor correspondiente; en los colegios, los estudiantes limpian las aulas, los baños y los pasillos; y en los lugares de trabajo tienen claro que funcionan bien si todo esta impecable y ordenadito. ¡Parece demasiado bueno para ser verdad!

Imagínense si esto es así en lo público, cómo será en lo privado. Las casas, superordenadas, en donde no tardas nada en encontrar un destornillador. No solo estarán (como en mi casa) los libros y las especias por orden alfabético, sino todo lo demás como debe ser, ropas por colores, sábanas y colchas por tamaños todas dobladitas, despensas perfectas... No es de extrañar allí el triunfo de Marie Kondo, que se ha hecho millonaria escribiendo libros sobre el arte de organizar.

Y ahora, mírennos a nosotros y visualicen como queda el monte tras una excursión, las calles tras los desfiles, las playas tras una noche de San Juan, las gradas de un campo de fútbol tras el partido, tu casa tras un cumpleaños... Conozco bares en Madrid, en donde se tiran las cáscaras de las gambas al suelo, puafff. Y piensen en la cantidad de horas que hemos perdido en la vida buscando infructuosamente las gafas, las tijeras, el cepillo, las llaves, porque nada está en su sitio.

Sí, más que una religión, la filosofía japonesa es un estilo de vida mucho mejor que la nuestra, dónde va a parar. Así que termino al estilo platónico: los males de la humanidad no tendrán remedio hasta que nos hayamos convertido todos al sintoísmo... O nos hagamos japoneses.

Ahí lo dejo.

14 comentarios:

  1. Mi prima esas costumbres son muy buena de los Japoneses, lha higiene y organización, ellos son buenos hasta para cantar y bailar , el grupo que está recorriendo al mundo y la semana pasada estuvo en Madrid y mi nieta aficionada a ellos fue a verlos y grabó todo el concierto, y no deja de verlos , llega del trabajo y son los chinos y se pone brava conmigo porque les digo chino, me dice son Japoneses y yo me río porque lo hago para mortificar , muy bueno está tu escrito y se aprende mucho de su cultura

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    1. Tienes razón, así se han convertido en el país que es, una gran potencia mundial líder en electrónica. Y además tiene la esperanza de vida más alta del mundo (si fuéramos japoneses, estaríamos aquí hasta los 100 y pico años, imagínate, jajaja)
      Y es verdad que a nosotros se nos parecen los chinos y japoneses. Y realmente hay cosas similares (en el idioma, por ejemplo) y también muchas diferencias. No hagas rabiar a tu nieta. :-D

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  2. Hoy me he dado cuenta que ahora sí me he aficionado.
    Me avisan que esta tarde hay clase de Memoria. Y lo primero que miro es la hora del partido. Está claro, si coincide no voy a clase.
    Lo de las bolsas, muy buena idea.

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    1. Jajaja, eso es tener claras las prioridades.
      Y sí es una buena idea lo de las bolsas, pero ¿te imaginas que nos impusieran eso a los españoles?

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  3. Hola, no sabia lo del partido de fútbol, porque no me ha interesado nunca, ni siquiera este mundial, pero me ha parecido estupendo lo del las bolsas. No todo es tan maravilloso en Japón. Estuve unos días el año pasado porque siempre quise ir a conocer algo de ese país, solo estuve 13 días y desde luego tienen cosas muy buenas, pero lo de las basuras es tremendo. Han habido personas que al llegar y recoger su maleta en el aeropuerto ha llegado rota y han tenido serios problemas en dejar la rota, porque no se puede dejar nada en ningún sitio. No se puede comer ni beber nada por la calle si vas andando, solo si estas parado. No se puede fumar por la calle, salvo en alguna esquina que tenga una indicación de que allí puedes fumar, y en esos días solo vi un sitio, y yo no fumo.
    Me pasó algo especial. Un japonés amigo de un amigo mio español se ofreció a acompañarme un día que tenía yo libre en Tokio. Hasta aquí todo perfecto. Me recogió en el hotel temprano y estuvimos todo el día de arriba a abajo recorriendo lugares con mejor o peor fortuna. Yo iba con un bastón porque tenia la rodilla fastidiada y él siempre iba delante de mi unos pasos y caminaba ligero, por lo que yo tenía que esforzarme en no quedarme atrás, y así todo el día. Ya de vuelta, un día hablé con el amigo en común y le dije que su amigo era bastante raro, que me hizo correr todo el tiempo detrás de él. Mi amigo se rió y me dijo: Pero no sabes que los hombres japoneses son muy especiales, que ellos tienen que ir siempre delante de la mujer. A lo mejor fuiste tú la que le hiciste ir tan deprisa, para que no le alcanzaras! TREMENDO!!!!!

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    1. Siempre hay dos caras de la moneda. Me ha interesado un montón tu visión crítica, porque es verdad que una situación como la extrema limpieza en esa sociedad conlleva imposiciones y prohibiciones con las que no todo el mundo estará de acuerdo. Por eso hice en el comentario anterior de Esther la alusión a los españoles. No los veo en esa tesitura. :-D
      Y me reí imaginando al japonés perseguido por ti.

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  4. Bueno…bueno!con Japón hemos topado! Como país,me encantó,maravilloso! ,pero la limpieza…,la seguridad…(los niños pequeños…en la calle de camino al colegio … solos!””” Y en nuestros bolsos…los residuos!!!😀🤷‍♀️.Gracias querida Isa!.

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    1. Los paisajes son preciosos, la verdad. Pero la seguridad y la limpieza son, además, envidiables. Ojalá se consiguiera algo así en todo el mundo, que sería mejor si entendiéramos que los espacios públicos son también nuestra casa.
      Tengo apuntado Japón como viaje en la próxima reencarnación :-D

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  5. Prima, hice el comentario de los japoneses,pero no me refería a ellos , me refería a los coreanos es que yo los confundo para mi todos son iguales , el del que te hablé son coreanos el grupo que tiene mucha fama todos tienen el mismo estilo de limpieza y organizacion

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    1. Me recordaste una película en la que una pareja de franceses van a visitar a sus consuegros chinos y se confunden de casa y de consuegros, porque todos los chinos les parecen iguales. :-D

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  6. Hooola
    Totalmente de acuerdo contigo en todo...
    Entrar en cualquiera de los miles de baños públicos limpísimos q hay en Japón y no ver una gota de agua en el suelo, ver a los fumadores amontonados en la única esquina de la zona en la q se permite echar un pitillo, no ver botellas vacías ni papeles por ningún lado, olvidar un bolso en un bar y volver a la media hora y encontrarlo donde lo dejaste, e infinidad de otros detalles...q te dejan perplejo...cómo es posible conseguir eso? Te asombra taaantooo, q no te lo puedes explicar...
    Un abrazo y buena semana😘😘😘

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    1. Oí decir que la educación no se demuestra cuando alguien te observa sino cuando nadie te obliga. Los japoneses tienen tan interiorizado el orden y la limpieza que para ellos resulta normal algo que a nosotros nos asombra. Tendría que ser un aspecto fundamental en la educación de los niños en su casa y en la escuela. y así y todo, me parece muy difícil que se pueda conseguir en un país como el nuestro.
      Un abrazo y a disfrutar de la semana calurosa que tenemos.

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  7. No todos los japoneses son así, jajaja.
    Seguro que habrá alguno guarro por ahí.

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    1. Jajaja, seguro que sí. Pero la presión social es enorme allí y está muy mal visto que alguien ensucie un espacio que consideran común y en cierto modo sagrado.
      Un beso, Evita.

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