lunes, 23 de marzo de 2015

Las viejas majaderas



Esta semana pasada he estrenado tres cosas: portada de mi blog, primavera y años.

La portada del blog ha sido un regalo de mi hija, con un diseño de Virginia Manzano, que me encanta. Ahí está la lechuza (o coruja) de Minerva, sobre mi hombro; ahí están mis libros, mis guisos y mis copas con los amigos; y está también una paloma posada sobre la J de "Jubilada", que indica mi afición, si no por las palomas, por el palomero que las cuida. Y lo mejor de todo: me pone una cinturita que no tenía desde el año 80. Gracias, Ana. Gracias, Vir.

Estreno también (estrenamos, que en este caso es un estreno coral) primavera, que viene cargada de viento y lluvia, haciéndonos volver a sacar del armario los chubasqueros y abrigos que, ilusionados ante falsas promesas, habíamos guardado. Anoche el granizo repiqueteó sobre las claraboyas de mi casa. Pero con inclemencias y todo, la primavera es la primavera y ahí está, prometiendo expectativas. Como cuando José Mercé canta nombrando el frío: "Diciembre está en la calle. La primavera dentro".

Y estreno años, 67, cosa que me hace pensar por las mañanas cuando me despierto: "¿Qué pila de años dicen que tengo?" Y me vienen a la mente la vieja majadera del cuento, o la imagen de mi abuela a mi edad, con su pelo blanco, su moño, sus arrugas y su ropa oscura, o las noticias sobre "ancianos de 60"... Y me parece que no hablan de mí.

Entre todo lo que suelen mandar por Internet hay ristras de consejos para seguir a estas edades y algunas me dejan perpleja. Me dicen , por ejemplo, en "20 reglas básicas para después de los 60", una como esta (regla 16): "Hable poco y oiga más pues su vida y su pasado solo le interesan a usted mismo. Si alguien le pregunta sobre esos asuntos, sea breve y procure hablar de cosas buenas y agradables. Jamás se lamente de algo. Hable en tono bajo y con cortesía...". O esta (regla 8): "Nada de ser muy moderno. Intente ser clásico". O la regla 7, en la que después de mandarte a que te bañes, te limpies los dientes y te perfumes con moderación, terminan con "ya que ahora usted no es guapísimo, esté por lo menos bien cuidado". O esta (regla 20): "Si alguien le dice que ahora usted no hace nada de importancia, no se preocupe. Lo más importante ya fue hecho: usted y su historia, buena o mala, ¡ya sucedió!".

Tienen estas consejas un tufo tan paternalista y tan prepotente que me indignan. Nos tratan a los de mi edad como a personas con un pie ya en ultratumba y, entre líneas, parecen decirnos "no hables, no incordies, hazte invisible, no seas vieja majadera, vuelve a los moños de tu abuela, no pintas nada, tu historia ya pasó, deja paso a los jóvenes triunfadores que somos guapísimos...". Dan ganas, aparte de mandar todo a la papelera, de empezar a hacer justamente lo contrario y de lamentarnos, en tono alto y sin cortesías de ningún tipo, de tanta imbecilidad que hay suelta por ahí.

Afortunadamente, luego me habla mi primo el médico de la visita de Doña Lázara que, con 100 años de edad, vino a su consulta por un dolor en la espalda por haberle dado vuelta al colchón ella sola. O me acuerdo de una conferencia que le oí a la escritora María Rosa Alonso con 98 años donde nos hablaba de que le faltaba tiempo para todo lo que quería hacer o estudiar. O del padre de unos amigos, también nonagenario, que preparaba exposiciones de pintura para próximos años, como si siempre existiera un mañana. O me leo un artículo de Javier Marías ("Las mujeres son más jóvenes"), en el que cuenta que oyó a mujeres de mi quinta por la calle que decían: "¡Qué bien estamos las mujeres!", "¡Ay, y que lo digas!", "¡Y nos lo pasamos genial!". Podría haber estado hablando de mis amigas y yo cuando salimos por ahí a comer o hacemos alguna parranda.

También he leído el texto de Oliver Sacks, el neurólogo que escribió "Despertares" y "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", al que con 81 años le han dicho que le queda poco de vida. Pero, lejos de lamentarse, Sacks nombra a Hume (que, en una tesitura igual, dijo: "Poseo la misma pasión de siempre por el estudio y gozo igual de la compañía de otros") y hace planes, consciente de que, a pesar de todo, su vida no está terminada ni mucho menos: "Por el contrario, me siento increíblemente vivo; y deseo y espero, en el tiempo que me quede, estrechar mis amistades, escribir más, viajar, adquirir nuevos niveles de comprensión y conocimiento".

Así que hoy reivindico mi edad, la tercera como la llaman; abomino de reglas básicas que quieran ningunearnos y hacernos desaparecer; doy vivas a las viejas majaderas, "ni sumisas ni devotas: libres, lindas y locas", como reza la imagen de esta entrada. Y acojo con bienvenidas y parabienes mi nueva portada (tan alegre y tan vital), la nueva primavera, cuando quiera que llegue, y mi nueva edad, que trae consigo proyectos sin estrenar y modos de vivir que conformen, no solo un bienestar, sino sobre todo, como dice mi maestro Emilio Lledó, un "bienser". Ahí queda eso.

50 comentarios:

  1. Buenas tardes Jane: y ¡felicidades! para cuando sea tu cumpleaños. Esta mañana que he tenido un rato libre había entrado en tu página, todavía no esta este artículo, y me he dado cuenta del título, pero pensaba que no me había percatado antes y me he ido hasta los artículos del año 2011 que tienen la misma cabecera, no creas que me ha dado por pensar en mi pérdida de atención, ¡ay va!, si me parece que era gris con una jaula y anteriormente tuvo otro encabezamiento. Bueno me quedo más tranquila con tu explicación, ahora ya sé que no es consecuencia de mi edad, que te llevo seis años.
    ¿Sabes para casi lo único que no nos consideran mayores?, para cuidar a los nietos y esta actividad, ( sin que se pasen) me gusta, pero la atención de políticos en épocas de elecciones, esa me repatea.
    Siempre es buen momento para enseñar y para aprender y debo seguir muy viva porque disfruto con todo ello. Un abrazo cariñoso.

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    1. Gracias, Rosa María. Mi cumpleaños fue la semana pasada, el día de San José, y me he pasado desde entonces celebrándolo a todo celebrar. Yo siempre le decía a mi hermana (que nació un 21 de diciembre), para hacerla rabiar, que con ella empezó el invierno y conmigo la primavera.
      A mí lo que me repatea es que nos consideren personas aparte, como un grupo que ya ha dejado de tener su papel en la sociedad, como si no pensáramos, no trabajáramos, no fuéramos. Los tremendos prejuicios hacia la gente mayor. Viejos majaderos, como niños majaderos.
      Y sin embargo... Uno nunca envejece, seguimos viéndonos por dentro como siempre, con las mismas ganas de vivir y disfrutar, con "la capacidad de habitar el presente como un amplio horizonte interminable", que decía Rosa Montero en uno de sus artículos. Y en eso estamos tú y yo.
      Un abrazo grande, Rosa María.

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  2. ¡Muchas felicidades, Jane! Me alegro de que te haya gustado tu regalo, a pesar de que cuando les decía a los demás lo que había pensado regalarte, me miraban con cara del que mira a una cucaracha. Si al final, es que no te conocen...
    Me encanta la portada que ha hecho Vir, porque, como todo lo que ella diseña, lo ha hecho con el corazón.

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    1. Me pareció un regalo precioso. Y más precioso todavía es que lleva adjuntas un par de horas de tu tiempo, tan caro, para actualizarme en todo esto de las redes.
      Lo bonito de un regalo es, como dices, que se haya hecho con el corazón. Tú has pensado en las cosas que me gustan y en algo único para mí. Vir ha hecho realidad tu deseo con la maestría y sensibilidad que la caracterizan. Las dos me han hecho sentirme como una reina. Es un regalo muy especial y sin igual. No sé de qué manera expresar todo lo que se los agradezco. Te quiero, hijita.

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    2. Esto no se hace, me habéis hecho llorar…
      Gracias por todas y cada una de vuestras palabras y sobre todo por vuestra confianza y generosidad…

      Un abrazo enorme a las dos.

      PD: Te mando el diseño para el perfil

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    3. Agradecidísima estoy yo por el regalo también del diseño del perfil. Como le digo a Utopía, mi lado conservador me hizo hasta dudar de si cambiarlo (son casi 7 años vistiendo esa cofia tan cursi...) pero la tentación de tener un perfil único en el mundo hecho para mí ¡y tan bonito! es demasiado grande. A ver si Ana me dice cómo se hace (necesito esas clases que me va a dar ya).
      Otro abrazo enorme para ti.

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  3. Enhorabuena, Jane, me encanta la nueva cabecera del blog. Es muy vital y tiene un color precioso.
    Parece que hoy en día están de moda las cabeceras blancas, "limpias" y planas. Yo no soy de modas pero cada vez me gusta menos la uniformidad, así que bien por ti, por la doctora y por Virginia, la diseñadora.

    La imagen del post la tengo guardada desde el 8 de marzo. La saqué de Facebook, me parece alegre y rompedora. Todo un lema de vida y hoy la veo aquí, ¿dónde si no?

    Felicidades atrasadas y larga vida a la reina de mis blogs.
    Un enorme abrazo desde este norte lluvioso, lluvioso...

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    1. La imagen la puso el día 16 mi amiga Chari en el wasap que tenemos las "niñas" del colegio. Me gustó porque es alegre y vital, y porque va contra todo lo que pregonan esas 20 reglas absurdas, empezando por lo de "nada de ser muy moderno. Intenta ser clásico". Desde luego, las mujeres de la imagen van alegando, riendo y vestidas como les da la gana. Después de ese wasap, estuvimos, además, vacilando sobre quién era quién vistos los culos que aparecían.
      Me alegro de que te guste la portada. Vir me ha regalado también una nueva imagen de mi perfil. Me lo he estado pensando porque, después de cerca de 7 años, ya me había acostumbrado a ese perfil cursilito de Jane Austen con cofia y todo, pero es verdad que esta nueva imagen es única y la otra la tienen varios blogs. Así que hoy también toca otro nuevo estreno (como siga estrenando tanto no me voy a conocer).
      Gracias por tus felicitaciones (que no son tan atrasadas porque todavía estoy metida entre los festejos de las celebraciones de mi cumple) y por tus palabras. Un abrazo grande desde esta isla igual de lluviosa.

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  4. Pues sí. Isa, hay mucha prepotencia e imbecilidad a la hora de valorar a los mayores. Te voy a contar una anecdota de un señor que a los 81 años le pusieron un marcapasos. El médico le dice que ahora puede hacer su vida normal (iba todos los dias al club a banarse, conducía su coche, viajaba todos los años). El le preguntó al médico que si el marcapasos era para siempre y el médico le contestó que las pilas duraban 10 años. Y sabes lo que el preguntó: Y tengo que venir cada diez años a cambiarme las pilas?. Vivió 101 años.

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    1. Me encanta la anécdota, Any. Te cuento otra. Hace poco Mikel López Iturriaga publicó un artículo sobre un tal Harry Rosen, que tituló "El gourmet más viejo del mundo". Este señor con 103 años cena todas las noches en restaurantes guays de Nueva York. Se gasta unos 75 euros por noche en una buena comida (siempre pescado y una copita de chardonnay). Incluso desde que murió su esposa hace 5 años, se ha apuntado a clubs de solteros y ha tenido un rollete con una moza de 90 tacos a la que conoció en la sinagoga. Hoy todavía se declara "abierto a conocer a alguien" que le acompañe en sus cenas.
      Creo que el que los años te traigan sin cuidado, el estar abierto a todo, la curiosidad, la alegría de vivir... es el mejor antioxidante que hay.
      Un besote.

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  5. Isa, yo cumpliré pronto también 67, pero me pasa algo de lo que comentas. Pienso en el número y no me identifico para nada. Los 70 llegarán y yo no siento que tenga ni 66 ahora, ni 70 en tres años.
    No voy a decir que me siento con 15 pero tampoco los que tengo. Hasta hace poco tenía que pensar en el año en que nací para decir la edad.
    Debe ser eso que dicen del "espíritu joven"". Pues creo que yo lo tengo o así me siento.
    Me acerca un poquito, solo un poquito, a la realidad el título de abuela. Pero una abuela muy joven ¿O no?

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    1. Mi marido, Dulce, siempre dice eso de que lo malo de envejecer es que te acuestas con una abuela.
      Y di que sí, que tenemos el espíritu joven por bandera, faltaría más. Como dice Benedetti en un poema titulado precisamente "Tercera edad".
      "Y sin embargo viejos
      lo que se dice viejos
      eso es solo un rumor de los muchachos
      por ahora la clave es seguir siendo jóvenes
      hasta morir de viejos".
      Un beso.

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  6. Que bien Isa. Me ha encantado, yo también. Y encima no he tenido que pensarlo porque siempre lo piensas tu. Tan adelantada y tan lista y además de letras. De las letras más solventes que conozco.
    Pero también me encanta que colijo tu cumple!!! me lo barrunto ¿23 o fue el 22?
    Muchas felicidades. Solo que sigas así.
    Un beso grandisimo

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    1. Gracias, Anita, por lo de adelantada, lista y además de letras. Te devuelvo los piropos (y además de ciencias).
      Ni el 22 ni el 23 (soy 11 días mayor que tú,así que ya sabes, a respetar a los mayores), sino el 19, día de San José, que antes era siempre fiesta. Me dio mucha rabia que lo cambiaran porque en mi casa mi cumple siempre había sido día de no ir a clase y de montar un tinglado festivo. Decidí que por lo menos ese día llevaría caramelos a mis alumnos, hala.
      Un besote grande.

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  7. Carmen María Duque Hernández23 de marzo de 2015, 17:29

    FELICIDADES , NO CAMBIES , ERES GENIAL

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    1. Gracias, Carmelita. Lo de no cambiar, no sé. a estas alturas en la vida una ha elegido ya determinados caminos y ha desechado otros, por lo que poco margen queda. Pero siempre estamos a tiempo de hacer una pirueta y encontrar algo inesperado ¿Quién sabe?
      Un abrazo grande.

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  8. Querida Isabel: Tienes la virtud y la sabiduría de comunicar con claridad universal. Estoy segura que cualquier mujer de cualquier parte del mundo se sentiría identificada con lo que nos trasmites.
    Gracias, gracias, gracias y que tus nuevos relucientes y fecundos años nos sigan regalando, besos.

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    1. Gracias a ti, Pilar, mi reencontrada amiga gracias a estos milagros de Internet.
      Ortega decía que la claridad es la cortesía del filósofo, pero yo también creo que es la condición indispensable para dar clase y para comunicarnos con los demás. Me alegro de que se me entienda (incluso cuando me pongo a protestar como en esta entrada) y de poder alegar un ratito contigo y con los demás amigos.
      ¿Cualquier mujer? Igual quien escribió las "20 reglas básicas para después de los 60" era una mujer, vete tú a saber. Marías en el artículo que nombro dice que las hay odiosas. Pero también dice que somos en gran medida el elemento civilizatorio y que ha conocido a varias de nuestra edad que mantenían intacto su entusiasmo, su sentido del humor, su capacidad de indignación ante lo que encontraban injusto, su calidez, su risa pronta, su afectuosidad sin cursilería. Pero, por encima de todo, dice, las mujeres "mantienen en gran medida la juventud a la que muchos varones renunciamos en cuanto la edad nos lo reclama". Que sigamos así, Pilar, jóvenes, libres, lindas y locas.
      Muchos besos.

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  9. Definitivamente, debo ser la única que quiere pensar como todas y no lo logra!!!!.Quisiera sentirme asi pero tampoco lo logro.....A veces quiero concentrarme en hacer cosas que me transporten a "otra edad" como el hecho de acondicionar el nuevo apartamento, pero mi mente y mi animo, no logro adecuarlos a lo que quisiera......debe llamarse "depresion" porque cuando las oigo a ustedes.....a todas, es cuando único pienso en que voy a poder salir de ella.......Hoy precisamente no es un dia bueno para mi. Seguramente debi leer el blog cualquier otro dia.......En fin ya esta hecho!!!! Sigue escribiendo Isa, hacen mucha falta tus escritos inyectando optimismo, fuerza y juventud

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    1. Querida Ligia, no te preocupes por tener "otra edad". La que tenemos hay que aceptarla con alegrías y duelos. Muchos de los que nos quieren presionan con la mejor de las intenciones para que, ante un dolor, cambiemos, no lloremos, no suframos. Pero el dolor está ahí y nos preguntamos: ¿Seré incapaz de recuperar la normalidad?. Rosa Montero, que pasó por tu mismo trance, la de perder a su marido, escribió esto hace 4 años: "Quizás sea ese el error, precisamente: lo que tú llamas normalidad no existe más. Hay que reconciliarse con otra realidad (otra "normalidad") que siempre llevará el agujero del ser querido. La pena de su pérdida no es una enfermedad de la que curarse, o sea que hazte a la idea: nunca dejarás de echarle de menos. Pero el escozor de su ausencia no impide volver a ser feliz, e incluso muy feliz, pese al agujero. Porque el desconsuelo también forma parte de la vida, y porque añorar a tus muertos es una manera de llevarlos contigo".
      No sé si esto te servirá, pero eres de aquellas personas privilegiadas que has amado y has sido amada, y nadie te podrá quitar eso. Es más, sigues teniendo un entorno familiar, hijos, hermanas, nietos, sobrinos, que te quieren y te miman. Y aquí estamos nosotras, tus amigas, para lo que nos necesites. Vive todo eso y sigue recordando a Jaime. Todo forma parte de la vida.
      Un abrazo muy grande.

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  10. gracias, jefa.
    recordar que ese "bienser" del que hablas entraña voluntad y disciplina, de las que siempre has sido un ejemplo para mi,

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    1. ciertamente, naciste con la primavera...
      qué bueno que me lo recuerdas para poder felicitarte!!!
      abrazos

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    2. Supongo que los dos mensajes anteriores son tuyos, Nati (lo de jefa y lo de las minúsculas son señas de identidad).
      El bienser es una de las palabras de Don Emilio. Se las vi en una entrevista preciosa que le hizo Emma Rodríguez el año pasado y que me pasó Rocío, una de mis alumnas que hizo filosofía también. Nos dice que para ser felices hay que partir del bienestar, tener una vivienda, no pasar hambre, tener solucionada la vida del cuerpo que es que realmente somos. Pero después "hay que aspirar al bienser, una palabra que no se utiliza y que nos vamos a inventar ahora aquí". Y el bienser se educa desde la libertad y la libertad se educa desde la apertura del diálogo con los otros y sobre todo con los libros. Así que sí, implica voluntad y disciplina y vamos tú yo a aspirar a ese bienser ¿te parece?
      Gracias por tu felicitación, pero sobre todo por seguir estando ahí. A ver si subo a La Laguna una tarde, te veo, alegamos y te doy tu rey negro de chocolate (que se va a caducar).
      Un abrazo grande.

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  11. Me gusta la nueva cabecera, como tu dices alegre y vital. También yo me paro a pensar cuando me preguntan ¿Cuántos años tiene? Pienso que lo importante no es la cifra sino como uno se siente, vive, disfruta y aprende de lo que nos brinda cada instante y esos consejos directamente a la basura. Felicidades amiga

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    1. La verdad, Úrsula, es que una de las cosas que se consigue con la edad, creo, es la de liberarse de pamplinas y machangadas. Hay un refrán americano que dice algo así que "hacerse mayor no es para blandengues" y tal vez, la mayor heroicidad sea el saber decir no a determinadas cosas y sí a las que nos convienen. Y, mientras lo hacemos, dar un sentido pleno a la vida. Y en esas estamos tú y yo, amiga mía.
      Un beso grande.

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  12. Querida Jane, a mí, como a Dulce, me resulta muy difícil hacerme a la idea de que, dentro de tres años, alcanzaremos, si la salud y la fortuna nos acompañan, la séptima década de vida. En mi caso, sólo mis machacados huesos me recuerdan, de vez en cuando, que ya acumulo muchos años y demasiados esfuerzos sobre cada una de mis piernas.
    Pero estas dolencias, consecuencia de mi activo pasado deportivo, como bien sabes, ya las sufro desde los 40 y pico, por lo que es como si continuara en aquella franja y, en ella, aún me siento.
    A menudo, oigo añorar, a otros, los tiempos de juventud y ansiar volver a ellos, a modo de una especie de Faustos o Dorians Grays. Reconozco que a mí, para lo único que me gustaría recuperar los 25 o 30, sería para volver a jugar a baloncesto, con todo lo que ya sé y con mejores medios materiales y profesionales a los que recurrir, en caso de nuevas lesiones. De resto, no echo nada en falta, me encuentro muy bien donde estoy y, si algo lamento, es no saber si me va a quedar tiempo para dibujar y pintar todo lo que tengo en mente; leer y escribir todo que quisiera y seguir viendo crecer, en número y tamaño, a los que continuarán aumentando la familia.
    Sólo eso lamento, pero, por ahora, sigo disfrutando de lo que puedo leer cada día, de los buenos ratos pasados con mis amigos y mi familia y del poco deporte que, aún, puedo seguir practicando. Probablemente, siempre me acompañará un espíritu joven con el que no van a poder, ni siquiera, mis cada vez más limitadas piernas y, a eso, le podemos poner un cuño...
    Como siempre, admirada y querida amiga, tu sabiduría y experiencia han bordado otra excelente y certera entrada. Enhorabuena.

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    1. Tú has encontrado, Chari, el secreto de la felicidad que ya vislumbrara Horacio con su "carpe diem": saber disfrutar el momento actual y congratularse por lo ya vivido.
      En un consultorio que llevaba George Burns cuando tenía 90 y pico años, alguien le preguntaba: "¿En qué punto se convierte uno de "entrado en años" a "anciano". Él contestaba: "Uno sabe que es viejo cuando todo le duele, y lo que no duele no funciona; cuando se queda uno sin aliento jugando al ajedrez; cuando se agacha a atarse los zapatos y se pregunta: ¿Qué más puedo hacer ahora que estoy acá abajo?"; cuando todos van a su fiesta de cumpleaños y se acercan al pastel para calentarse". Así que a pesar de los machacados huesos, creo que tú y yo no estamos todavía en la vejez. Y por si las moscas, en mi tarta de cumpleaños solo puse una vela solitaria que vale por las 67.
      Y vayamos por ahora pensando en cómo vamos a celebrar el fiestón cuando todas nosotras, "las niñas del colegio", lleguemos casi a la vez a los 70 :-D
      Un abrazo grande.

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  13. Dí que sí, que la edad está por dentro. Yo a mis 25 todavía creo que tengo, como mucho mucho, 18. jaja
    Me acuerdo de oír exclamar a una señora... perdón, joven de 70 años, con indignación: "¡Pues no leo esta mañana el periódico y ponía que los ancianos de más de 70 años blablabla! ¡Ancianos! ¡Cómo que ancianos! ¡Yo no soy anciana!" (O algo similar, me he tomado licencias porque no me acordaba de las palabras exactas.) Me hizo mucha gracia ese comentario... y después me imaginé que yo estaría igual a esa edad (si es que llego). Besos y que cumplas muchos más =)

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    1. Recuerdo oírle a mi madre un alegato similar ante una noticia que hablaba de ancianos de 60 años. Pero si se atiende a la historia, Kant publicó la "Crítica de la Razón Pura" con cerca de 60 años, Picasso hizo obras magistrales hasta el final con 90 y pico años, Alice Munro (que me encanta) publicó "Demasiada felicidad" con 78 años, Margarita Salas con 77 años sigue investigando e impartiendo clases en el Centro de biología molecular Severo Ochoa, mi maestro Emilio Lledó con 87 está terminando un libro sobre la amistad y sigue activo participando en charlas y artículos de prensa... Hay muchísimos "ancianos" más activos que muchísimos jóvenes.
      Besos, Caminante, y muchas gracias. Disfruta de esos 25 (que parecen 18)

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  14. Feliz primavera, feliz cumple y feliz nuevo escenario de blog (¡qué bonito!). Oye, me ha encantado esa frase de las 3L: Libres, Lindas, Locas; para cualquier edad. Disfruta mucho del presente, de la familia y los amigos, y... ¿cuándo quemamos el libro ese de las reglas para vivir después de los 60? Bss

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    1. Lo de calificar a eso como libro es hacerle demasiado honor. Vamos a rebajarlo al nivel de panfleto. Y cuando quieras, organizamos una "queimada" de consejos, reglas, imposiciones y directrices que persigan fastidiar la vida a los demás ¡Fuera con ellos! Con el auge de internet proliferan por todos sitios y algunos son verdaderamente peligrosos. Yo me quedaría con el "Conócete a ti mismo" griego que desembocaría en el "gobiérnate a ti mismo": libre te quiero, que cantaba Amancio Prada (y, ya de paso, linda y loca)
      Muchas gracias y un abrazo grande.

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  15. MARIAGZ3@HOTMAIL.COM24 de marzo de 2015, 15:04

    Isa siempre tus escritos me transportan a otras épocas, voy a contarte algo q nunca le puse importancia hasta que fui mayor. Mi madre y la de Mary Sol que eran hermanas eran maestras de escuela y aparte de eso mi madre también pintaba y escribia por vocación. Mi padre como tenia muy buena posición le prohibió trabajar y como era lógico en la época mi madre obedeció, cuando mi padre murió mi madre tenia 55 años, ella se encontraba muy mayor por que es lo que le hizo creer mi padre, pero ahí estábamos los hijos para hacerle cambiar el chip, mama murió de repente con 88 años, dejó una exposición pendiente y muchos escritos sin publicar, mi madre para mí era una persona con mucha vida por delante, La generación nuestra hemos llegado un poco tarde sobre todo a esta vida informatizada pero ahí vamos intentando ponernos al día para no quedarnos para detrás, nos sobran inquietudes....

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    1. ¡Qué manía ha tenido la humanidad de no dejar desarrollarse a una parte de ella! Nuestras abuelas, bisabuelas, tatarabuelas... , como decía Mafalda, más que jugar un papel, han jugado un trapo en la historia. Mi madre no terminó la carrera cuando se casó (también Magisterio) y siempre lo lamentó. De todas formas, leyó mucho, se apuntó a cursos de idiomas y viajó todo lo que pudo. Otras, como mi abuela, no lo hicieron. Afortunada tu madre que pudo cumplir parte de sus sueños..
      Un abrazo.

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  16. Hola Jane. FELIZ CUMPLEAÑOS. Si alguien me dijera que cumpliste "esos años" le diría que estaba equivocado, tal vez sea porque tienes ganas de vivir, aprender, y eso hace que parezcas mucho más joven.
    Si ya sé que para mucha gente a esa edad hay que dedicarse a ver la televisión, hablar con las amigas y no hacer mucho ruido. Esa gente no sabe lo que dice.
    El sábado fuí a ver a Les Luthiers que ya tienen unos cuantos años. Nos dieron una lección de buen hacer, de energía vital que ya quisiéramos los que tenemos unos cuantos años menos. Así que Jane, a seguir por la misma senda, y si hay que caminar otras, pues adelante. Un beso. Jane

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    1. ¡Jajaja, qué bueno y amable eres, Juan! Una señora que me venía a ayudar a casa hace muchos años siempre me decía: "Ay, doña Isabel, usted está muy bien..." pero terminaba con "pa la edad que tiene".
      Mis admirados Les Luthiers son otro ejemplo de personas mayores de 65 años que siguen activos, creativos y jóvenes. Carlos López, el canoso, es del año 46, Jorge Maronna del 48 como yo (es el más joven), Marcos Mundstock, el de la voz profunda, es del 42 igual que Carlos Núñez (un concertista de piano estupendo), y Daniel Rabinovich, del 43. Me quedó pena no verlos esta vez pero reúno todos los CD's de sus actuaciones ¡Qué buenos ratos me han hecho pasar!
      Creo que lo que toca es caminar y abrir caminos. Un beso, Juan.

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  17. Brindo por todas esas primaveras que quedan y que las sigas disfrutando así de libre, linda y con esa pizca de locura. Y digo yo, cuando uno es menos mayor, ¿se tiene que perfumar hasta atufar, pintarse como una puerta, gritar como un energúmeno...? Sin duda al que escribió ese articulo le faltan un par de primaveras

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    1. Eso, Beatriz, a brindar por todo lo que tenemos por delante y por todo lo que compartimos.
      La verdad es que no sé qué idea tienen de los jóvenes los ínclitos autores de las reglas básicas. Eso es lo que pasa por empeñarse en separar a la gente por sus edades y en caracterizar la juventud por la vitalidad y creatividad y a la vejez por lo contrario, cosa que me parece harto dudosa. Se chiflaron, pa mi gusto.
      Un abrazo, Beatriz, me gustó verte hoy por casualidad.

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  18. Esperanza Gonzanava24 de marzo de 2015, 19:10

    Siempre hay esperanza, no podriamos vivir sin ella. Estando en Sevilla, le dije a mi suegro, que tenía 95 años, que debía cambiar la bañera por la ducha. Sabes Isa qué me contestó?. Me dijo muy serio que para 9 ó 10 años que le quedaban no le merecía la pena. Así que disfrutemos de nuestra edad, y al carajo esos consejos.

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    1. ¡Qué bueno, Esperanza! Rosa Montero cuenta algo parecido que le pasó con su madre, que en ese momento tenía 83 años. Cuando se casaron Felipe y Letizia, ella se empeñó en comprarse un abanico conmemorativo. La hija le decía que era muy feo (varillas de plástico y una tela rosada), pero la madre decía: "No importa, hija; es uno de esos recuerdos que luego, con el paso de los años te gusta tener".
      Y un caso contrario. Un amigo del Instituto se jubiló y, cuando le pregunté que qué tal, me dijo: "Aquí, esperando". Me pareció desoladora esa actitud ante la vida, pasiva y como si todo ya hubiera terminado.
      Me recordó el cuento de las dos ranas que caen en un caldero de leche. Una de ellas dice "Vamos a morir". La otra dice: "Pues yo no, porque me moveré, me moveré durante el tiempo que haga falta". La primera se ahogó, la segunda al día siguiente estaba sentada en un bloque de mantequilla.
      Y por cierto, mi compañero murió al año. La madre de Rosa Montero sigue viva y estupenda.
      Un abrazo, Esperanza.

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  19. ¡¡FELICIDADES!!.....muchas felicidades Jane por tu cumpleaños, por la primavera y por la portada nueva. ¡Que bonito todo!😚😚😚🍄

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    1. Muchas gracias, Luisa ¿A que está muy alegre, con esos colores verde primaverales?
      Un abrazo grande.

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  20. Me encanta Jane. Es una cabecera preciosa, llena de vida. Un fuerte abrazo.

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  21. Por haber cumplído un año más y por los muchos que llegarán, felicidades Jane. Pronto, el próximo mes, cumpliré 70. Anciano yo, que va. Sigo trabajando en la Docencia y eso significa investigar, preparar clases, proponer y revisar evaluaciones, pero de eso tu sabes bastante. Me incomodan los que pretenden establecer normas para determinadas edades, no friegen. Además, me encargo de la cocina en casa y ello implica preparar la comida y mantener sus instalaciones impecables. Recuerda que soy miembro activo de la AMS. El camino aún es largo y faltan muchas jornadas para cubrirlo. Un abrazo y a cuidarse, pues. Ah, me gusta la presentación de tu blog, tiene estílo y buen gusto.

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    1. ¡Qué bueno, Agroteide, 70 dinámicos años! Yo, aunque ya no evalúo ni estoy en una clase, pienso que a cambio sigo en un foro interactivo como éste en el que el grupo se ha ampliado, en el que se exponen opiniones, en el que incluso a veces se nombra a algún filósofo para que no se diga y en el que se inician amistades. Hasta de vez en cuando entra algún ex-alumno para seguir alguna conversación que dejamos inacabada ¿Qué más se puede pedir?
      Cada persona de cualquier edad tiene su ritmo y lo gestiona como le parece. Me gusta el tuyo, con tus clases y tu cocina, dos actividades que alimentan espíritu y cuerpo ¡Qué completas!
      Sigamos caminando, Agroteide.
      Un abrazo.

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  22. Hola Isa
    Con la lectura de las viejas majaderas has vuelto a sorprenderme.
    Estoy en sintonía contigo. NO ES VIEJO QUIEN CUMPLE AÑOS SINO QUIEN SE SIENTE MAYOR. Sin duda ya no somos las mismas y seguramente hablaremos en tono más alto y volveremos a recordar las mismas historias ya vividas una y otra vez, pero eso también es bonito porque los buenos recuerdos nos sumergen en buenas sensaciones que son inyecciones de alegría.
    Nosotras mismas (las niñas del patio) seguimos creciendo juntas y de la mano con mucha fuerza. Cada una aporta cada día algo nuevo a la fuente del conocimiento y eso nos hace progresar a todas.
    Muy sabia tu reflexión. Seguir creciendo por dentro es lo verdaderamente importante. Y las majaderías servirán a nuestras generaciones futuras para tener algo que contar a los suyos que vendrán detrás. Ojalá las reciban con el mismo cariño que fueron transmitidas.
    Y qué bonita la nueva portada de tu blog.

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    1. Es curioso; Candelaria, que las que hemos crecido juntas, codo con codo, sorteando dificultades y compartiendo penas, alegrías, anécdotas, vivencias y recuerdos, nunca notamos el paso de los años cuando estamos juntas. Seguimos viéndonos como aquellas niñas que, en el colegio, cantábamos aguerridas canciones en la clase de gimnasia o nos contábamos los primeros amores. Hay -fruto del tiempo vivido en común- confianza entre nosotras y también la sabiduría de que la edad es lo menos que importa.
      No sé si todo el mundo tiene la suerte de tener, como tú y yo, un "patio del colegio". Pero muchos sí tendrán viejas amistades, que igual que los viejos vinos y los viejos libros, calientan el alma.
      Gracias por tus palabras y por estar en mi patio.

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  23. Me has recordado a mi abuela, que con 75 años su mayor preocupación era qué ropa se iba a poner cuando fuera vieja, porque a ella no le gustaban esas ropas negras y sosas. La pobre se murió de cáncer a los 77, en la flor de la vida, porque para el que sabe disfrutar, a cualquier edad se está en la flor de la vida.

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    1. Así era mi madre, que también murió joven (a los 71 años). Ella siempre decía que era la abuela loca, porque le encantaban los colores (a veces cuando yo llevaba una blusa muy alegre de tonos me decían: "¿Te la regaló tu madre, verdad?"), salir, viajar, los niños y las comidas numerosas. Estaba, sí, en la flor de la vida.
      Un abrazo.

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  24. Fantástico cambio de look en el blog, me recuerda a las manzanas reinetas que tanto me gustan y a esos postres caseros que no sé por qué, apetece más cocinarlos en primavera. Yo cumplo también años ahora en abril, 55 primaveras que he vivido y disfrutado, y como tú, reivindico las ganas de vivir, de aprender y de compartir con los demás deseos y sensaciones. Según fui leyendo esas normas para la tercera edad me fui quedando más perpleja, no sé de dónde salen, pero seguro que las escribió algún quisquilloso majadero, jajajajaja. Besosss y a disfrutar de la vida.

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    1. Gracias, Flor. Viniendo de una experta me encanta tu apreciación del nuevo diseño. A mí también me sabe a primavera y a vida.
      Muchas felicidades adelantadas por esas 55 primaveras. Brindemos por ellas y por el regalo que nos hace la vida.
      Un abrazo grande.

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