lunes, 3 de marzo de 2014

En defensa del PC




En mis tiempos juveniles un título como éste sólo podía ser un alegato a favor del Partido Comunista. Bueno, digámoslo mejor, un título como éste te habría llevado a la cárcel. Hoy el PC de antes está desaparecido en combate y su versión actual se sabe defender solito, afortunadamente.


Ahora, cuando hablamos del PC, nos referimos al Personal Computer, o mejor, al ordenador de nuestras entretelas, sin el cual no podemos vivir. Y, como pasa con los grandes amores, nos da placer y diversión pero también soberanos disgustos.

Anda mi yerno soliviantado porque el que acaba de estrenar estos reyes pasados le tarda 10 minutos por lo menos en arrancar. Yo le digo que lo que pasa es que no lo comprende. Imagínate la cantidad de datos que guarda en su cerebro -ese disco duro misterioso- y que casi alberga la memoria de la humanidad. Ahí está todo lo que hemos hecho desde que nos constituimos como sociedad, lo que hemos pensado, los escritos de todas las tendencias, las imágenes que hemos captado, los chistes y chorradas que se nos ocurren, las cartas de odio y de amor, las canciones, los juegos (no te olvides de que es un excelente compañero de juegos: nunca protesta si pierde ni se ufana si gana). Y él venga ahí, como una hormiguita, acumulando, sin rechistar, carretas y carretones ¿Y te pones nervioso por sólo 10 minutos esperando que te dé toda la información del mundo?

Le cuento a mi yerno lo del bambú japonés, que tú lo plantas, lo riegas y abonas, y durante 7 años no pasa nada, no aparece en la tierra ni un mísero brote. Pero al séptimo, ah, entonces la planta pega a crecer y puede llegar hasta los 30 metros de altura. En todos esos años ha estado tejiendo allá abajo, en silencio y donde tú no lo ves, unos enormes cimientos hechos de raíces que le van a permitir sostener todo un edificio de altísimas cañas ¿Qué son, al lado de 7 años, 10 minutos que el ordenador tarda para montar un edificio de información mucho más alto que los más altos bambúes?

Le aconsejo también a mi yerno que haga como yo, que lo deje descansar toda la noche y la mañana, ahí tranquilito, y que, después de comer, lo encienda sin prisa y lo deje que se vaya desperezando, reconociendo dónde está, recomponiéndose un poco durante el tiempo que haga falta. Tú, mientras, haces una sobremesa tranquila, te lees el periódico, comentas con quien está cerca eso de que "el mundo está loco", haces tu sudoku... Y, cuando te parezca, te asomas a ver si él está dispuesto y te puedes sentar un ratito a alegar con él. Si no, lo dejas un rato más.

Mi ordenador tiene 9 años y yo lo veo cascadito, la verdad. En ese proceso él tarda más de media hora. Y también se toma su tiempito cuando le doy una orden. Y, líbreme dios de impaciencias, porque, si la anulo o le doy otra orden, se me aturulla y me pone lo de que "las páginas no responden" (con un machanguito acatarrado al lado).

Yo lo entiendo. Es como si tú estuvieras, un suponer, haciendo un pisto para la comida y, a medio hacer, te viene alguien y te dice "no, mejor haz unas garbanzas". O te has preparado (chándal, botas, guantes gordos) para arrancar hierbas en la huerta y de repente te invitan, ya, para ir, encopetada, a una fiesta en Santa Cruz. Lo haces, sí, pero necesitas un tiempo para cambiar de chip ¡Y eso que tú no guardas en tu cerebro todo lo que él en su disco duro! Mientras en el suyo cada vez hay más datos, en el tuyo cada vez hay menos.

Así que ya sabes, nada de enfadarse con él. Porque, además, aunque seas la mano que lo alimenta y cuida, él pasa olímpicamente de ti. Tómate el asunto con filosofía (estoica, claro, eso de "si el cielo se derrumbara a mi alrededor, sus ruinas me encontrarían impávido"), aprende a mirar alrededor (porque hay vida más allá del ordenador) y ponte en su lugar.

Y que a ti tampoco te pidan prisa ni más de dos cosas a la vez. Porque te puede pasar que te líes, que no sepas a qué carta quedarte o qué tecla tocar, y que, al final, tus páginas tampoco respondan.

40 comentarios:

  1. ¡Me has hecho pasar un buen rato! Cuando algo te pone la sonrisa en los labios el corazón salta de júbilo dentro de ti. Demasiados problemas pululan a nuestro alrededor para no apreciar una golosina para el alma. Gracias amiga.

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  2. ¡Buenísimo el post! Y qué gusto tener tanta paciencia. Yo soy más como tu yerno. Enseguida me crispo. No tenía ni idea de lo del bambú pero me parece algo muy interesante para tenerlo presente. Muchas gracias por el buen ratito y besitos.

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  3. Para hacer todo eso, tu yerno tendría que estar como tú: jubilado.

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  4. El otro día mi sobrino usó mi ordenador
    - No funciona, no funciona. - Decía mientras le daba 200 órdenes diferentes al pobra animalico

    Yo intenté explicarle esto, que no lo atosigara, que no le diera órdenes contradictorias que no...
    - Que no funciona ¿ves? No funciona

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  5. Alejandrina:
    Gracias a ti, por estar ahí, por comentar, por acompañarme. Tienes razón con los demasiados problemas que pululan a nuestro alrededor. Ese "el mundo está loco" de cada vez que abrimos el periódico con Ucrania, Rusia, la Otan y todo eso de mar de fondo, no lo digo por decir. Da un poco de miedo todo y se impone de vez en cuando una sonrisa. Que no nos falten.
    Un beso.

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  6. Lola:
    Pues ya sabes, nada de crispaciones, a decir un "¡Ooommm!" profundo y a relajarse ¿Para qué tanta prisa?
    Lo del bambú lo leí hace poco en un artículo de "El país Semanal" en el que hablaban, fíjate tú, de los conflictos de pareja. Ponía como uno de los 5 errores habituales el esperar efectos instantáneos. Ensalzaban la paciencia y el que no se puede pretender solucionar los problemas con una sola conversación. Desde luego, el bambú japonés no es una planta instantánea y paciencia tiene por un tubo (mejor, por una caña).
    Gracias a ti por compartir el ratito conmigo. Un beso.

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  7. Dra Jomeini:
    O también debería aplicar la lentitud y el mimo que pone en hacer una de las mejores tortillas de papas del mundo a otros aspectos de su vida ¿Ves como el movimiento "slow", que defiende una desaceleración de la vida, va contaminando cada vez más ámbitos (el de la comida, el de la vida en la ciudad, el del arte...)? Pues lo mismo y sin necesidad de jubilarse. No, si al final va a ser más canario que tú... ;-)

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  8. Loquemeahorro:
    Tú dile que te deje a ti que eres quien mejor conoce al cacharrito. Yo, es que ni le limpio el polvo a la columna por si acaso se me acatarra. Y de tocar botones sin ton ni son, nada de nada, no sea que se trastoque todo.
    Un día nos juntamos y hacemos un "Manual de Conservación y Perfecto Funcionamiento de Entes Digitales". Se van a enterar estos jovencitos sabios que por menos de nada ya los están desahuciando...

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  9. Yo tambien me pondria de los nervios,eso de 10 minutos es mucho.

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  10. Depende de con qué lo compares, Esther. Los primeros trenes iban a pocos kilómetros por hora y en algunos países europeos se contrataba un jinete que iba a todo galope por delante avisando con gritos y trompetas de las grandes velocidades. Luego, ya ves, nos acostumbramos a ir a toda velocidad y todo lo demás parece lento. El caso es acostumbrarse a un ritmo. Además ¿para qué tanta prisa?

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  11. Que divertida entrada.
    Yo también lo enciendo y mientras espabila, hago alguna cosa, por aquello de sentir que no pierdes el tiempo. Pero la verdad es que es muy rápido, como mucho medio minuto. Llevo años utilizando Mac en lugar de Pc y son otro mundo.
    Besossss

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  12. ¿Ves, Flor, lo que es la juventud? Yo pensaba que todos eran PC, o sea, computadores personales. Ni se me ocurrió que hubiera distintas clases; lo más, distintas marcas. Tengo que reciclarme urgentemente para estar a la altura.
    Besos.

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  13. Que casualidad. Acababa de leer lo del bambú y voy y leo tu comentario. Es de brujas. Tienes razón, que prisas tenemos.

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  14. Merci, como le digo a Lola en la respuesta a un comentario, lo del bambú estaba en una página de "El País Semanal" de hace dos domingos. Yo lo leí también ayer (voy atrasada con las revistas y los periódicos porque la vida de una jubilada es una vorágine) cuando estaba escribiendo este post y me hizo gracia.
    Este siglo XXI que estamos viviendo, con su velocidad de vértigo en el momento de llegar las noticias (ya no es como en los tiempos de Miguel Strogoff, que viajaban a caballo), contagia todos los demás aspectos de la vida. Todo tiene que ser rápido e instántaneo. Pero ¡qué distinta es cualquier experiencia si nos permitimos saborearla despacio! Así que repitamos: ¿para qué tanta prisa?

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  15. Yo creo que principalmente es porque vivimos muy deprisa y pretendemos que todo vaya al mismo ritmo, es decir casi a la velocidad de la luz

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  16. Mira que me gustaría tomarme las cosas con esa filosofía, pero hay veces que directamente entro en barrena… Cachis!!!

    Ya lo decía mi abuela: Vísteme despacio que tengo prisa, o cuando tenías que hacer algo y armarte de paciencia decía: Nadie te va a preguntar cuánto has tardado, solo te dirán, qué bien está…

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  17. ¡Qué ratos más buenos me hacéis pasar, Jane!

    Ya te lo he comentado en alguna otra ocasión, a mí leer tus posts me proporciona paz.
    Eso quiere decir, evidentemente, que otras cosas del día a día me ponen nerviosa; si no, no notaría la diferencia.

    Hace pocos meses descubrí, por pura casualidad, el movimiento slow y ahí estoy adaptando/ralentizando algunos aspectos de mi vida.

    Estoy contigo: ¿Para qué tanta prisa?, claro que yo no me refiero al ordenador, más bien a taaantas otras cosas.

    ¿Sabes qué me saca de quicio? cuando estás en la caja del súper/hiper y ya han pasado los productos. Has pagado pero no tienes ocho manos para guardar las vueltas o la tarjeta, meter la cartera en el bolso y colocar toda la compra en bolsas y de repente te das cuenta de que ya me está mirando "raro" el siguiente de la cola y, a veces, la cajera. Como si te estuvieses durmiendo o hubiese que apagar un fuego. UFFFFF!!!
    Ya he discutido muy seria en los últimos meses con dos señoras porque la que estaba pagando delante de mí era una persona anciana que, logicamente, iba muy lentita (ella sí y con todo su derecho) y la que tenia justo detrás de mí ha empezado a soltar comentarios que no voy a repetir. Como dice una amiga mía ahí parecía que había desayunado leche de pantera.

    ¿Para cuándo el respeto a los ancianos y, de paso, también a los animales?

    Perdona el rollo, un abrazo

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  18. Madre del monillo:
    Yo creo que es que nos hemos contagiado del mundo de los negocios. Hace un tiempo leí una técnica para darte a conocer ante un potencial cliente, un empresario, un mecenas, un editor... La llamaban "elevator pitch" y consistía en presentarte en tiempo récord -lo que tarde un ascensor en subir o bajar, entre 20 segundos y 2 minutos- y en ese tiempo tienes que ser concreto, directo y transmitir pasión ¡Cielos! Y yo que pensaba que para empezar a conocer a alguien nada mejor que una larga, distendida y agradable conversación sobre lo divino y lo humano...

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  19. Estrellas de Lana:
    Qué sabia tu abuela. Y cómo lo sabemos por experiencia nosotros. Por lo menos yo, cada vez que hago algo rápido a todo meter, algo se me cae o me sale mal.
    De todas formas, tú, que eres una artista, estoy segura de que haces tu trabajo con calma y mimo. Hace poco leí una entrevista al fotógrafo Sebastiao Salgado y, hablando de que su último trabajo le había llevado 8 años, decía que hay que saber experimentar el placer de esperar, por ejemplo, para tomar una buena fotografía. "Puedes esperar horas porque te estás transportando a experiencias cruciales. Es un placer muy grande. Los cazadores, que viven a la espera, saben de esto que le cuento", dice.
    A lo mejor, en la vida normal no nos queda más remedio que a veces entrar en barrena, pero, cuando hacemos las cosas que amamos -una obra de arte, escribir, cocinar...-, el ritmo es otro.

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  20. Utopía:
    De vez en cuando hay que hacer lo que dice el movimiento slow: bajarse de la vida veloz y abrazar la vida lenta. Cualquier paisaje que veamos o cualquier experiencia que tengamos son totalmente distintos si los vivimos a toda velocidad o si nos detenemos en ellos. Tengo un amigo que hasta en la cocina pone a asar los pimientos durante 6 horas al horno a fuego lentísimo (y la verdad es que están muy buenos).
    Cada uno tiene su propio ritmo de vida (te lo digo yo, que ahora estoy aprendiendo el de un bebé, mi última nieta). Además, como decía el escritor Jordi Soler, que escribió hace poco un artículo sobre el tema, "tanta velocidad nos impide conocernos". Termina el artículo así (te lo pongo porque es muy bonito lo que dice y porque yo también tengo rollo): "La vida lenta. Hacer largas caminatas mientras se ensaya esa arqueología interior, conversar sin prisas y de manera arborescente, contar historias alrededor del fuego, observar con mucha atención, durante mucho tiempo, cómo se mueve la hoja de un árbol, o de qué forma pasa el viento sobre la hierba, porque ahí está la verdadera información, la verdadera noticia que es el misterio del mundo."
    Un abrazo, Utopía.

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  21. No suelo tener prisa pero si mi ordenador tarda tanto en abrirse ,lo cambiaría.

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  22. Esther, eso es probablemente lo que va a hacer mi yerno. Y lo que yo voy a hacer con este mío, a no ser que se me espabile algo.
    Y ahí entraríamos en el tema de la "obsolescencia programada" ¿Cómo es posible que un ordenador comprado hace 2 meses esté teniendo ya problemas?
    Tienes razón, no es un tema de prisas sino de cacharros que funcionan o no. Pero ha venido bien para hablar de qué hacer ante esos imprevistos.
    Un abrazo.

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  23. Lo que nos cuesta arrancar a nosotros por la mañana y no somos capaces de comprender al pobre pc.... yo con el mío me debo llevar bien, porque tiene 6 años pero trabaja como el primer día. ¡Tenemos una gran relación! ;)

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  24. No, Soraya, si yo con el mío me llevo de miedo... Pero es que yo pongo mucho por mi parte, todo hay que decirlo. En una relación la cosa funciona bien si uno de los dos cede mucho. Lo que pasa es que un día se me va a llenar la cachimba y lo voy a mandar a freír chuchangas.
    Mientras, todas las tardes, como dos grandes amigos nos jugamos una partidita de rummy (que casi siempre gano yo, eso sí)

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  25. Después de pasar de los carnavales -quienes me conocieron no se lo creen- y después de mandarme un largo fin de semana abajo en el sur, sobretodo podando y mimando las pocas plantas que sobreviven sin apenas agua ¿porqué decimos abajo cuando nos referimos al sur?, acabo de aterrizar en la pista de la gran realidad: nada de trabajo e intentando resolver la ecuación de jubilarme de una puta vez. He encendido el ordenador -a mi me va más rápido- y me he reído con tu post. ¿Quien no ha tenido problemas con esa máquina que nos mira de frente? Si no es con el arranque, te borra lo escrito porque se fue la luz, o te imprime ochenta hojas cuando sólo querías una, o te equivocas de tecla y ¡zas!, la jodimos, pierdes toda una información que después no sabes recuperar, recurriendo al amigo experto que llega y te mira por encima del hombro cuando ha resuelto el problema, que además era fácil, y te dan ganas de decirle: pues yo sé jugar más al dominó que tú.
    Probablemente al ordenador de tu yerno le inyectaron un potente antivirus que, como a nosotros, le ha dejado secuelas. Sólo es cuestión de esconderlas para que no se note.

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  26. Yo también me he reído con tu comentario, Enrique. Que además tienes más razón que un santo. Yo ya me he armado de paciencia y ni protesto cuando en medio de una carta que estoy escribiendo se me apaga o se reinicia de nuevo, él a lo suyo. Viviendo donde vivo puedo echarle también la culpa al repetidor, a la poca cobertura y a la humedad del aire, para no tirarlo por la ventana.
    Al ordenador de mi yerno lo que le pasa es que instaló la nueva versión de Windows y parece que da problemas, no sólo a él. En esas está.
    Menos mal que todos tenemos amigos (o hijos) expertos. Yo los llamo "los sabios".
    Y ya sabes, intenta resolver la ecuación y jubílate de una puta vez, como dices.
    Un abrazo.

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  27. ¡....Pero, entonces...!. ¿ Acaso el cacharro de tu yerno trabaja con leña ?. Mi equipo es VR (viejito repotenciado). Mi refiero al Ordenador, digo, porsia´. Reconozco que no soy fan de la tecnología cibernética pero la uso. Tengo el sistema ABA (Banda Ancha) y en muchas ocaciones la conexión es lenta. A pesar de la gran ventaja que representan las PC, me gusta usar los recursos de mi mente. Hasta hoy, me ha ido bien. A cuidarse, pues.

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  28. A eso iba, Agroteide, a que por ahora (y toquemos madera), si quiero sacar algún dato de mi disco duro particular (sistema CF, es decir, Cerebro en Funcionamiento) ha respondido adecuadamente. Hombre, con sus más y sus menos, que una no va a recordar todo, todo, todo. Pero para vivir basta y sobra.
    Lo que pasa es... ¿y si ahora nos quitaran el ordenador? Como que lo íbamos a echar de menos un poquito, ¿verdad?
    Por lo menos nos sirve para estas charlas instantáneas y a mí para compartir estas parrafadas. Y ya es bastante.
    A cuidarse también. Un abrazo y ánimo, que por lo que oigo, la cosa está "mu fea".

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  29. Mi nieto, cuando se pone con el ordenador o la tablet a jugar y no le hace caso le dice" pero es increíble" rabioso. Hay que explicarle repetidas veces que es una máquina que tiene unas reglas. Pero lo comprendo. A mí también me desespera cuando no atiende a las órdenes.

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  30. ¿Será por eso por lo que, cuando les doy una orden a los niños (vengan a merendar, dúchense, recojan el cuarto...), me oyen como quien oye llover? Deben estar acostumbrados a que la tablet o el ordenador no les haga caso y lo consideran ya lo normal.
    De todas maneras las reglas de las máquinas deberían regirse por el principio de "funcionar bien" y no pensar por su cuenta ¿Te acuerdas de Hal 9000, el ordenador de "2001, una odisea en el espacio", que murió (o fue desconectado) precisamente por eso? Pues a ver si los nuestros aprenden...

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  31. Esa imagen del bambú japonés para ilustrar la paciencia y la dedicación, me dejó pensando...yo no sabía lo de los 7 años!, tuve que ir a buscar a "las muchachitas de Gúgel", como dijera Loque y ahí está, por supuesto. De manera que, además de disfrutar tu blog, como siempre, me voy a la cama con algo nuevo a cuestas.
    Y a manera de anécdota: estaba yo ensimismada, metida en los milímetros que crece luego a diario el dichoso bambú, los metros que alcanza, el tiempo que demora...que en medio de una conversación en la sala de mi casa hago el comentario con apasionamiento: ¿ustedes sabían que el bambú se demora 7 años en aparecer sobre la tierra, para luego en poco tiempo crecer de pronto 30 metros?...y veo que todos me miran y mi sobrino, sin pelos en la lengua me dice: ¿y eso a qué viene?
    Qué incomprensión hay en el mundo!
    Saluditos miamenses.

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  32. La Candidaeréndira6 de marzo de 2014, 22:53

    Querida Jane:
    Dos cosas se me han ocurrido con la lectura de tu escrito semanal; una el título y la otra el intrincado y misterioso mundo de los ordenadores.
    1º El título:
    El doble significado de las siglas,PC (Personal Computer), PC (Partido Comunista)
    Recuerdo que cuando el mundial de fútbol de Sudáfrica (¡y qué ganó España..., por si no lo sabían!), ante aquella avalancha sonora (las vuvuzelas) y visual (las banderas de nuestra selección), hice una reflexión: "Si quién te dije" levantara la cabeza, se volvería a morir del susto... ¡Toda la selección nacional de España (una, grande y libre...), se llamaba LA ROJA!
    Cuando después de la Guerra Civil,en muchos sitios del país, se recomendaba cambiarse el apellido *Rojas* por las connotaciones políticas...¡Ironías del destino!
    2º Los ordenadores:
    En la película de Kubrick, "2001, una Odisea en el espacio", aquel enorme ordenador que pensaba por si sólo...¡qué miedo!, ¡qué respeto...! y la banda sonora tan bien elegida (la de Richard Strauss..."Así habló Zarathustra"-Nietzsche presente- y la de Johann Strauss, hijo..."El Danubio Azul")
    Nos imaginamos un futuro con ese tipo de tecnologías, ordenadores enormes que nos manejarían con sutiles hilos y pensarían por ellos mismos...
    La película es de 1968 (¡Cuántas cosas nos dio ese año!) El futuro inmediato que nos hizo imaginar esa película, es este presente que estamos viviendo.
    Ahora a los ordenadores los hacemos cada vez más pequeños y les hemos perdido el respeto, los hemos metido en nuestra casa, en nuestros bolsillos y hasta en nuestra cama... los hemos hecho de la familia... hasta jugamos con ellos..., y a la mínima de cambio lo amenazamos con un: "Te cambio por otro porque vas muy lento..."¡pobrecitos!
    Mientras no piensen por ellos mismos, como el de "2001.."(¡qué lejos nos queda ahora esa fecha!), vamos bien.

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  33. Vivirenflorida:
    Ahora que tú estás gozando de todo un paraíso floral en ese precioso Miami, verás que los árboles, mucho más longevos que nosotros, nos enseñan otro ritmo de vida. Del bambú japonés, por ejemplo, aprendemos, no sólo la paciencia, sino también a ser precavidos, a prepararse bien para la vida, a anticipar el futuro... Así que díselo a tu gente para que te comprendan :-D
    Y también yo raro es el día en que no me voy con algo nuevo a la cama. Esta vida es asombrosa.
    Besos canarios.

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  34. Cándidaeréndira:
    Muy buenas tus acotaciones. Sobre la primera, ni qué decir tiene que a "quien tú sabes" (Voldemort fue sólo un imitador) le daría un síncope si viera ahora a la España, que creyó dejar bien atada, con tanta rojez. Aunque algunos ramalazos quedan de aquella época...
    Sobre la segunda, ya había caído en el ordenador por excelencia, ese Hal 9000, que nos ponía los pelos de punta con su voz acaramelada y persuasiva en "2001, una odisea en el espacio". Clarke, el autor de la novela, fue también co-guionista de la película en el 68, aunque estaba basada en un relato anterior de él, llamado "El centinela". Sin embargo, yo entendí bien la película después de haberme leído el libro. Ese monolito que hace posible que surja la humanidad y que la conduce a una etapa final en que formará parte del universo aparece mejor explicado en el libro. Y luego, en medio está Hal y el tema de si las máquinas inteligentes nos sustituirán (ya lo están haciendo en los trabajos), el tema de si Dios (¿el monolito?) existe o no o el tema del superhombre de Nietzsche (de ahí la música de Strauss). En el libro (no me acuerdo si en la película también), cuando el protagonista ya ha superado las inquietudes humanas y busca libros y música que ya no le dicen nada, al final se refugia en la música de Bach porque es una múisca de exactitud matemática.
    Es un gran libro y una gran película. El primero, fueron mis alumnos de COU los que me lo recomendaron y durante un tiempo estuve enganchada a la ciencia ficción, hoy, como dices, tan real...
    Un beso. Ya hablaremos más del tema cuando nos pongamos filosóficas.

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  35. Me ha gustado muchísimo, sobre todo la forma en que lo has redactado y explicado.Es la pura realidad y como bien dices hay que tener "paciencia".Nos hemos acostumbrado a querer todo YA, y todo tiene su tiempo.....hasta el ordenador .UN BESO pili gut.

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  36. Pili, yo ya melo tomo con una calma que hasta a mí me asombra ¿Que en medio de una carta se me reinicia y pierdo lo escrito? Ya ni digo imprecaciones, a empezar y ya está. Aunque a veces le digo a él (al ordenador, claro) que está acabando con la "patientia nostra", como Catilina.
    Un beso.

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  37. Mi querida Isa, te entiendo cuando hablas del ordenador y me identifico cuando hablas del tuyo. El mío tiene aún más años, y el pobre tiene el disco duro con una pequeña señal de espacio libre que yo debo liberar de vez en cuando y que se pone con tanto trabajito en marcha. No, yo tampoco entiendo esas prisas por solo diez minutos.

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  38. Esperanza, para mí el disco duro es un Ente poco menos que extraterrestre. No entenderé en mi vida cómo funciona ni eso que me dices de espacios libres que hay que liberar más. Yo creo que el problema entre ellos (los artefactos digitales) y yo es un problema de lenguaje. Y ya me han dicho que a mi edad lo de aprender nuevos idiomas está difícil, qué le vamos a hacer...
    Un beso.

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  39. Pero Isa, de qué edades habla?. No sabes de este tema porque tienes a tus hijos muy cerca que te echan una mano cuando los necesitas. Y tampoco es necesario. Siempre serás la mejor de la clase.Un beso.

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  40. ¿Ves lo bueno que es tener amigos que te quieran? Un beso, Esperanza.

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