lunes, 25 de marzo de 2013

Tocar madera




Con esta llevo ya 238 entradas al blog. Como me dice mi amiga Milo, mira que te enrollas. Estábamos el otro día las dos en un guachinche comiéndonos un conejo frito y, señalándome una silla, me dijo: “Es que serías capaz hasta de hablar de la formica”.

lunes, 18 de marzo de 2013

Humo negro, humo blanco







Hace poco, en una charla con los amigos, hablando del racismo, una de mis amigas  me preguntó que cuántos amigos de otras razas tenía yo. Aunque me he pasado toda la vida –en mis clases de ética y de filosofía, en la educación de mis hijos, en mi trato con los demás- defendiendo que las características externas no son lo importante en las personas y que, aunque hayas nacido y te hayas criado en medio de la selva tropical, son más las cosas que nos unen que las que nos diferencian, no me había parado nunca a pensar en esa pregunta (yo misma me considera producto del cruce de muchas razas), y me vi después repasando mi vida y haciendo un ejercicio de análisis para separar, por sus características étnicas, a los amigos que he tenido.

martes, 12 de marzo de 2013

Descubrimientos y despedidas





El filósofo Manuel Cruz decía en un artículo hace unos días que la vida transcurre entre dos franjas de experiencias. Una es la infancia y la primera juventud, que es el momento de descubrir cosas, cuando somos conscientes de que es la primera vez que hacemos algo: “este fue mi primer examen de matemáticas”, “es la primera vez que me enamoro”, “nunca había probado este plato”, “no sabía que hubiese una música tan bonita”…

lunes, 4 de marzo de 2013

Las Misses que conocí







Sí, sí, ya sé que por ahí hay un montón de escritos sobre “Los prohombres que conocí” o “Los escritores que conocí”, e incluso sobre “Los criminales que conocí”. Pero qué quieren que les diga, una no alcanza tales dotes intelectuales en estos momentos y de vez en cuando afloran, cual semilla, las lecciones del “Hola” y nos acordamos de esas veces (pocas, es verdad) en las que nos hemos codeado con la fama. Que en mi caso fue con tres Misses.

lunes, 25 de febrero de 2013

Historias de Los Sauces: la historia del Pupa y el Moya




Me la contó Francisco, al que conocí en mis veranos adolescentes en Los Sauces. Entonces él era un niño de 7 años, espigado y de grandes ojos oscuros, que parecía estar en todas partes a la vez. Cómo casi 50 años después nos conocimos y nos re-conocimos en aguas de La Graciosa forma parte de otra historia.

lunes, 18 de febrero de 2013

Oh, l'amour, l'amour...




Esto de que febrero sea el mes de los enamorados y de que, por todas partes, veamos anuncios de corazoncitos y lemas como que “el amor está en el aire” en la publicidad de una agencia de viajes, hace que la cosa vaya calando entre todos. Hasta en la clase de mi nieto, de 7 años, han hecho un concurso de declaraciones de amor que el muy camelador ganó con unos versos que dicen: “Yo soy un barquito en medio del mar y tú eres la estrella que me va a guiar”. Así que ahora, qué remedio, me veo yo hoy escribiendo sobre el Amor, eso que dicen que mueve el mundo.

lunes, 11 de febrero de 2013

Los cochitos locos





La primera vez que me subí a los cochitos locos (para los de fuera, autos de choque)  tendría unos 10 años y fui como copiloto de mi prima Mª Elena. Yo admiraba y envidiaba con toda mi alma a mi prima Mª Elena que, un año mayor que yo, se desenvolvía en la pista con la soltura de un Fittipaldi, esquivando a un cochito por aquí y embistiendo a otro por allá. Pero, sin embargo,  mi prima Mª Elena, de mayor, nunca aprendió a conducir. Y ahí descubrí que conducir un cochito loco no implica saber conducir.
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