Es una verdad universalmente aceptada que en este mundo existen seres
intimidantes y de gran personalidad –Hitler, la señorita Rottenmeier, mi
profesora de Literatura de 6º, Napoleón, mi tío abuelo Cándido…-, ante los
cuales uno se acoquina y se trabuca. ¿Qué podemos hacer para vencer el
apocamiento que estas personas producen? ¿Cómo verlas como lo que son, hombres y
mujeres al mismo nivel que el resto de la humanidad, con virtudes –hasta Hitler
las tenía-, defectos y miserias?
martes, 15 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Las drama mamás
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| Célula madre ejerciendo |
El jueves pasado, en mi paseo mañanero, oí por la radio una entrevista a Amaya
Ascunce, una periodista y bloguera muy simpática, a la que Planeta edita un
libro titulado “Cómo no ser una drama mamá. Las 101 frases de tu madre que
juraste no repetir”. Amaya ha acuñado el término genial de drama mamá,
refiriéndose con él a todas esas madres que, durante toda la vida, te aconsejan,
te reconvienen y te amonestan, con frases contundentes, siempre poniéndose en lo
peor y echándole un poquito de drama a la cosa. Es decir, Amaya ha hablado de
mí, de mi madre, de mi abuela…, de todas nosotras.
martes, 1 de mayo de 2012
Declaración de inocencia
Me he pasado la tarde del domingo leyendo poesía, lo confieso, señor Juez,
pero ha sido en defensa propia y empujada por la necesidad. La víspera había
estado en el cumpleaños de mi amiga Marian disfrutando de unos buenos chuletones
asados y de un vinito de la cosecha del dueño de la casa, de la zona de Las
Riquelas, que te puedes morir. Habíamos cantado a voz en cuello eso de “qué
tiene la Zarzamora que a todas horas llora que llora por los rincones” y otras
coplas sentidas por el estilo. Usted convendrá conmigo que, después de tales y
placenteros excesos, se precisa un descanso reparador en un domingo tranquilo
¿no? Pero, claro, no contaba con que hoy, en mi pueblo, es la Romería de San
Marcos, en la que la gente como que se vuelve loca y, desde el alba, están
tirando voladores con premeditación y alevosía. ¡Y menos mal que una vive en las
afueras!
martes, 24 de abril de 2012
A tiro limpio
Ante la afición por las armas de fuego que hemos descubierto últimamente a algunos miembros de la Familia Real, que ni que pertenecieran al club de Charlton Heston, andan los medios de comunicación ocupadísimos. En televisión, redes sociales y prensa casi no se habla sino de El Tema (en El País de este domingo había 11 artículos sobre él). E incluso a mí me ha tocado la cosa de refilón porque la Agencia Sigma Dos me llamó el viernes a mi casa –a la hora de la siesta, por supuesto- para preguntarme por mi opinión: ¿Le parece bien que el Rey se vaya de cacería? No ¿Le parece suficiente la disculpa? No ¿Cree que los Reyes pueden recibir regalos? Hombre, si es una corbata por su cumpleaños de parte de sus nietos…
martes, 17 de abril de 2012
Mi cafecito y mi rosario
Supongo que no hay nadie en este mundo que no conozca el chiste del cura que
se sentía muy feliz con cosas tan sencillas como su cafecito y su rosario, y que
terminaba al final diciendo: “¡Rosario! ¡Tráeme el café!”. En casa lo oíamos un
día sí y otro también a mi padre porque mi madre se llamaba así y él era, como
el cura, adicto a las dos cosas.
martes, 10 de abril de 2012
Usted es la culpable
No hay una parranda de las que hacemos con los amigos en la que no cantemos,
con mucho sentimiento, ese bolero de J.A. Zorrilla y Gabriel Ruiz llamado
“Usted”:
martes, 3 de abril de 2012
Cualquier tiempo pasado... fue anterior
Sirva esta cita que oí a Les Luthiers como título y preámbulo para hablar de
tiempos anteriores (no necesariamente mejores o peores) y, sobre todo, de lo que
queda de ellos, esos testigos que vieron transcurrir otras historias, salir y
ponerse otras lunas, nacer y morir a otras gentes. Testigos como, por ejemplo,
las casas antiguas, que cargan con el peso de los siglos y esconden secretos:
huellas de pasos, alacenas tapiadas, capas y capas de pintura que varias
generaciones dejaron sobre ellas.
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